La evaluación del riesgo biológico es uno de los puntos clave de la bioseguridad. Es el proceso mediante el cual se identifican las características de peligrosidad del agente biológico, las actividades y los procedimientos de trabajo que podrían dar lugar a una exposición, la probabilidad de contraer una enfermedad después de esta exposición, y las consecuencias derivadas de la enfermedad post-infección.
A partir de la evaluación de riesgos se determinan las medidas de bioseguridad adecuadas (especificidades de instalaciones, prácticas microbiológicas, equipos de seguridad, etc.) para evitar/eliminar y/o controlar los posibles riesgos derivados de exposición o contacto con agentes biológicos durante la realización de la actividad laboral.
En aquellos casos en los que no se dispone de una información completa y profunda para poder realizar una evaluación de riesgos con garantías, es conveniente adoptar una posición conservadora aplicando el principio de precaución que nos dice que “cuando una actividad es potencialmente peligrosa para la salud y/o el medio ambiente deben tomarse las medidas preventivas necesarias aunque las relaciones causa-efecto no hayan sido establecidas científicamente».

Proceso de evaluación del riesgo biológico
El investigador principal (IP), o la persona responsable docente, es la responsable de evaluar el riesgo potencial de un determinado procedimiento experimental, establecer el nivel de bioseguridad necesario y, mediante la declaración de actividades, presentar el resultado de la identificación y análisis en el CBSUB para que lo revise a través del correo electrónico: cbsub@ub.edu.
Los pasos a seguir para la realización de la evaluación de riesgos son:
- Identificar los peligros del agente biológico y clasificarlo de acuerdo al Grupo de riesgo (GR1, 2, 3 o 4) y sus posibles efectos sobre la salud y el medio ambiente.
- Identificar los peligros derivados de la actividad a realizar con el agente biológico. En el análisis de estos peligros deben tenerse en cuenta aspectos como, por ejemplo, si la actividad implica manipulación donde se puedan generar aerosoles o no, la concentración y volúmenes del agente biológico a manipular, los equipos o elementos de trabajo a utilizar durante la actividad (riesgo de corte o pinchazo), el trabajo con animales (riesgo de mordedura y/o arañazo), etc.
- Clasificar el Nivel de Contención Biológica (NCB I, II, III o IV) necesario de acuerdo con el resultado de la evaluación de riesgos. Cuando existan dudas razonables sobre la clasificación de una determinada actividad, se aplicarán las medidas correspondientes al mayor nivel de riesgo siguiendo el principio de precaución.
- Evaluar si las características de laboratorio (básico, básico con cabina de bioseguridad, contención, contención máxima) y la formación, experiencia y estado fisiológico del personal participante son adecuados a la naturaleza de las actividades a desarrollar ya la evaluación del riesgo para los trabajadores y trabajadoras.
- Enviar el resultado de este análisis del riesgo al CBSUB (cbsub@ub.edu) mediante la declaración de actividades para que realice la revisión y pueda implementar las medidas adicionales consideradas en caso de ser necesario.
