Una vez identificadas las características del agente biológico y su peligrosidad, para poder valorar correctamente el riesgo de la exposición es necesario conocer las características de la actividad y condiciones de trabajo.
La presencia de agentes biológicos no implica necesariamente exposición o daños a la salud. Ésta dependerá de las características del trabajo a realizar, de los procedimientos de trabajo establecidos y de las medidas de control y seguridad implantadas, todos ellos aspectos que determinarán la posibilidad de que el agente biológico entre o no en contacto con el trabajador/a y penetre en su organismo, o, que se disperse por el ambiente.

Índice:
- Características de la actividad y condiciones ambientales
- Identificación y Análisis de la actividad de investigación con agentes biológicos
- Obtención
- Transporte
- Recepción
- Almacenaje
- Manipulación
- Eliminación
- Capacitación y estado de salud del personal investigador
Características de la actividad y condiciones ambientales
En la identificación de los peligros derivados del procedimiento experimental o proyecto de investigación en el que interviene un agente biológico deben analizarse y conocerse:
- Las características de la actividad a realizar durante la manipulación de agentes biológicos. En este punto es importante saber si la actividad implica manipulación donde se puedan generar aerosoles (la generación de bioaerosoles es considerada condición peligrosa), y conocer los equipos o elementos de trabajo a utilizar durante la actividad (por si existe riesgo de corte o pinchazo, por ejemplo). También hay que conocer si se trabaja con animales (riesgo de mordedura y/o arañazo), la duración de la exposición, la concentración y volúmenes del agente biológico a manipular, las condiciones de cultivo, los ciclos de reproducción y las estructuras de supervivencia, el rango del huésped, la existencia de secuencias oncogénicas, la producción de virus por líneas celulares, etc.
- Las condiciones ambientales durante la actividad: humedad, temperatura, disponibilidad de nutrientes, presencia de huéspedes o vectores, etc.
Es útil implicar a todo el personal investigador en este proceso, a fin de contemplar entre todos y todas la globalidad de operaciones a realizar y así disponer del suficiente conocimiento para conseguir el máximo control y correcta gestión del riesgo biológico. Esto implica revisar todas sus fases, desde el momento de la obtención del agente biológico hasta su eliminación, pasando por todas las etapas en las que esté presente:
Identificación y Análisis de la actividad de investigación con agentes biológicos
Recogida de datos básica
1
Obtención
Origen y características del agente biológico: ambiental, kit comercial, cedido de otra institución, etc.
2
Transporte
Transporte externo/ interno; embalaje; permisos necesarios, transporte autorizado, etc.
3
Recepción
Recepción del agente biológico en la instalación, formación del personal, medidas de actuación en caso de emergencia…
4
Almacenaje
Almacenamiento en contenedores, neveras, congeladores, etiquetado, señalización, biocustodia, etc.
5
Manipulación
Generación o no de bioaerosoles, si es manipulación deliberada, si se utilizan elementos punzantes —agujas, bisturís—, volúmenes o concentraciones utilizadas, el uso de animales de experimentación, los equipos empleados, la capacitación del personal investigador, las normas y procedimientos de trabajo incluyendo protocolos de desinfección y actuación en caso de emergencia, actitudes del personal, etc.
6
Eliminación
Tractaments, transport, etiquetatge, etc.
Esta información permitirá determinar la posible presencia del agente biológico en la actividad y valorar si en estas condiciones puede materializarse al completo su cadena de transmisión. La cadena de transmisión o de infección consiste en la secuencia de pasos que el agente biológico debe seguir para causar una enfermedad o infección en el trabajador y comprende: la multiplicación y la dispersión en el ambiente laboral y el contacto del agente con el trabajador/a. De ahí la importancia de elaborar un análisis exhaustivo de todo el proceso y los puntos críticos donde se puede entrar en contacto con el agente biológico para establecer unos adecuados niveles de bioseguridad.
Formación y estado de salud del personal investigador
Para garantizar un puesto de trabajo seguro es importante también tener en cuenta aspectos relacionados con el factor humano y el estado de salud del personal implicado en las actividades. Por tanto, hay que analizar aspectos como:
- La formación y capacitación del personal investigador: información en relación con su formación y capacitación para el puesto, sus habilidades, las actitudes en el trabajo, el grado de implantación de protocolos y/o de procedimientos de trabajo en el laboratorio, etc.
- Las características y condiciones de salud del personal investigador: información en relación con su estado biológico y de salud (trabajador/a especialmente sensible, inmunizado/da o no frente al agente biológico al que está expuesto, embarazo, lactancia, etc.).