Protección colectiva

En el laboratorio, se realizan actividades que pueden dar lugar a la liberación de contaminantes diversos (físicos, químicos o biológicos). Es imprescindible utilizar equipos de protección colectiva como barrera primaria para proteger al personal investigador y su entorno inmediato, así como para salvaguardar la seguridad de otras personas y del medio ambiente.

Ejemplos de protección colectiva en el laboratorio biológico son las cabinas de seguridad biológica (CSB), las vitrinas de gases, las cubetas de seguridad de las centrífugas y el uso de recipientes cerrados, y otros sistemas de ingeniería destinados a eliminar o minimizar las exposiciones a materiales biológicos peligrosos.

Las cabinas de seguridad biológica (CSB) y las vitrinas de gases son equipos de extracción localizada que permiten controlar la contaminación biológica o química generada durante la actividad en los laboratorios de investigación. Es importante que estos equipos estén sometidos a un programa de control preventivo de calidad y seguridad para garantizar su correcto funcionamiento y mantener la protección del personal investigador y espacios de investigación.

Investigadora trabajando en una cabina de bioseguridad

Para consultar información relacionada, acceda al apartado Cualificación de Equipos.

Índice:

Cabinas de Seguridad Biológica

Las Cabinas de Seguridad Biológica (CSB) son equipos de extracción localizada que actúan como barrera primaria en los laboratorios, evitando la dispersión de aerosoles generados durante la manipulación de agentes biológicos. Las CSB están diseñadas con especificaciones que proporcionan distintos niveles de protección para el personal trabajador, el entorno y el producto manipulado, protegiéndolos de los riesgos asociados al trabajo con agentes biológicos peligrosos y otros materiales infecciosos.

Las cabinas llamadas de flujo laminar están diseñadas exclusivamente para mantener un ambiente estéril y proteger el producto, pero no son CSB. En ellas el aire barre, vertical u horizontalmente, la superficie de trabajo y el producto con la mínima mezcla del aire y, en consecuencia, con la mínima dispersión de los aerosoles generados, disminuyendo el riesgo de contaminación cruzada y protegiendo el producto. Finalmente, el aire sale por la parte frontal de la cabina sin recibir ningún tipo de tratamiento y, por tanto, sin proporcionar ninguna garantía de protección para el personal investigador. Así pues, las cabinas de flujo laminar no deben utilizarse cuando se conozca o sospeche la presencia de agentes biológicos patógenos.

Microbiólogo trabajando en una cabina de seguridad

Puede consultar el apartado de la web del OSSMA, Cabinas de seguridad, así como realizar el curso de Cabinas de Seguridad Biológica para obtener más información y conocimientos sobre este equipo y su uso y mantenimiento diario.

Más información

Apéndice 5. Cabinas de Seguridad biológica. Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos. INSST.


Vitrinas de gases

Las vitrinas de gases son equipos de extracción localizada cuya función es controlar la exposición ambiental a contaminantes químicos en el laboratorio. Este equipo protege al usuario de la inhalación de gases, vapores o aerosoles nocivos mediante un flujo inducido de aire a través de una apertura de trabajo ajustable. Esta apertura consiste en una pantalla frontal (guillotina) que proporciona además protección contra proyecciones o salpicaduras.

Es importante tener en cuenta que las vitrinas de gases no son adecuadas para la manipulación de agentes biológicos, ya que no protegen al usuario frente a este tipo de contaminantes.

Vitrina de gases en un laboratorio de investigación

Puede obtener más información sobre este equipo consultando el siguiente documento del INSST: NTP 1188: Vitrinas de gases: requisitos de seguridad.


Autoclave

El autoclave es un aparato metálico de paredes gruesas con cierre hermético que esteriliza material de laboratorio mediante el método físico “calor húmedo” (vapor de agua a altas presiones y temperaturas).

Este aparato es ampliamente utilizado en las instalaciones de investigación como medida elemental de esterilización de materiales, ya que las condiciones de alta temperatura y presión en el interior tienen un gran poder de penetración en un amplio espectro de materiales y ejercen una elevada acción microbicida en tiempos cortos.

El principio fundamental del autoclave es la coagulación de las proteínas de los microorganismos, un proceso incompatible con la viabilidad de los mismos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que existen formas acelulares, como los priones, que pueden resistir a estas condiciones.

Investigador protegido deposita elementos en el autoclave

Los ciclos de esterilización más comunes son 121 °C (20 min) y 134 °C (3 min), que varían según el tipo de material a esterilizar. Debido a las altas temperaturas y presión que alcanzará el aparato, algunos materiales como el papel o los plásticos (excepto el polipropileno), y otros que no soporten temperaturas superiores a 121 °C y 134 °C, no pueden ser esterilizados mediante el mismo método. Sin embargo, materiales como el textil, la goma, el acero inoxidable y las soluciones acuosas son aptas para la esterilización.

Es esencial que el personal investigador conozca las especificaciones técnicas y operativas del equipo, lea previamente el manual de instrucciones y siga todas las indicaciones especificadas en él, especialmente las relacionadas con la utilización, medidas de seguridad y mantenimiento.


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