Transporte

Las operaciones de recogida, manipulación y transporte de agentes o residuos biológicos conllevan un riesgo de exposición para el personal que las realiza. Por tanto, desde la recepción de las muestras hasta la eliminación de los residuos generados, todas las operaciones deben estar debidamente sistematizadas.

Establecer un sistema de transporte eficiente y seguro resulta esencial para garantizar que las muestras lleguen en óptimas condiciones al laboratorio y evitar situaciones que puedan comprometer la salud de las personas o del medio ambiente.

Un investigador lleva un conjunto de muestras de sangre

Transporte intracentro

El transporte de agentes biológicos o de materiales infecciosos dentro del centro de trabajo, con el objetivo de mantener las condiciones de contención requeridas y prevenir cualquier escape, debe realizarse mediante un sistema de embalaje que minimice los riesgos de contacto o exposición.

Habitualmente, el sistema de embalaje intracentro se compone de dos elementos: el recipiente primario, que contiene el agente biológico o el material infeccioso, y el recipiente secundario, para el transporte. El recipiente primario debe ser estanco, a prueba de escapes y estar debidamente etiquetado en relación con el contenido. Este recipiente debe ir envuelto con material absorbente suficiente para absorber el líquido en caso de rotura o derrame y colocado en un recipiente/envase secundario para transportarlo. Estos recipientes secundarios igualmente deben ser estancos, a prueba de fugas, y deben poder tratarse en autoclave o ser resistentes a la acción de los desinfectantes químicos.

Caja de plástico con una etiqueta de "Frozen viral" y diferentes muestras con etiquetas de peligro biológico

Cuando se trate de muestras para diagnóstico y el recipiente primario no sea estable (por ejemplo, tubos con sangre), éstos se colocarán en soportes (tipo gradilla o similar) que garanticen su estabilidad. El conjunto se transportará en un recipiente secundario (por ejemplo, una nevera).

En algunos casos, puede requerirse de un tercer elemento/ sistema de transporte para reforzar aún más la contención, como, por ejemplo, la utilización de un carro o similar para desplazar el material, proporcionando así seguridad, organización, adecuada movilidad, y, por tanto, contribuyendo a mantener la integridad de las muestras durante el traslado.


Transporte a otros centros

En caso de que los agentes biológicos o los materiales infecciosos, o sospechosos de serlo, deban ser enviados al exterior del centro de trabajo, es imprescindible colocar el primer y segundo recipiente en un tercer recipiente resistente a los daños físicos durante el transporte. Éste debe ir convenientemente etiquetado y marcado, mostrando la información relativa al remitente y al destinatario. Además, el paquete debe ir acompañado de toda la documentación relativa al envío que, también, debe ser enviada por duplicado al destinatario por medio distinto al de transporte.

Las normativas y recomendaciones existentes en materia de transporte tienen su origen en las propuestas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), adoptadas por Naciones Unidas (ONU) y sus respectivas organizaciones internacionales de transporte. El objetivo básico es facilitar el envío simplificado y seguro de materiales infecciosos, protegiendo al mismo tiempo la seguridad del personal de transporte y del público en general.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) edita la Guía sobre la reglamentación relativa al transporte de sustancias infecciosas, donde se proporciona información para la clasificación de las sustancias infecciosas e instrucciones de embalaje y etiquetado para garantizar un transporte seguro de los materiales que contienen agentes biológicos.

Kit de transporte de categoría B de la empresa CIBESMED
Imagen de CIBESMED

Estas instrucciones difieren en función del tipo de material biológico que nos interesa transportar. Los pasos a seguir para una correcta y segura gestión del transporte son los siguientes:

  1. Clasificación del material biológico como mercancía peligrosa o no peligrosa.
  2. Embalaje para el transporte: empaquetar y etiquetar adecuadamente, según el contenido del paquete siguiendo las exigencias normativas.
  3. Transporte a través de empresa capacitada y autorizada para el transporte de material biológico.

Clasificación del material biológico

La clasificación del material biológico determinará las características y requisitos que debe cumplir su embalaje, etiquetado y la documentación que le acompaña, en relación con el riesgo asociado al material a lo largo de la cadena de transporte.

Los materiales biológicos se clasifican según la normativa de transporte como mercancía peligrosa (clase 6.2 y clase 9) o no peligrosa (exenta).

  • La clase 6.2 (sustancias infecciosas de categoría A o categoría B) está formada por las sustancias que contienen, o se espera razonablemente que contengan, agentes patógenos humanos o animales.
  • En la clase 9 (misceláneos) se incluyen microorganismos modificados, no peligrosos para humanos o animales, pero que podrían dar lugar a cambios en animales, plantas o bacterias, así como en el ecosistema. Asimismo, se incluyen microorganismos peligrosos para el ambiente, que deben transportarse en condiciones especificadas por las autoridades competentes del país de origen.

Mercancía peligrosa

La mercancía peligrosa es aquella que supone un peligro a lo largo de su transporte. En el caso de pertenecer al grupo de materiales biológicos peligrosos se clasifican en el siguiente grupo:

Clase 6, División 6.2: Sustancias infecciosas

La normativa de transporte clasifica las sustancias infecciosas como materiales de clase 6, división 6.2 y pueden ser de categoría A o de categoría B:

Categoría A

Es una sustancia infecciosa que se transporta en forma que, en caso de exposición, es capaz de causar una incapacidad permanente, poner en peligro la vida o constituir una enfermedad mortal para seres humanos o animales previamente sanos.

Las sustancias infecciosas de la categoría A se asignarán a un número de transporte:
UN 2814: SUSTANCIA INFECCIOSA PARA EL SER HUMANO, CATEGORÍA A

Categoría B

Es una sustancia infecciosa que no cumple con los criterios de inclusión en la categoría A.

Las sustancias infecciosas de la categoría B se asignarán a un número de transporte:

UN 3373: SUSTANCIA BIOLÓGICA, CATEGORÍA B

Clase 9: Misceláneos

Sustancias peligrosas diversas, incluidas las peligrosas para el medioambiente.

Los envíos internacionales de organismos o microorganismos genéticamente modificados no infecciosos (OMGs) se asignan a la Clase 9 (Miscelánea).

Las sustancias de esta clase 9, en este caso, se asignarán a un número de transporte:
UNE 3245: ORGANISMOS MODIFICADOS GENÉTICAMENTE

Mercancía NO peligrosa

Es importante comentar que aquellas sustancias biológicas que no presentan un riesgo de contener agentes patógenos, están exentos de cumplir las normas y requisitos aplicables a la mercancía peligrosa:

  • Materiales que no contengan sustancias infecciosas o que no es probable que causen enfermedades a los seres humanos o animales.
  • Sustancias con microorganismos no patógenos para humanos o animales.
  • Sustancias con patógenos que hayan sido previamente inactivados o neutralizados.
  • Muestras medioambientales con baja probabilidad de presencia de sustancias infecciosas o en las que la concentración de éstas representa un nivel similar al que se encuentra en la naturaleza, y que no se considera que supongan un riesgo significativo de infección.
  • Sangre o sus componentes recogidos y enviados para transfusiones o trasplantes.
  • Muestras de sangre seca sobre papel de filtro y muestras fecales para el diagnóstico de hemorragia digestiva inadvertida.
  • Residuos médicos o clínicos descontaminados.

Embalaje para el transporte

Como norma general, los embalajes destinados a las sustancias infecciosas y muestras de diagnóstico constan de tres capas: a) un recipiente primario estanco donde se coloca la muestra; b) un recipiente secundario estanco que contiene material absorbente en cantidad suficiente para absorber todo el líquido de la muestra en caso de escape o derrame; c) una envoltura exterior para proteger el recipiente secundario de las influencias exteriores (deterioro físico, agua/humedad…) durante el transporte.

Por fuera del recipiente secundario debe adherirse un ejemplar del formulario de datos relativos a la muestra, así como las indicaciones que permitan identificarla o describirla. Es recomendable enviar otro ejemplar del formulario directamente al laboratorio receptor, mientras el expedidor debe quedarse con un tercer ejemplar. De este modo, el laboratorio receptor podrá identificar su muestra y decidir cómo debe manipularla y examinarla.

Los materiales biológicos no peligrosos también deben transportarse de forma segura, para que sea poco probable que se produzcan escapes o derrames y se minimicen así posibles alarmas innecesarias en el caso de una exposición a este tipo de material.

El transporte eficaz de sustancias infecciosas exige una buena coordinación entre el expedidor, el transportista y el laboratorio receptor para garantizar un transporte seguro y la recepción del envío en buen estado y a tiempo, y deben seguirse las instrucciones de embalaje aplicables al tipo de sustancia/producto. A continuación se describen los embalajes más habituales:

Material o nombre de transporteSustancias infecciosas categoría ASustancias infecciosas categoría BNo peligrosas
Etiqueta de riesgoEtiqueta con forma de rombo, con una señal de peligro biológica y la frase Una etiqueta con forma de rombo con las siglas UN3373 y la frase Dos recuadros, cada uno con una frase:
Recipiente primario (tubo, placa…)Embalaje P620Embalaje P650Exención ADR
Recipiente primario (tubo, placa…)Estanco con sistema de fijación en el tapón. Resistente a presión interna diferencial de 95 kPa entre -40 °C y +55 °CEstanco que soporte la prueba de presión interna de 95 kPa a temperatura ambienteEstanco
AbsorbenteSi la muestra es líquida, entre primario y secundario en cantidad suficiente para absorber la totalidad del líquido contenido
Envase secundario (bolsa, bote o caja)Estanco que soporte la prueba de presión interna diferencial de 95kPa entre -40°C y +55°CEstanco. Rígido de no serlo el exterior, y que soporte la prueba de presión interna de 95 kPa a temperatura ambiente
Embalaje exterior o
terciario
Rígido. Medida mínima de 100×100 mmRígido de no serlo el secundario y tamaño mínimo de 100×100 mmSuficientemente robusto para la manipulación y el transporte, y tamaño mínimo de 100×100 mm

Para más información puede consultar las instrucciones de embalaje.


Transporte

Todo el personal involucrado en el embalaje, etiquetado y envío de material biológico debe estar adecuadamente capacitado y acreditado, y debe ser competente y conocedor de la normativa nacional, regional e internacional pertinente.

El material biológico debe ser transportado garantizando un sistema rápido y fiable para la entrega al destinatario, con ayuda de personal tal como proveedores de servicios logísticos profesionales que estén capacitados y sean competentes en el proceso de envío y transporte.

El transporte y transferencia eficientes de materiales biológicos requiere la coordinación entre el remitente (expedidor, consignador), los proveedores de la logística, el transportista y el destinatario (consignatario) para garantizar el transporte y la llegada a tiempo y en condiciones adecuadas.

El remitente (expedidor, consignador) es responsable de proporcionar la documentación correspondiente (por ejemplo, certificados o permisos) requerida por las autoridades nacionales de los países de exportación, transbordo e importación, así como garantizar que el envío también cumpla todas las demás normas aplicables.

Para más información sobre el embalaje para el transporte a otros centros puede consultar el documento sobre el sistema triple envase.

Si tiene dudas sobre cuáles son las empresas de transporte que son proveedoras de la UB, contacte con la Unidad de Compras: compres@ub.edu.


Más información