Acabar + gerundio
- Última modificación 04 de febrero del 2026 a las 15:39
- Estado: Definitivas
Síntesis
Construcción verbal de valor discursivo. Se documenta en español desde el siglo XVI, con una frecuencia de empleo estable que aumenta de manera significativa en el siglo XX. El siguiente gráfico recoge la frecuencia normalizada de la perífrasis a lo largo de la historia del español.

Acabar + GER se emplea para expresar que el evento denotado por el gerundio cierra una serie de acciones previas, que acostumbran a aparecer de manera explícita en el discurso. Así, en (1), se indica que el último evento que se debe llevar a cabo es instruir a los indios, después de haber educado a los blancos y a los mestizos. En ciertos casos, como se ha ilustrado en (1), acabar + GER suele entrar en correlación con comenzar + GER o empezar + GER. En otros, en cambio, este mismo valor funciona sin la presencia de otras construcciones ordenadoras. En (2), se señala que, inicialmente, el color de las flores es azul violáceo y que, finalmente, pasa a ser cobalto.
- Necesitamos comenzar reeducando a todos nuestros blancos o pseudoblancos; educar en seguida a nuestros mestizos, y acabar entonces instruyendo a nuestros indios. (Franz Tamayo, Creación de la pedagogía nacional, Bolivia, 1910, CORDE)
- La Presiden Grevy es una de las variedades azules más conocidas. Sus flores dobles abren en azul violáceo, para acabar siendo de color cobalto. (Magda Ródenas, ABC de las plantas de jardín y terraza, España, 1964, CORDE)
Historia
El origen de acabar + GER se encuentra en los ejemplos transitivos del verbo acabar ‘dar fin a, terminar, concluir’ (Kasten et al. 2024: s.v. acabar), documentados en español desde el siglo XIII. Así, en (3), acabar selecciona un objeto directo (el tabernáculo).
- Por exiemplo e por sombra siruen de las cosas celestiales, assi cuemo fue dicho a Moysen quando ouo acabado el tabernaculo. (Anónimo, El Nuevo Testamento según el manuscrito escurialense, España, a 1260, CORDE)
En el siglo XV, el verbo acabar selecciona, además del objeto directo, un gerundio. Como se ilustra en (4), este gerundio indica de qué manera (diciendo…) se termina la observación planteada (esta qüistión). Dicho de otro modo, el gerundio explicita cuál es el último evento que compone el objeto directo. Este tipo de ejemplos son la antesala de acabar + GER.
- Acabemos esta qüistión diziendo que Dios lo fizo el mejor que pudo ser. (Alfonso de la Torre, Visión deleytable, España, c 1430–1440, CORDE)
En el siglo XVI, se documentan ejemplos perifrásticos en los que el verbo acabar ya selecciona un objeto directo. Al haber desaparecido dicho objeto directo, acabar ya no puede denotar la finalización de ningún evento, sino que señala que el evento expresado por el gerundio es el último de un conjunto. Por lo tanto, se pasa de expresar que el gerundio es el evento que cierra el objeto directo a denotar que es el último de una serie de eventos presentes en el discurso previo. En (5), esta serie está compuesta por los elementos en cursiva: la representación de la anunciación de San Juan Bautista, la representación de la anunciación de Nuestra Señora, la representación de la Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel y, finalmente, el cántico de la Magnificat.
- Representaron harto devotamente la anunciación de Sant Juan Baptista hecha a su padre Zacarías [. . .]. Luego adelante en otro tablado representaron la anunciación de Nuestra Señora, [. . .]. Después, en el patio de la iglesia de Sant Juan [. . .] representaron la visitación de nuestra Señora a Sancta Isabel y acabaron cantando muy devotamente la Magnificat por canto de órgano. (Fray Bartolomé de las Casas, Apologética historia sumaria, España, 1527–1550, CORDE)
El cambio semántico descrito corre parejo al reanálisis sintáctico de la construcción: acabar deja de ser un verbo léxico que subcategoriza un objeto directo para formar una construcción monopredicativa con el gerundio, que deja de funcionar como complemento circunstancial para entrar a formar parte del núcleo verbal.
La consolidación de acabar + GER como construcción gramatical se manifiesta en los siguientes cambios lingüísticos: en el siglo XIX, el verbo auxiliar se conjuga en todas las personas gramaticales y en todos los tiempos verbales de la conjugación; en el siglo XX, se observa la ampliación de los tipos verbales que pueden aparecer en la posición del verbo auxiliado, y, en el siglo XXI, la construcción empieza a seleccionar sujetos cero (6).
- El tiempo nuboso y desagradable que veníamos padeciendo desde hace unos días se transformó ya el domingo en una temperatura fría y acabó nevando copiosamente. (Prensa, “La gran nevada de 1960”, La Mañana, España, 2010)
Bibliografia
Cuní Díez, Daniel (2024). «Entre la gramática y el discurso. La gramaticalización de acabar + GER, comenzar + GER, empezar + GER y terminar + GER». En Garachana Camarero, Mar; Artigas Álvarez, Esther, Diacronía de las perífrasis fasales: Origen, evolución y vigencia. Berlín/Boston: De Gruyter, 193-228.
García Fernández, Luis; Carrasco Gutiérrez, Ángeles (2008). “Perífrasis verbales con función de marcador del discurso. Contrarréplica a Olbertz (2007)”. Verba, 35: 439-447.
Martínez Atienza De Dios, María (2006). “Acabar + gerundio”. En García Fernández, Luis; Carrasco Gutiérrez, Ángeles; Camus Bergareche, Bruno; Martínez Atienza De Dios, María; García García-Serrano, María Ángeles, Diccionario de perífrasis verbales. Madrid: Gredos, 59-65.
Olbertz, Hella (2007). “¿Perífrasis verbales con función de marcador de discurso? A propósito del Diccionario de perífrasis verbales”. Verba, 34: 381-390.
Quevedo García, Claudia (2019). Las perífrasis verbales en español. Construcciones con el auxiliar “acabar” (Tesis doctoral). Madrid: Universidad Complutense de Madrid.

