
DISPENSACIÓN DE ESTUPEFACIENTES
Existencias mínimas
Borja I. es farmacéutico titular en una farmacia comunitaria situada
en uno de los barrios más conflictivos de la ciudad. El hecho de que
los camellos campen por sus respetos por las calles del barrio hace que numerosos
jóvenes, incapaces de continuar con sus estudios, busquen nuevas experiencias
en el consumo de numerosas substancias ilegales. Ello hace que la farmacia de
Borja haya sufrido 10 atracos en los últimos cinco años, que en
la mayoría de casos protagonizaban ladrones que no buscaban la recaudación
del día, sino alguno de los medicamentos que tenía en stock. Por
ello, había tomado una decisión: dejaría de tener en stock
los estupefacientes, con lo cual sería raro que volviese a sufrir un
atraco.
Desde el punto de vista legal, ¿es correcta la actuación de Borja
I.?