La complejidad del hábitat, clave para entender la diversidad de arañas en los bosques mediterráneos
Abordar la pérdida de biodiversidad requiere conocer la distribución espacial de los organismos y los factores ambientales que la determinan. En este contexto, las arañas son un grupo extraordinariamente interesante, ya que la península ibérica destaca por su alta diversidad y endemismo de arácnidos.
El equipo de investigación de Zoological Systematics and Evolution de la Universidad de Barcelona y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad (IRBio) ha analizado cómo se configura la diversidad de arañas —uno de los grupos de depredadores más abundantes y diversos de los ecosistemas terrestres— a escala local en bosques mediterráneos. El estudio, publicado en Ecological Entomology y con Manuel Marquerie, investigador del IRBio-UB, como primer autor, aporta nuevos conocimientos sobre el papel fundamental de la estructura del hábitat en la formación de las comunidades de arañas.
Un muestreo exhaustivo en 10 bosques mediterráneos del NE de la península ibérica
Para entender cómo se distribuyen las arañas y qué factores ambientales determinan su diversidad, el equipo investigador aplicó un protocolo estandarizado que combina batidas de vegetación, muestreo por barrido, muestreo nocturno y trampas de caída. El objetivo era comparar la composición y estructura de las arañas entre tipos de bosque y entre capas de vegetación (suelo, matorral y baja copa), utilizando modelos lineales y análisis de ordenación para medir la diversidad local y el recambio entre comunidades.
La zona estudiada pertenece al Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac, y los hábitats muestreados incluyen distintos tipos de bosque: encinares de montaña, bosques mixtos caducifolios, pinares mediterráneos y pinares húmedos.
El hábitat, el factor determinante de la diversidad
Los resultados muestran que, en general, a escalas espaciales pequeñas, la heterogeneidad del hábitat explica mejor la estructura de la comunidad, mientras que a escalas mayores las variables climáticas y la distancia geográfica se convierten en los factores más relevantes.
Los bosques con mayor cobertura de matorral y más estratos vegetales —como los pinares húmedos— presentan una diversidad más elevada. En cambio, las comunidades de arañas de los encinares, menos estructurados, son menos diversos y significativamente diferentes del resto. En consecuencia, cuanto más heterogénea es estructuralmente una parcela, mayor es la diversidad que puede sostener.
De forma interesante, los resultados indican que la comunidad de arañas de una capa puede verse afectada por la vegetación de otra capa, algo inesperado. La vegetación más alta puede modificar las condiciones microclimáticas de las capas inferiores. Además, las capas de vegetación podrían estar influidas por la disponibilidad de presas potenciales situadas en capas superiores o inferiores. Así, a escala de microhábitat, el estudio también revela que la diversidad aumenta con la cobertura de la capa vegetal donde viven las arañas, reforzando la idea de que la complejidad estructural es esencial para mantener comunidades diversas.
Una contribución clave para la conservación en un contexto de crisis de biodiversidad
La investigación demuestra que la heterogeneidad del hábitat, promovida por una mayor heterogeneidad de la vegetación, mejora la diversidad de arañas y tiene un impacto significativo en la composición de las comunidades. Esto tiene implicaciones importantes para la gestión forestal en parques naturales, ya que los gestores deben equilibrar la promoción de la diversidad de arañas con la necesidad de evitar la acumulación excesiva de combustible en forma de sotobosque, un aspecto clave en la gestión de incendios.
Además, los resultados contribuyen de manera importante al conocimiento de la dinámica de las poblaciones de arañas y destacan el papel clave de la complejidad del hábitat en el mantenimiento de la biodiversidad. Esta información es esencial para asegurar la conservación en áreas como la Mediterránea, donde las proyecciones climáticas predicen pérdidas de biodiversidad muy significativas.
“Esta interacción entre la estructura del hábitat y la diversidad de arañas es una prueba más de la importancia de inventariar la biodiversidad local y estudiar los patrones que emergen al compararla”, señala el investigador Manuel Marquerie, primer autor del artículo.
Referencia: “Marquerie-Córdoba, M., Múrria, C., Ramos, C., Sánchez, A., Sevil, A., Enguídanos García, A. et al.(2026) Spiders in the mosaic: How habitat heterogeneity and structure drive local spider diversity in a Mediterranean forest. Ecological Entomology, 1–17. Available from: https://doi.org/10.1111/een.70093”
