Proyecto ERICA: ciencia ciudadana para la monitorización ambiental
- Un proyecto europeo que combina ciencia y participación ciudadana para mejorar el seguimiento ambiental
La ciencia ciudadana se convierte en una herramienta clave para proteger el medio ambiente con el proyecto ERICA (Environmental monitoRIng through Civic engAgement). Esta iniciativa internacional, en marcha desde 2023 y hasta 2026, busca impulsar el seguimiento ambiental colaborativo mediante herramientas innovadoras y la participación activa de la sociedad. Coordinado por diversas instituciones europeas, el proyecto cuenta con la implicación de los investigadores del IRBio de la Universidad de Barcelona, Martí Orta y Gorka Muñoa.
El objetivo principal de ERICA es empoderar a la sociedad en el seguimiento de los impactos socioambientales causados por la industria de los combustibles fósiles, haciendo accesible la recogida y análisis de datos ambientales a cualquier persona interesada. De esta forma, se quiere reducir la brecha entre el conocimiento científico y la toma de decisiones locales. El proyecto quiere poner al servicio de la ciudadanía herramientas y recursos para que puedan iniciar y gestionar sus propias iniciativas, recopilando información sobre la calidad ambiental y convirtiéndola en conocimiento aplicable por comunidades, administraciones y organizaciones ambientales.
Un consorcio internacional para potenciar la ciencia ciudadana
El responsable del proyecto es un consorcio internacional formado por universidades, ONG y empresas de diferentes países europeos, entre las que se encuentran la Universidad de Barcelona, el Erasmus Universiteit Rotterdam en los Países Bajos y la Adam Mickiewicz University de Polonia. Además, entidades como Cova Contro y Source International en Italia, así como la European Association for Local Democracy en Francia, también tienen un papel activo. En Cataluña, la Plataforma Cel Net a través de la Dra. Neus Roig, participa como entidad colaboradora en una de las pruebas piloto del proyecto en el complejo petroquímico de Tarragona.
La reunión inicial se celebró en diciembre de 2023 en Italia, donde se establecieron los principales objetivos y se visitaron zonas de seguimiento ambiental, como el centro petrolero de Eni y el lago Pertusillo. A lo largo de 2024, se ha llevado a cabo un análisis exhaustivo de las iniciativas de ciencia ciudadana existentes a nivel europeo y de las herramientas disponibles para la recogida de datos ambientales, concluyendo con la publicación de un manual de buenas prácticas.
Actualmente, en 2025, el proyecto entra en su segunda fase, centrada en el desarrollo e implementación de módulos de aprendizaje online para capacitar a la ciudadanía en el seguimiento ambiental. Estos materiales se publicarán en la plataforma ERICA y abordarán aspectos clave como las tecnologías de seguimiento accesibles y el uso de datos en la toma de decisiones ambientales. La formación se completará con un encuentro en Polonia, donde se proporcionará capacitación específica sobre la metodología y herramientas desarrolladas.
De cara a 2026, el proyecto llegará a su fase final, en la que se evaluará el impacto de las acciones realizadas y se debatirá el futuro y la sostenibilidad a largo plazo de las herramientas y metodologías impulsadas por el ERICA.
Impacto ambiental y social: hacia una ciudadanía más implicada
Los resultados esperados de ERICA son diversos y de gran impacto social y ambiental en la conservación del medio ambiente y la salud de las personas. A través de este proyecto, se quiere aumentar el conocimiento y la conciencia sobre el cambio climático y sus consecuencias, así como promover el uso de la tecnología en la monitorización comunitaria: el proyecto pone el enfoque en el acceso libre a datos ambientales y su aplicación en actividades educativas, acciones ciudadanas y procesos de creación de políticas ambientales.
Con esta iniciativa, el ERICA quiere demostrar que la colaboración entre la investigación científica y la sociedad puede ser una poderosa herramienta para afrontar los retos ambientales globales. En un momento crítico para la conservación del medio ambiente, este proyecto ofrece una oportunidad única para que la ciudadanía se convierta en un agente activo en la protección de los ecosistemas y en la lucha contra el cambio climático.
