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09-04-2025

Un estudio global revela el impacto oculto de las actividades humanas en la biodiversidad vegetal

Un estudio publicado en la revista Nature y coordinado por investigadores de la Universidad de Tartu ha destacado el impacto significativo, pero a menudo invisible, de las actividades humanas en la biodiversidad vegetal. Más de 200 científicos han colaborado en el proyecto DarkDivNet iniciado en 2018, entre ellos los investigadores José M. Blanco-Moreno y Aaron Pérez-Haase del Instituto de Investigación de la Biodiversidad de la Universidad de Barcelona.

En este proyecto se han estudiado las comunidades de plantas en 5.500 lugares de 119 regiones de todo el mundo para identificar la diversidad oscura, es decir, las especies autóctonas que podrían habitar un lugar determinado, pero que no están presentes. En cada sitio, los investigadores locales registraron todas las especies vegetales. La probabilidad de coocurrencia de especies les permitió evaluar el potencial completo de la diversidad vegetal en cada sitio, y medir qué parte de la diversidad potencial estaba realmente presente. La diferencia entre el conjunto de especies potenciales y lo observado es la diversidad oculta. Esta forma de evaluar la biodiversidad puso de manifiesto el impacto escondido de las actividades humanas sobre la vegetación natural.

Los resultados indican que en regiones con bajo impacto humano los ecosistemas contienen más de un tercio de las especies potencialmente adecuadas. Por el contrario, en las regiones fuertemente afectadas por las actividades humanas, los ecosistemas sólo contienen una de cada cinco especies adecuadas. Las medidas tradicionales de la biodiversidad, como la riqueza de especies observadas, a menudo no permiten detectar ese impacto porque la variación natural de la biodiversidad entre regiones y ecosistemas puede esconder la extensión real del impacto humano.

El nivel de perturbación humana en cada región se midió mediante el índice de huella humana, que incluye factores como la densidad de población humana, los cambios en el uso del suelo (como el desarrollo urbano y la agricultura) y las infraestructuras (carreteras y ferrocarriles). El estudio halló que la diversidad vegetal de un lugar está influida negativamente por la huella humana, en zonas cercanas o hasta a cientos de kilómetros de distancia. Según el profesor Pärtel, autor principal del estudio: "Este resultado es alarmante porque demuestra que las perturbaciones humanas tienen un impacto mucho más amplio de lo que se pensaba, llegando incluso a las reservas naturales. La contaminación, la tala, los desperdicios, el pisoteo y los incendios provocados por humanos pueden excluir las plantas de sus hábitats y prevenir su recolonización."

Los métodos utilizados para medir la diversidad oscura ofrecen herramientas valiosas para la restauración ecológica, ayudando a identificar las especies ausentes y trazar estrategias para reintroducirlas Además, este enfoque evidencia la necesidad de una mayor protección de los ecosistemas, más allá de las reservas naturales, en apoyo al objetivo global de proteger el 30% de la superficie terrestre.

Artículo ref.:

Pärtel, M., Tamme, R., Carmona, C.P. et al. Global impoverishment of natural vegetation revealed by dark diversity. Nature (2025). https://doi.org/10.1038/s41586-025-08814-5