{"id":8405,"date":"2021-04-21T19:53:21","date_gmt":"2021-04-21T17:53:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?page_id=8405"},"modified":"2021-04-21T19:56:59","modified_gmt":"2021-04-21T17:56:59","slug":"entre-el-legado-y-el-legajo-elias-canetti-francis-garcia-collado","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/critica\/entre-el-legado-y-el-legajo-elias-canetti-francis-garcia-collado\/","title":{"rendered":"Entre el legado y el legajo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-left has-luminous-vivid-orange-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:24px\"><strong>Francis Garc\u00eda Collado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:50%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:50%\">\n<p class=\"has-text-align-right has-text-color has-small-font-size wp-block-paragraph\" style=\"color:#4c4f50\">Canetti, Elias.\u00a0<em>Libro de los muertos<\/em>. Traducci\u00f3n de Ju\u00e1n Jos\u00e9 del Solar, Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2010, 208 p\u00e1ginas<em>.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ha pasado m\u00e1s de una d\u00e9cada desde que Galaxia Gutenberg public\u00f3 una selecci\u00f3n de textos de Elias Canetti titulado&nbsp;<em>Apuntes<\/em>&nbsp;(1973-1984). En este lapso parece repetirse un patr\u00f3n que ata\u00f1e a la diferencia entre los vol\u00famenes de obras completas y el de otros textos menores. Mientras que los primeros gozan de la presencia y estilo del autor, en los dem\u00e1s apenas se percibe su impronta. La raz\u00f3n parece ser bien sencilla: unos responden a la integridad de las obras publicadas en vida, los otros a lo que parece toda clase de pruritos editoriales; y es que, desde la muerte de Canetti en 1994 sobrevuela un fantasma alrededor de la publicaci\u00f3n de sus escritos p\u00f3stumos dado que en su testamento dej\u00f3 manifiesto que no deb\u00edan ser publicados hasta pasados treinta a\u00f1os de su deceso. Cabe suponer que los textos depositados en una caja fuerte del subsuelo de un banco suizo son los que consider\u00f3 m\u00e1s relevantes; lo que, desde un principio, resta valor a este&nbsp;<em>Libro de los muertos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Canetti perdi\u00f3 a su padre a los nueve a\u00f1os y desde esa fecha no s\u00f3lo llev\u00f3 un c\u00f3mputo de los a\u00f1os que habr\u00eda de sobrevivirlo sino que despert\u00f3 en su interior el deseo de trabajar la tem\u00e1tica de la muerte Esta cuesti\u00f3n es la que ha llevado a quienes han establecido el texto de este volumen, Tina Nachtmann y Kristian Wachinger, a publicar una obra que responde a un anhelo que el autor hab\u00eda comentado y escrito en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A grandes rasgos este&nbsp;<em>Libro de los muertos<\/em>&nbsp;podr\u00eda resultar un mero objeto fetiche, un volumen se\u00f1uelo para los amantes de la obra del escritor de origen b\u00falgaro; un constructo que lleva a cuestionar si un libro es una cosa indiferente a su contenido o si, por el contrario, debe ser \u00e9ste la que finalmente transforme un mont\u00f3n de p\u00e1ginas impresas en objeto literario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, no parece prudente descartar de un plumazo la publicaci\u00f3n de esta obra porque en ella encontramos los escritos fragmentarios donde ahonda en su tem\u00e1tica preferida: la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al presente volumen, cabe hacer una escisi\u00f3n necesaria que nada tiene que ver con la estructura que los responsables de la edici\u00f3n han dado a los legajos que ahora forman el libro. As\u00ed, podemos dividirlo en dos grandes bloques: las citas sobre la muerte que Canetti extrajo de otros escritores y los fragmentos en los que \u00e9l mismo alude directamente a la cuesti\u00f3n central de la obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre la primera cuesti\u00f3n cabe mencionar que no existe ninguna meticulosidad en la reproducci\u00f3n de los escritos puesto que, para quien conozca la obra de Canetti, bastar\u00e1 una simple ojeada a&nbsp;<em>Masa y poder&nbsp;<\/em>para comprobar que esta contiene m\u00e1s comentarios sobre la muerte que el libro aqu\u00ed rese\u00f1ado. Por otra parte, en&nbsp;<em>Apuntes<\/em>&nbsp;(1942-1993), ya se hab\u00eda publicado un gran n\u00famero de textos incluidos en este&nbsp;<em>Libro de los muertos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a los escritos de Canetti se observan dos tipos de sentencias: reflexiones un tanto legas en las que el autor afirma mantener una lucha literal contra la muerte y pensamientos m\u00e1s o menos originales sobre \u00e9sta. Estos escritos van ligados a una clara vocaci\u00f3n de an\u00e1lisis de cuestiones relativas a lo que \u2014pese a no aludir a \u00e9l\u2014 Kjellen acu\u00f1\u00f3 como biopol\u00edtica y que m\u00e1s tarde Foucault, retom\u00f3 y reformul\u00f3 a partir de los a\u00f1os setenta. Canetti se refiere a la manera como el poder utiliza los cuerpos vivos y muertos en decenas de fragmentos. Plantea la utilidad que tiene el miedo a la muerte para las religiones; dado que la redenci\u00f3n acostumbra a presentarse, una vez que los hombres nos encontramos en eso que de manera eufem\u00edstica podr\u00edamos se\u00f1alar, parafraseando a Derrida: el punto de llegada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, Canetti se preguntar\u00e1 con iron\u00eda cu\u00e1l es el pecado original cometido por los animales, ya que ellos tambi\u00e9n padecen la muerte. Reflexionar\u00e1 sobre el juicio final, observando el dif\u00edcil papel que cabe a Dios como juez de cada hombre, y convertir\u00e1 en bendici\u00f3n el poder escoger la forma de morir, ya sea como suicidio o como eutanasia; en contraposici\u00f3n a la inexorable llegada de la muerte y del sufrimiento que en general la acompa\u00f1a. Entre estas cuestiones destaca la importancia de la vida individual en una \u00e9poca marcada por los movimientos de masas sobre los que tanto reflexion\u00f3 y que le valieron el premio Nobel en 1981. Canetti cre\u00eda inherente a la propia vida la humana virtud de elevarse por encima de cualquier inter\u00e9s general y otorgaba a todo sujeto no s\u00f3lo la l\u00edcita posesi\u00f3n de su vida y muerte, en los t\u00e9rminos ya mencionados de&nbsp;<em>sui cadere<\/em>&nbsp;o del buen morir, sino que adem\u00e1s trataba con sorna sentencias como \u201cmorir a tiempo\u201d, cuando se\u00f1alaba que, a excepci\u00f3n del propio sujeto, nadie puede tratar con cierta entidad el valor que cada individuo da a su propia vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a la biopol\u00edtica, el autor se pregunta para qu\u00e9 sirve haber sido educado en el temor a la muerte. \u00c9sta \u00faltima reflexi\u00f3n que tanto recuerda a la esgrimida por Epicuro cuando \u00e9ste se\u00f1ala como uno de los remedios de su&nbsp;<em>tetraf\u00e1rmacon<\/em>&nbsp;que cuando la muerte est\u00e1 ya no se est\u00e1 para padecerla \u2013f\u00f3rmula que usaba Epicuro para librar a los hombres del temor a la muerte\u2013 le sirve aqu\u00ed al escritor de origen b\u00falgaro, para tomar posici\u00f3n combativa ante la muerte. A lo largo de todo el libro los fragmentos dejan una serie de m\u00e1culas p\u00e1rvulas sobre la tem\u00e1tica, puesto que Canetti asegura haber declarado la guerra a la muerte, pero tienen tanto valor como las palabras que se profesan los amantes a solas y que, o\u00eddas en p\u00fablico, suenan \u00f1o\u00f1as, cuando no hueras. En estos tiempos en que est\u00e1 tan en boga la prensa del coraz\u00f3n, este&nbsp;<em>Libro de los muertos,<\/em>&nbsp;no pasa de ser una foto robada que ser\u00e1 de buen recibo para unos y una insulsa aportaci\u00f3n literaria para otros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francis Garc\u00eda Collado Canetti, Elias.\u00a0Libro de los muertos. Traducci\u00f3n de Ju\u00e1n Jos\u00e9 del Solar, Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2010, 208 p\u00e1ginas&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":8205,"parent":8018,"menu_order":10,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-8405","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/8405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8405"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/8405\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8410,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/8405\/revisions\/8410"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/8018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8205"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}