{"id":8540,"date":"2021-04-23T14:01:31","date_gmt":"2021-04-23T12:01:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?page_id=8540"},"modified":"2021-04-23T14:10:59","modified_gmt":"2021-04-23T12:10:59","slug":"dualismo-antropologico-nabokov-garcia-collado-lolita-origen-laura","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/critica\/dualismo-antropologico-nabokov-garcia-collado-lolita-origen-laura\/","title":{"rendered":"Dualismo antropol\u00f3gico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-left has-luminous-vivid-orange-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:24px\"><strong>Francis Garc\u00eda Collado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:50%\">\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-small-font-size wp-block-paragraph\"><\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:50%\">\n<p class=\"has-text-align-right has-text-color has-small-font-size wp-block-paragraph\" style=\"color:#4c4f50\"><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escrib\u00eda Milan Kundera en&nbsp;<em>Los testamentos traicionados<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Brod edit\u00f3 el diario de Kafka censur\u00e1ndolo un poco; elimin\u00f3 no s\u00f3lo las alusiones a las putas, sino tambi\u00e9n a todo lo que ten\u00eda relaci\u00f3n con la sexualidad\u201d.<\/p><cite>Kundera, <em>Los testamentos traicionados<\/em>. Barcelona, Tusquets, 2003: 300.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con esto no quiero apuntar a la parte m\u00e1s obvia de la cuesti\u00f3n, a la posible traici\u00f3n, no solo al encargo vital de Nabokov, sino a la traici\u00f3n textual de lo publicado, al hecho de que uno deber\u00eda analizar lo que tiene en sus manos como aquello que tiene en sus manos. \u00bfSaben? El original de Laura no es una novela acabada, sino la uni\u00f3n de los tarjetones manuscritos que Nabokov fue juntando desde 1975 hasta su muerte en 1977. De manera que retomando la cuesti\u00f3n de la traici\u00f3n no nos queda m\u00e1s que rendirnos ante la evidencia: el estilo met\u00f3dico, cuidado ordenado de la prosa del conjunto total de la obra de Nabokov sumado a su deseo expl\u00edcito de no publicar la novela inacabada nos sit\u00faa ante el par de traidores que sin lugar a dudas son, tanto su esposa como su hijo. En primer lugar Vera, fue incapaz de deshacerse del escrito de su marido siguiendo su testamento vital, para finalmente una vez muerta delegar sobre el hijo de ambos, Dimitri, la publicaci\u00f3n o destrucci\u00f3n de eso que hoy tenemos en forma de libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin lugar a dudas, es la procastinaci\u00f3n de madre e hijo la que hoy ofrece tanto al cr\u00edtico como al lector eso que a ambos les gusta tanto: un objeto moral que criticar que va m\u00e1s all\u00e1 de lo escrito, una obra cuya historia antes de ser publicada la acerca a una especie de prensa rosa de la cultura, cuya sombra se proyecta sobre lo publicado alimentando el fuego devorador de unos y otros que, en ocasiones, son incapaces de distinguir entre el valor de lo publicado y la carga moral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, no es de extra\u00f1ar, que por un lado la cr\u00edtica angl\u00f3fona haya sido en su mayor\u00eda incapaz de leer El original de Laura como lo que es, una novela inacabada con un gran valor cultural, y \u2013\u00bfpor qu\u00e9 no?\u2013 tambi\u00e9n algo fetichista, al venir publicado con las fotocopias de los tarjetones escritos a mano donde el lector de habla castellana podr\u00e1 entregarse al goce de leer en el ingl\u00e9s original este<em>&nbsp;The Original of Laura<\/em>&nbsp;mientras esquiva tachaduras e intenta descifrar algunas letras de la, en general, clara escritura de Nabokov.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es una novela; y ahora que ya lo saben, dejemos de analizarla como tal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como esbozo, es una nueva genialidad tem\u00e1tica, dejemos fluir el encanto de leer algo de un escritor al que las parcas apartaron de la pluma y del que pens\u00e1bamos que jam\u00e1s podr\u00edamos leer nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Perm\u00edtanme que me embargue el entusiasmo (un tanto forzado, de acuerdo) pero es que, miren, yo soy de los que duermen con uno ojo abierto a la espera de la apertura de los textos de Canetti que seg\u00fan testamento no podr\u00e1n leerse hasta que salgan de la c\u00e1mara acorazada del banco suizo en el que se encuentran en 2024; mientras que con el otro ojo oteo el horizonte en busca de la posibilidad de que alg\u00fan d\u00eda, en una excavaci\u00f3n para la construcci\u00f3n de un nuevo centro comercial en la ciudad de Atenas surjan textos in\u00e9ditos de Plat\u00f3n o de Ant\u00edstenes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La traici\u00f3n debe juzgarse de manera moral. Vera y Dimitri son unos traidores; pero dejando eso de lado, cabe darles las gracias a ambos por que como toda traici\u00f3n favorece a uno en detrimento de otro y, en este caso, la citada felon\u00eda acaba inclinando la balanza del lado del arte alej\u00e1ndola del lado de la moral. Adem\u00e1s, cabe recordar que de ser fieles al artista ni tan siquiera habr\u00eda llegado a nuestras manos&nbsp;<em>Lolita<\/em>, obra rescatada de la quema a la que iba a someterla su autor y que Vera \u2013de nuevo ella\u2013 logr\u00f3 sacar del continuum de lo polite al que el autor sab\u00eda que atentaba, con una novela, cuyos personajes principales representan eso que hoy nadie vendr\u00eda a calificar como una historia de amor sino como una recalcitrante muestra escrita de los caminos en los que vienen a confluir la pedofilia y la pederastia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a la obra publicada por Anagrama, es de agradecer que la traducci\u00f3n al castellano est\u00e9 acompa\u00f1ada del manuscrito original, ya que a\u00f1ade un valor para el posible coleccionista encandilado por lo p\u00f3stumo. Sin embargo echo en falta una edici\u00f3n en tapa dura que venga a poner la guinda a la biblioteca Nabokov a la que la editorial ha dedicado tanta tinta y papel durante a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien la reproducci\u00f3n de los tarjetones del autor puede resultar del agrado para el lector, en cierto sentido puede resultar un obst\u00e1culo para el m\u00e1s purista, ya que el trabajo del traductor parece presto para ser sometido a colaci\u00f3n, y en ese sentido la nota de Jes\u00fas Zulaika sobre la labor llevada a t\u00e9rmino no acaba de ajustarse a la realidad. Mientras que \u00e9ste hace menci\u00f3n a trav\u00e9s de una nota aclaratoria al juego fon\u00e9tico realizado por Nabokov entre \u201cLaura\u201d, \u201cFlora\u201d y el resultado: \u201cFlaura\u201d, (en ingl\u00e9s Laura se pronuncia \u201cLora\u201d), obvia algunas cuestiones al no aclarar el porqu\u00e9:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La se\u00f1ora Lind maldijo a la vieja criada por comprar esp\u00e1rragos en lugar de aspirinas (p, 63).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lector puede pensar que la criada es una arp\u00eda si desconoce que de nuevo la cuesti\u00f3n f\u00f3nica hace estragos: asparagus (esp\u00e1rragos) y asperin (aspirina), pueden llegar a confundirse en ingl\u00e9s, mientras que en castellano es dif\u00edcil que eso pueda suceder. Sigo pensando que, tal como sucede con las obras en edici\u00f3n biling\u00fce, existe cierto juicio al traductor en la obra, juicio al que en este caso se somete \u00e9l mismo al se\u00f1alar, (cito textualmente):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La traducci\u00f3n al castellano de&nbsp;<em>El original de Laura<\/em>&nbsp;respeta fielmente las fichas manuscritas de Vladimir Nabokov. (p, 23).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Traducir a alguien cuyas \u00ednfulas se confunden con su cabello tiene sus problemas, como por ejemplo el de intentar realzar la belleza literaria en ciertos pasajes en los que podr\u00eda parecer innecesario, como por ejemplo traducir beauty por \u201cbeldad\u201d en lugar de recurrir a la sencillez de la palabra belleza. Tambi\u00e9n sorprende la traducci\u00f3n de&nbsp;<em>leash<\/em>&nbsp;por \u201ctrailla\u201d en lugar del m\u00e1s cercano \u201ccorrea\u201d al referirse al objeto con el que se lleva atado a un gato. Aunque sin duda lo que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n, es la traducci\u00f3n de quickie por \u201crapidillo\u201d en lugar del m\u00e1s conocido e inmerso en la realidad, \u201cpolvito\u201d, dado que es una de las acepciones que \u2013pienso\u2013 m\u00e1s se ajustan al contexto de la frase:&nbsp;<em>Not even a quickie<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De todos modos, la traducci\u00f3n se ajusta al original, y cabe agradecer al traductor el mostrarse desnudo en el escaparate de la edici\u00f3n biling\u00fce.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presente embri\u00f3n de&nbsp;<em>El original de Laura<\/em>&nbsp;responde a la publicaci\u00f3n de un cuerpo textual de unas 140 p\u00e1ginas que en realidad corresponder\u00edan a unas 55 o 60 p\u00e1ginas de una edici\u00f3n al uso de la biblioteca Nabokov de Anagrama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vayamos ahora a la trama. Flora, es hija de Adam, un fot\u00f3grafo homosexual hijo de un pintor ruso emigrado a Nueva York en los a\u00f1os 20. Su madre es una promiscua bailarina que ver\u00e1 como el que es su marido y (pese a su ligereza de cascos) progenitor de Flora, se suicida despu\u00e9s de que el joven inalcanzable del que \u00e9ste estaba enamorado se quite la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La madre morir\u00e1 el mismo d\u00eda de la graduaci\u00f3n de Flora y ser\u00e1 en ese lugar donde conocer\u00e1 a su futuro marido, un psic\u00f3logo m\u00edstico obeso cuyo atractivo para la protagonista radica en el \u00e9xito econ\u00f3mico y prestigio social acad\u00e9mico del que pronto se cansar\u00e1; cosa que hace que, para algunos, Flora sea una especie de alter ego de Lolita pese a sus veinticuatro a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los giros que da el texto, los diferentes cap\u00edtulos, los excursos m\u00e9dicos o ling\u00fc\u00edsticos que forman parte de la obra como recurso literario o como apuntes del autor, no ser\u00e1n un obst\u00e1culo para que el lector se percate de que lo peor de esta publicaci\u00f3n se refiere a la cuesti\u00f3n de la imposibilidad de verla terminada. De lo que un lector prudente deber\u00eda escapar es de calificar a la obra de animada lectura o r\u00e1pida concatenaci\u00f3n de sucesos, y compararla estil\u00edsticamente con joyas como&nbsp;<em>P\u00e1lido fuego<\/em>,&nbsp;<em>La verdadera vida de Sebastian Knight<\/em>,&nbsp;<em>Pnin<\/em>&nbsp;o la ya citada&nbsp;<em>Lolita<\/em>, dado que parece obvio se\u00f1alar que a su autor le faltaba bastante que desarrollar en cada uno de sus cap\u00edtulos y que eso puede aportar un err\u00f3neo ritmo de lectura. El detalle m\u00e1s importante de la obra se debe al factor sembrado por Nabokov, el cual nos recuerda el dualismo antropol\u00f3gico cartesiano, dado que el marido de Flora, Philip Wild, se encuentra inmerso en un proyecto cient\u00edfico-m\u00edstico de destrucci\u00f3n paulatina, para ser m\u00e1s exactos, de borrado del cuerpo, a trav\u00e9s de la mente, que rescata la idea dualista de alma\/cuerpo del fil\u00f3sofo franc\u00e9s. A los m\u00e1s preocupados por analizar la obra desde la ap\u00f3crifa vertiente psicol\u00f3gica del autor, posiblemente les gustar\u00e1 entender la obra como el grito desesperado del alma despierta y vital de Nabokov por intentar liberarse de un cuerpo que se le hab\u00eda empezado a apagar dos a\u00f1os antes de su muerte tras una desafortunada ca\u00edda en el transcurso de lo que era una de sus pasiones cotidianas: la caza de mariposas. El lector m\u00e1s cauto sabr\u00e1 donde se encuentra, y pese a tener la sensaci\u00f3n de haber pillado in fraganti al genio en pa\u00f1os menores, en la cama del hospital o en la habitaci\u00f3n de un hotel, una vez le\u00eddo El original de Laura, dejando de lado lo que pudiera haber pensado el desaparecido autor sobre la publicaci\u00f3n de su inacabado proyecto; para los vivos, ese esbozo, es mucho m\u00e1s que eso, es la prueba fehaciente de que estamos hu\u00e9rfanos de Nabokov y que poco importa si el manuscrito se encuentra o no terminado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miren \u00bfse imaginan a un egipt\u00f3logo haciendo a\u00f1icos un fragmento de pergamino por estar \u00e9ste incompleto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a las obras literarias se refiere, siempre he pensado que es mejor leer que juzgar. Y en este caso el lector no saldr\u00e1 defraudado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francis Garc\u00eda Collado Escrib\u00eda Milan Kundera en&nbsp;Los testamentos traicionados: Brod edit\u00f3 el diario de Kafka censur\u00e1ndolo un poco; elimin\u00f3 no&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":8543,"parent":8018,"menu_order":33,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-8540","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/8540","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8540"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/8540\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8544,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/8540\/revisions\/8544"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/8018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}