{"id":9643,"date":"2023-04-24T15:10:29","date_gmt":"2023-04-24T13:10:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?page_id=9643"},"modified":"2023-04-24T15:22:38","modified_gmt":"2023-04-24T13:22:38","slug":"pulpo-crudo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/archivo\/27-a-proposito-del-perro-diogenes-y-su-secta\/pulpo-crudo\/","title":{"rendered":"Pulpo crudo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-left has-luminous-vivid-orange-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:24px\"><strong>LUIS CARLOS REVETRIA YANNUZZI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:55%\"><div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"660\" height=\"340\" src=\"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-content\/uploads\/pulpo-crudo-yannuzzi.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9637\" srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-content\/uploads\/pulpo-crudo-yannuzzi.jpg 660w, https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-content\/uploads\/pulpo-crudo-yannuzzi-100x52.jpg 100w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong>DESCARGAR ART\u00cdCULO<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:45%\">\n<div style=\"height:37px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\" style=\"font-size:15px\"><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em> <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph\"><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>I. Una trinidad manida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las representaciones que de \u00e9l se hicieron, lo v\u00edvido de su anecdotario en Laercio y la atenci\u00f3n que la contemporaneidad ha dado a su escuela (la c\u00ednica) hacen de Di\u00f3genes de S\u00ednope m\u00e1s que un personaje peculiar, un fil\u00f3sofo de la antig\u00fcedad cuya validez se explica por hermen\u00e9utica. Es decir, que m\u00e1s all\u00e1 de los imponentes estudios hist\u00f3ricos para sonsacar m\u00e1s ideas propias del personaje, que los hay y aqu\u00ed se citar\u00e1n, lo realmente \u00fatil para interpretar al perro-fil\u00f3sofo es la ex\u00e9gesis que del anecdotario la <em>Vida de fil\u00f3sofos ilustres<\/em> podemos extraer. Por tanto, esto conlleva dos salvedades importantes que, a la hora de aproximarnos a \u00e9l, debemos considerar. La primera, que como los grandes personajes de Occidente no parece que haya dejado obra escrita directa. La segunda, que quien recoge estas an\u00e9cdotas y observaciones tiene su propia ideolog\u00eda o, si se quiere, preceptos filos\u00f3ficos muy firmes; de todos es sabido que Laercio es epic\u00fareo en sus posiciones. A la \u00faltima cuesti\u00f3n se ha atendido pormenorizadamente, sin embargo, a la deliberada agrafia de este tipo de personajes poco se ha atendido. Lo cierto es que no son muchos esos pensadores que han dejado testimonio oral de su discurso sin adentrarse en los dolorosos misterios de la escritura. Bajo mi punto de vista, r\u00e1pidamente, encuentro tres: Jesucristo, S\u00f3crates y el ya mencionado Di\u00f3genes. Al respecto de los dos primeros, los trabajos que han trazado similitudes y diferencias son infinitos y seguramente m\u00e1s documentados y doctos de lo que yo pudiera emprender.&nbsp; Ya en San Justino o Justino M\u00e1rtir encontramos una aproximaci\u00f3n a las vidas paralelas de ambos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00f3crates, juzgando estas cosas a la luz de la raz\u00f3n y de la verdad, pretendi\u00f3 iluminar a los hombres y apartarlos del culto de los demonios; pero \u00e9stos, por intermedio de los malvados, lo hicieron condenar como imp\u00edo, con el pretexto de que introduc\u00eda nuevas verdades. Lo mismo hicieron despu\u00e9s; porque no fue solamente entre los griegos, y por boca de S\u00f3crates, como el Verbo ha hecho o\u00edr la verdad, sino que los b\u00e1rbaros fueron tambi\u00e9n ilustrados por el mismo Verbo, revestido de una forma sensible, hecho hombre y llamado Jesucristo\u2026&nbsp; (SAN JUSTINO, V. 3-4)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reivindica Justino M\u00e1rtir el papel moralizante de ambos personajes, su nueva \u00e9tica y su sacrificio final, la inmolaci\u00f3n por el bien mayor (a la Polis uno, a la humanidad entera el otro). Claro es que San Justino hab\u00eda hecho un recorrido filos\u00f3fico previo para llegar a este punto, que le hizo hacer un camino inverso al cronol\u00f3gico para llegar al platonismo que rezuma este fragmento; primero lleg\u00f3 al estoicismo, pas\u00f3 por el aristotelismo e incluso el misticismo pitag\u00f3rico le sedujo, pero fue en la Teor\u00eda de las Ideas donde encontr\u00f3 una explicaci\u00f3n que le satisfizo a sus interrogantes sobre Dios. Es sensato entender, por tanto, que la ense\u00f1anza moral est\u00e9 ligada para \u00e9l a una posici\u00f3n metaf\u00edsica estrechamente ligada a la verdad, una posici\u00f3n epistemol\u00f3gica tambi\u00e9n:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienes vivieron antes de Cristo y buscaron, a la luz de la raz\u00f3n humana, conocer y dar raz\u00f3n de las cosas, fueron puestos en prisi\u00f3n como imp\u00edos e indiscretos. A S\u00f3crates, que se aplic\u00f3 a ello con m\u00e1s ardor que nadie, se le hicieron las mismas acusaciones que a nosotros. Dec\u00edan de \u00e9l que introduc\u00eda divinidades nuevas y que no cre\u00eda eh los dioses admitidos en la ciudad. De su rep\u00fablica arroj\u00f3 a los malos demonios y a las divinidades que comet\u00edan los cr\u00edmenes que cuentan los poetas, y expuls\u00f3 tambi\u00e9n a Homero y a los dem\u00e1s poetas, apartando de ellos a los hombres y exhort\u00e1ndolos a conocer por la raz\u00f3n al Dios que ignoraban. No es f\u00e1cil, dec\u00eda S\u00f3crates, encontrar al Padre y Creador del universo, ni tampoco, cuando se le ha encontrado, revelarlo a todos. Es lo que ha hecho Cristo por su propio poder. Nadie crey\u00f3 en S\u00f3crates, hasta que muri\u00f3, por lo que ense\u00f1aba. Pero en Cristo, a quien S\u00f3crates conoci\u00f3 en parte (puesto que era el Verbo que est\u00e1 en todo, que predijo el porvenir por los profetas y que tom\u00f3 personalmente nuestra naturaleza para ense\u00f1arnos estas cosas), en Cristo creyeron no solamente los fil\u00f3sofos y los letrados, sino los artesanos e ignorantes en general, y por \u00e9l menosprecian la muerte; porque \u00e9l es la virtud del Padre inefable y no una producci\u00f3n de la raz\u00f3n humana (SAN JUSTINO, X.4-8).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A nadie se le escapa la referencia al Timeo 28C: \u201cdescubrir al hacedor y padre de este universo es dif\u00edcil, pero, una vez descubierto, comunic\u00e1rselo a todos es imposible\u201d (PLAT\u00d3N, 2002: 171.) En uno y otro fragmento se sugiere una cuesti\u00f3n que muchas veces se soslaya en el estudio de estos temas y la dimensi\u00f3n est\u00e9tica de ambos personajes y, m\u00e1s concretamente, el corolario est\u00e9tico de la posici\u00f3n socr\u00e1tica. Este punto est\u00e1 fuertemente vinculado a la posici\u00f3n agr\u00e1fica de su legado, maestros orales, que no han dejado m\u00e1s que fragmentos, an\u00e9cdotas y sobre todo, testimonios de terceros para el \u00ablibre uso de los hombres\u00bb (AGAMBEN, 2009: 9).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>II. Un dios mudo. Un fil\u00f3sofo \u00e1grafo. Un maestro ejemplar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 claro que la estrategia est\u00e9tica de S\u00f3crates y de Jesucristo dio sus frutos, ambos han sido considerados padres de sus respectivas revoluciones y de sus posteriores desarrollos culturales. En ambos casos, su representaci\u00f3n est\u00e1 sujeta a todo su sistema bien apoy\u00e1ndolo, bien contravini\u00e9ndolo. El libre uso de los hombres, que dec\u00eda Agamben, ha permitido sacar del espacio sagrado a Jesucristo y llevarlo consigo, entre los hombres, usarlo sin profanarlo. \u00bfC\u00f3mo se consigue? Pues simplemente dejando como su \u00fanica verdadera forma el Verbo. Lo mismo con S\u00f3crates, no se le puede tergiversar, pero est\u00e1 claro que hay un S\u00f3crates de Jenof\u00f3nte, otro de Arist\u00f3fanes y otro de Plat\u00f3n, todos el mismo, ninguno profanado en virtud del Verbo. Su agrafia, la posici\u00f3n por la cual ninguno deja obra escrita les salva y los coloca en el lugar del s\u00edmbolo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A prop\u00f3sito de esta condici\u00f3n \u00fanica, Borges establece un verdadero di\u00e1logo entre \u00e9l y la figura de Cristo en multitud de lugares. El escritor argentino manifest\u00f3 su asombro ante el fen\u00f3meno \u00e1grafo de Jes\u00fas de Nazaret y su pervivencia en la cultura Occidental, ampliamente desarrollada por la escritura y su distribuci\u00f3n en masa, la imprenta. Si bien \u00e9l entiende que hay otras formas de ense\u00f1ar con el ejemplo, asume que su efecto es parecido al fraude, pues en los di\u00e1logos socr\u00e1ticos, en las <em>Analectas <\/em>de Confucio o en las sentencias de Buddha no se recoge la \u201cla fama de esas palabras, que resonaron, y siguen resonando, en lo c\u00f3ncavo del espacio y del tiempo\u201d y agrega que es s\u00f3lo en los casos donde la voz reproducida es la Jes\u00fas en el \u00fanico caso donde este efecto se mantiene: \u201cQue yo recuerde, los evangelios nos ofrecen la \u00fanica excepci\u00f3n a este regla\u201d (BORGES, 2005: 87).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El asombro de Borges por esta estrategia literaria (y est\u00e9tica, por tanto) se explica por su sencillez. En el fondo, el abandono de la escritura no es otra cosa que la apuesta por la universalidad. No es que Plat\u00f3n haya sido uno primero socr\u00e1tico y luego pitag\u00f3rico, sino que su socratismo le permite ser pitag\u00f3rico. Si de verdad existieron estos personajes, cualquiera de estos tres, hubieron podido acceder a esta revelaci\u00f3n de la manera m\u00e1s m\u00edstica o m\u00e1s pedestre, pero en cualquier caso es una afortunada f\u00f3rmula que les ha valido (al menos, a dos tercios de esta Trinidad). Y a pesar de su malintencionada cr\u00edtica a Plat\u00f3n o a S\u00f3crates, Borges debe m\u00e1s a estos, que a los esc\u00e9pticos brit\u00e1nicos que tanto adulaba. En su intento por una reconstrucci\u00f3n o consecuci\u00f3n de la tarea del <em>Timeo<\/em>, cuando se plantea la comunicaci\u00f3n imposible del Hacedor se da cuenta de que la \u00fanica v\u00eda posible es a trav\u00e9s del lenguaje aleg\u00f3rico. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 tipo de sentencia (me pregunt\u00e9) construir\u00e1 una mente absoluta? Consider\u00e9 que aun en los lenguajes humanos no hay proposici\u00f3n que no implique el universo entero; decir el tigre es decir los tigres que lo engendraron, los ciervos y tortugas que devor\u00f3, el pasto de que se alimentaron los ciervos, la tierra que fue madre del pasto, el cielo que dio luz a la tierra. Consider\u00e9 que en el lenguaje de un dios toda palabra enunciar\u00eda esa infinita concatenaci\u00f3n de los hechos, y no de un modo impl\u00edcito, sino expl\u00edcito, y no de un modo progresivo, sino inmediato. Con el tiempo, la noci\u00f3n de una sentencia divina me pareci\u00f3 pueril o blasfematoria. Un dios, reflexion\u00e9, s\u00f3lo debe decir una palabra, y en esa palabra la plenitud. Ninguna voz articulada por \u00e9l puede ser inferior al universo o menos que la suma del tiempo. Sombras o simulacros de esa voz que equivale a un lenguaje y a cu\u00e1nto puede comprender un lenguaje son las ambiciosas y pobres voces humanas, todo, mundo, universo (BORGES, 1996: 597-598).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPero c\u00f3mo comunicar con una \u00fanica palabra, o una \u00fanica expresi\u00f3n ni tan solo? \u00bfC\u00f3mo condensar tanto en tan poco? \u00bfC\u00f3mo encarnar la idea en el lenguaje? Est\u00e1 claro que estamos ante otra hip\u00e9rbole, una alegor\u00eda en la que el Verbo juega otra vez uno de sus misterios m\u00e1s \u00ednclitos: la transubstanciaci\u00f3n. Quiz\u00e1s en este caso en viaje de vuelta, en el que el cuerpo se vuelve algo m\u00e1s et\u00e9reo, pero a la vez universal. Donde el personaje se vuelve tradici\u00f3n oral. Y donde esa tradici\u00f3n oral se vuelve carne otra vez (escritura), por un mediador, el amanuense. Tanto Jes\u00fas como S\u00f3crates fueron pr\u00f3digos y fecundos pastores de amanuenses que tuvieron a bien identificar su escritura como la encarnaci\u00f3n discursiva de otro, al que difund\u00edan. Borges cree que (como \u00e9l mismo) Dios solo pod\u00eda dictar y alguien transubstanciar\u00eda su Verbo en carne (escritura). En alg\u00fan momento tendremos que analizar esta ocurrencia junto al relato <em>Tres versiones de Judas <\/em>y aquel fragmento de Laercio por el cual cuando Di\u00f3genes escuch\u00f3 que algunos eran elogiados por haberle hecho un obsequio dijo: \u201c\u00bfY a m\u00ed no me elogi\u00e1is que merec\u00ed recibirlo?\u201d (LAERCIO, 2007: 307).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed las cosas, \u00bfc\u00f3mo puede ser que esto haya sido \u00fatil y beneficioso para unos y no para Di\u00f3genes? \u00bfQu\u00e9 alberga el Verbo c\u00ednico que le ha impedido su difusi\u00f3n universal? Aun m\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 hizo de Di\u00f3genes un esc\u00e1ndalo p\u00fablico, pero a la vez tan inofensivo para el sistema? M\u00e1xime, si como dicen sus anecdotarios, fue le \u00fanico que atent\u00f3 verdaderamente contra el sistema falsificando la moneda de S\u00ednope. \u00bfQu\u00e9 hay en el ideario de uno de los primeros autodenominados \u201cciudadano del mundo\u201d que lo ha convertido en un marginal totalmente centrado y protag\u00f3nico, como bien lo representa Rafael de Sanzio en su <em>Escuela de Atenas<\/em>? \u00bfPor qu\u00e9 el que quiz\u00e1s sea m\u00e1s controvertido de los pensadores de la Antig\u00fcedad hoy ha quedado reducido a fetiche o caricatura grotesca? Y poni\u00e9ndonos serios, \u00bfpor qu\u00e9 Di\u00f3genes no fue castigado por la misma actitud de S\u00f3crates y su lance pat\u00e9tico lo tramit\u00f3 un vulgar pulpo crudo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>III. El souvenir o lo kitsch inofensivo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 claro que estas preguntas no van s\u00f3lo dirigidas a la fama o la relevancia cultural que Di\u00f3genes haya tenido en nuestro tiempo. Primero, porque esto es relativo, por ejemplo, observando cu\u00e1ntos de los fil\u00f3sofos contempor\u00e1neos citan o se hacen eco de las ense\u00f1anzas de Cristo. Segundo, porque, a fin de cuentas, el valor de la filosof\u00eda c\u00ednica -y de cualquier filosof\u00eda- no se mide por su \u00e9xito (a excepci\u00f3n de la hegeliana, que s\u00f3lo se sustenta en base su propia vigencia). Sin embargo, la relevancia de este punto es fundamental para entender las diferencias respecto a los otros dos y, sobre todo, para entender los peligros que pueden conllevar las representaciones de la lucidez como formas de locura o estulticia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por todos es sabido que uno de los fragmentos de Di\u00f3genes Laercio recogidos para la semblanza de Di\u00f3genes de S\u00ednope es aqu\u00e9l por el cual al ser preguntado por este personaje Plat\u00f3n dijo \u201cun S\u00f3crates enloquecido\u201d (LAERCIO, V., 54). El estigma, la escaramuza o la componenda de la locura es usada desde anta\u00f1o, cuando Odiseo intenta enga\u00f1ar a Pal\u00e1medes, cuando Erasmo defiende su reforma espiritual, cuando Alonso Quijano se convierte en caballero andante, o Randle McMurphy se libra de la c\u00e1rcel para aprender una valiosa (y cursi) lecci\u00f3n, etc. El loco es muchas veces asimilado al outsider o el marginal para poder expresar una verdad prohibida en la cultura y el contexto al que se pertenece. No descartemos por el momento que este sea el verdadero valor que tenga el personaje \u201cDi\u00f3genes\u201d, un valor ejemplificante o un ejemplo paradigm\u00e1tico para las posturas marginales de muchas ideas desarrolladas por pensadores m\u00e1s o menos intuitivos. Aunque cabr\u00eda destacar que el propio Di\u00f3genes rechazar\u00eda esta afirmaci\u00f3n, seg\u00fan Estobeo, afirmando que aquellos que le llaman sin juicio tienen el mismo juicio que \u00e9l (Cfr. Serioburlesca,&nbsp; 372).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cierto es que la secta del perro y en general la escuela c\u00ednica parece tenerse poco en cuenta en los itinerarios acad\u00e9micos o las p\u00e1ginas de cualquier manual de filosof\u00eda antigua. No quiero decir con esto que sea un error, por bien seguro, tanto los programas como las referencias bibliogr\u00e1ficas apuntan a aquellas escuelas y autores con mejor permanencia textual a lo largo de los siglos o con mejor proyecci\u00f3n te\u00f3rica en la actualidad. La observaci\u00f3n a este respecto es justamente por el aislamiento, la falta de buenos amanuenses, la soledad de Di\u00f3genes. Sobre este punto, cabe destacar la observaci\u00f3n de Cioran:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00a1No tener a nadie a quien decirle nunca nada! Solamente objetos; ning\u00fan ser. Y la opresi\u00f3n de la soledad tiene su origen justamente en el sentimiento de estar rodeado de cosas inanimadas, a las que no tienes nada que decirles. Ni por extravagancia ni por cinismo deambulaba Di\u00f3genes con un candil en plena noche buscando a un hombre. Nosotros sabemos muy bien que es por soledad&#8230; (CIORAN, 2002: 35).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No centremos el debate de si la b\u00fasqueda era a plena noche o a pleno d\u00eda. Si bien es verdad que una podr\u00eda ser una tarea tit\u00e1nica y la otra una performance simb\u00f3lica. Lo importante aqu\u00ed es ver otro ejemplo de c\u00f3mo se va construyendo una especie de semblanza paralela en la que vemos un Di\u00f3genes aislado, un perro en el m\u00e1s sentido estricto de su doctrina. Si miramos la reflexi\u00f3n al respecto del nombre de la escuela que hace Garc\u00eda Gual en su librito sobre los c\u00ednicos vemos que repara en este punto tambi\u00e9n:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;El perro es muy poco gregario, es insolidario con los suyos, y est\u00e1 dispuesto a traicionar a la especie canina y pasarse del lado de los humanos, si con ello obtiene ganancias; es agresivo y fiero, o fiel y cari\u00f1oso, seg\u00fan sus relaciones individuales. Vive junto a los hombres, pero mantiene sus h\u00e1bitos naturales con total impudor. (GARCIA GUAL, 20).&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mi humilde opini\u00f3n esta es la verdadera desarticulaci\u00f3n del dispositivo c\u00ednico. Que no es otra cosa que la parcelaci\u00f3n de su discurso en torno a la acci\u00f3n individual. En el mejor recopilatorio sobre el cinismo que podemos encontrar, Marie Odile Goulet-Caz\u00e9 se\u00f1ala a prop\u00f3sito de la postura de Di\u00f3genes sobre la religi\u00f3n una cuesti\u00f3n que m\u00e1s que su valor explicativo sobre el personaje es interesante por la selecci\u00f3n de los conceptos claves de los que se sirve para significarlo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA los ojos de Di\u00f3genes, la religi\u00f3n no sirve a prop\u00f3sito alguno, e incluso es un obst\u00e1culo para la finalidad c\u00ednica del desapego. El hombre por s\u00ed solo es capaz de crear su propia felicidad. Deber\u00eda contar exclusivamente con su voluntad para seguir la naturaleza, el \u00fanico poder que reconoce m\u00e1s fuerte que \u00e9l mismo\u201d (GOULET-CAZ\u00c9, 2000: 101)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No cabe duda que esta no es la intenci\u00f3n de Goulet-Caz\u00e9, pero este fragmento parece alinear a Di\u00f3genes a esas estrategias moral\u00edsticas de corte liberal en las que todos somos due\u00f1os de nuestro destino y en las que las que querer es asimilable a poder. All\u00ed yace la verdadera trampa sist\u00e9mica que desarticula el cinismo. Donde no hay amanuenses no hay discurso y el fragmento surge como despedazamiento intencionado del intelecto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para poner un ejemplo, lo que sucede con Di\u00f3genes y la doctrina c\u00ednica es lo mismo que sucede con esa sospechosa connivencia entre fuerzas del orden y grupos anarquistas. Es habitual ver en el telediario o por las calles, formas de ocupaci\u00f3n de espacios privados y manifestaciones de grupos supuestamente anarquistas o de ideolog\u00edas radicales asociadas al ala izquierdista. Tan habitual es eso, como ver duras represiones de estas manifestaciones cuando la situaci\u00f3n se descontrola y los antidisturbios entran en acci\u00f3n. Si esta din\u00e1mica que hemos visto repetirse una y otra vez cual eterno retorno, lo l\u00f3gico ser\u00eda considerar que algo extra\u00f1o sucede cuando al mismo tiempo vemos convivir en perfecta armon\u00eda a esos mismos grupos extremos con los grupos m\u00e1s institucionales y estructurales del estado\u2026 La clave vuelve a ser la misma que en el cinismo. Mientras que estos colectivos est\u00e9n fragmentados y se rijan por un principio de autogesti\u00f3n y cuidado de s\u00ed mismos, funcionado de manera casi aut\u00e1rquica, entonces, son totalmente inofensivos, porque se asimilan a figuras del miedo, la radicalidad, el ego\u00edsmo o la autocomplacencia. El problema es cuando se colectivizan, cuando se toman en serio y se intentan imponer m\u00e1s all\u00e1 de la performance. Esos movimientos radicales beben del punk y su inserci\u00f3n en el resto de sociedad, su convivencia pac\u00edfica en n\u00facleos urbanos no es fruto de una revoluci\u00f3n pacifista, sino de una moral acomodaticia que ya observaba Sloterdijk. En <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n c\u00ednica<\/em> Sloterdijk realiza una observaci\u00f3n que engarza el cinismo cl\u00e1sico como un precursor de lo <em>trash<\/em> o de lo <em>kistch<\/em>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace poco el l\u00edder del grupo <em>punk<\/em> ingl\u00e9s <em>The Stranglers<\/em> festejaba en una fr\u00edvola entrevista la bomba de neutrones porque esta es la que puede poner en marcha la guerra nuclear. (SLOTERDIJK, 2003: 213)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La referencia es de <em>Nuclear Device<\/em> una canci\u00f3n por lo dem\u00e1s irritante, que como todo el punk hace un gesto diab\u00f3lico de cinismo en el que intenta sacudir al mundo.&nbsp; El punk como el ejercicio kitsch del arte es asumir la actitud c\u00ednica con la consciencia de que todo es show. Por tanto, como dice Sloterdijk, quien adopta ese gesto, este \u201cpathos de fealdad\u201d, no solo es infeliz, tambi\u00e9n quiere ser infeliz, porque lo que realmente le preocupa es que en \u201c\u00faltima instancia pueda saberse incluso inocente\u201d deseando en su libertad lo m\u00e1s horrible.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso sirve para ilustrar lo que sucede con el cinismo por proceso inverso. No es que en el germen del cinismo est\u00e9 lo m\u00e1s horrible y abyecto. Al contrario, el cinismo debe entenderse como una gu\u00eda moral colectiva, que permitir\u00eda al individuo conectarse con su estado virtud (su estado de naturaleza) pero siempre conviviendo en manda. Si embargo, as\u00ed como Jes\u00fas fue reducido a reliquias y despedazado para poder ser desperdigado por Occidente, pervirtiendo en m\u00e1s de una forma y sentidos su mensaje de amor y concordia; Di\u00f3genes fue desactivado en \u201cDi\u00f3genes\u201d, as\u00ed entrecomillado, convirti\u00e9ndose en un fragmento constante, recepci\u00f3n de s\u00ed mismo. Totalmente domesticado, totalmente amaestrado, como esos perritos que se hacen el muerto cuando sus amos los se\u00f1alan con el \u00edndice y el pulgar en ele, o como un grito sordo intentando hacer alg\u00fan ruido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La situaci\u00f3n fragmentaria de la mayor parte de la obra c\u00ednica favorece esta falsa dicotom\u00eda que puede convertir a Di\u00f3genes ora en un precursor de teor\u00edas morales newage de corte liberal, ora en el destructor de los cimientos de nuestra cultura. El cinismo guarda en si una alternativa muy poderosa que escapa a esa polarizaci\u00f3n y Onfray llama \u201cestrategias subversivas\u201d, donde su postura est\u00e9tica les permite \u201cpracticar una sabidur\u00eda jubilosa, una gaya ciencia, un saber alegre en el cual la burla, el delirio y la iron\u00eda tienen su lugar\u201d (ONFRAY, 2002: 111). Dir\u00eda m\u00e1s, los c\u00ednicos fueron con la \u00fanica escuela que ha sabido trasladar un mensaje en el que el humor es la \u00fanica lecci\u00f3n posible a extraer. La paradoja a la que es sometido el cinismo (igual que la perversi\u00f3n del uso de su adjetivo), no es m\u00e1s que la imposibilidad de entender cabalmente sus fragmentos y sus an\u00e9cdotas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Barcelona, 2 de abril de 2023<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA REFERENCIADA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">AGAMBEN, G. (2009). <em>Profanaciones<\/em>. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editora.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">BRANHAM, R.B y GOULET-CAZ\u00c9, M.O. (eds.), (2000), Los c\u00ednicos. Barcelona: Seix-Barral<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">CIORAN, E.M., (2002), El <em>ocaso del pensamiento<\/em>. Barcelona: Tusquets.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">BORGES, JL., (1996), <em>Obras completas I<\/em>. Buenos Aires: Emec\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">BORGES, JL., (2005), <em>Obras completas IV<\/em>. Buenos Aires: Emec\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">GARC\u00cdA GUAL, C. (2002), <em>La secta del perro<\/em>. Madrid: Alianza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">JUSTINO, S., (1990), <em>Apolog\u00edas<\/em>. Sevilla: Apostolado Mariano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">LAERCIO, D., (2007), <em>Vida de los fil\u00f3sofos ilustres<\/em>. Madrid: Alianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ONFRAY, M. (2002), <em>Cinismos. Retrato de los fil\u00f3sofos llamados perros<\/em>. Barcelona: Paid\u00f3s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">PLAT\u00d3N, (2002), <em>Di\u00e1logos VI. Filebo. Timeo. Critias. <\/em>Madrid: Gredos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SLOTERDIJK, P. (2003), Critica de la raz\u00f3n c\u00ednica. Madrid: Siruela.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" id=\"nota2\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LUIS CARLOS REVETRIA YANNUZZI I. 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