{"id":2425,"date":"2013-09-18T00:00:44","date_gmt":"2013-09-17T22:00:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?p=2425"},"modified":"2013-09-20T12:15:46","modified_gmt":"2013-09-20T10:15:46","slug":"yannuzzi_dialogo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2013\/09\/18\/yannuzzi_dialogo-ii\/","title":{"rendered":"DI\u00c1LOGO (II)"},"content":{"rendered":"<p>Los demonios se reparten a imagen y semejanza de nuestro genio. Quiero decir: no discutir\u00e9 las razones por las que uno se enfrenta a la dolorosa tarea de escribir y defender una idea. \u00c9l lucha con sus demonios y yo con los m\u00edos. Le\u00ed en este mismo espacio una diatriba contra el di\u00e1logo. Yo he escrito otras. Pero hay que matizar bien estos quejidos. El otro es el infierno (y de qu\u00e9 manera), pero gracias a este los m\u00e1s luteranos entienden el para\u00edso, aunque sea por contraste.<\/p>\n<p>La escritura est\u00e1 hecha para entendernos no m\u00e1s que el di\u00e1logo. Cada d\u00eda, en uno de los despachos de mi oficina, leo un cartel que afirma: CARTR\u00d3 NO NOM\u00c9S PAPER (cart\u00f3n no solo papel). Seguramente lo ha escrito alg\u00fan areopagita, porque nadie podr\u00eda reconstruir con tanta habilidad una de las t\u00edpicas f\u00f3rmulas d\u00e9lficas del gran or\u00e1culo.<\/p>\n<p>Como todo, en el di\u00e1logo hay que conocer nuestra <em>moira<\/em>, \u2013pues s\u00ed\u2013, hay que saber disimular y cumplir nuestra funci\u00f3n. Es tan absurdo creer que el di\u00e1logo funcionar\u00e1 con el intercambio alternativo, como creer que la escritura autom\u00e1tica nos ayudar\u00e1 a entender cualquier cosa llanamente. El orden que determina un di\u00e1logo pasa por conocer nuestro papel, no se trata de un intercambio entre hom\u00f3logos.<\/p>\n<p>Irremediablemente, en esa relaci\u00f3n uno escucha m\u00e1s que el otro, uno aprende m\u00e1s que el otro que ense\u00f1a o se desahoga. Una vez se ha intuido esa funci\u00f3n, todo est\u00e1 resuelto.<br \/>\nNo es casualidad que uno de los t\u00f3picos sobre el origen de la filosof\u00eda (al menos desde S\u00f3crates) sea justamente el di\u00e1logo. La oposici\u00f3n entre la <em>proteptik\u00f3s<\/em> (exhortaci\u00f3n) y la <em>elenchos<\/em> (indagaci\u00f3n) es la forma natural de filosofar:<\/p>\n<blockquote><p>Jam\u00e1s, mientras viva, dejar\u00e9 de filosofar, de exhortaros a vosotros y de instruir a todo el que encuentre, dici\u00e9ndole seg\u00fan mi modo habitual [&#8230;], le interrogar\u00e9, le examinar\u00e9 y le refutar\u00e9 (<em>Apolog\u00eda de S\u00f3crates<\/em>, 29d)<\/p><\/blockquote>\n<p>La <em>may\u00e9utica<\/em> es la mejor forma de aprender, porque supone tambi\u00e9n un perfeccionamiento del alma. El di\u00e1logo que se convierte en \u201cexamen del hombre\u201d es el \u00fanico realmente valioso, pero en \u00e9l siempre hay un maestro y un disc\u00edpulo. El segundo ha de dejarse persuadir; el primero, en cambio ha de pretender el aret\u00e9 del otro.<br \/>\nDesde\u00f1ar el di\u00e1logo rutinario y ordinario es l\u00f3gico. Renegar del di\u00e1logo en general supone la renuncia\u00a0 a ser persuadido, a ser enamorado en cierto sentido. Creer que nada nos volver\u00e1 a conmover, que nadie nos dir\u00e1 algo que de verdad mueva nuestras pasiones es lo realmente terrible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los demonios se reparten a imagen y semejanza de nuestro genio. Quiero decir: no discutir\u00e9 las razones por las que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2425","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2425\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}