{"id":2709,"date":"2013-11-22T00:00:39","date_gmt":"2013-11-21T22:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?p=2709"},"modified":"2013-11-22T01:37:20","modified_gmt":"2013-11-21T23:37:20","slug":"lynch_fiesta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2013\/11\/22\/lynch_fiesta\/","title":{"rendered":"FIESTA"},"content":{"rendered":"<p>En 1964 Ernest Hemingway public\u00f3 un testimonio personal de su vida como joven escritor en ciernes, en Par\u00eds, durante los a\u00f1os veinte:<i>\u00a0A Moveable Feast<\/i>, traducida en espa\u00f1ol poco tiempo despu\u00e9s con el oportuno t\u00edtulo de\u00a0<i>Par\u00eds era una fiesta<\/i>.<\/p>\n<p>Muchos son los atributos de ese testimonio autobiogr\u00e1fico que lo hacen incomparable. La consabida rudeza de Hemingway, la frescura de la vida intelectual parisiense de la que particip\u00f3 como\u00a0<i>outsider<\/i>, antes de que ese mundo se acanallase en los a\u00f1os de la ocupaci\u00f3n alemana y se hiciera amanerado y pedante a\u00f1os despu\u00e9s, cuando Par\u00eds se convirti\u00f3 en una ciudad cursi, demasiado un\u00e1nime como para merecer su fama de ombligo del mundo cultural.\u00a0<i>A Moveable Feast<\/i>\u00a0acab\u00f3 sirviendo como modelo a imitar de\u00a0<i>une vie d\u2019artiste<\/i>\u00a0para muchos intelectuales, cineastas y pintores. Solo recuerdo una experiencia semejante en la cr\u00f3nica personal de su experiencia parisiense que escribi\u00f3 Henry Miller:\u00a0<i>Quiet Days in Clichy<\/i>\u00a0y que yo le\u00ed al comienzo de mi exilio, en un apartamento vac\u00edo que me prestaron en R\u00edo de Janeiro, en 1976.<\/p>\n<p>De\u00a0<i>A Moveable Feast<\/i>\u00a0retengo lo que casi todo el mundo \u2013aqu\u00ed no voy a presumir de original\u2013 salvo un detalle que reaparece en una novela p\u00f3stuma de Hemingway,\u00a0<i>Islands in the Stream<\/i>\u00a0(1970): la manera singular como describ\u00eda la bebida. Anotaba minuciosamente los ingredientes y la secuencia de las mezclas, el color del vino, la textura del Armagnac o el Calvados y las tres gotas de lima que sol\u00eda a\u00f1adir a los cocteles que consum\u00eda casi todo el tiempo, demostrando una fortaleza hepatobiliar asombrosa. Pero no es su reconocida dipsoman\u00eda lo que me interesa consignar aqu\u00ed sino la precisi\u00f3n del detalle que aplicaba para describir su pasi\u00f3n principal, lo que es un rasgo inconfundible que revela al escritor aut\u00e9ntico.<\/p>\n<p>Porque los atributos del escritor de prosa son dos: por una parte la precisi\u00f3n, que la escritura recoge de la poes\u00eda; y, por otra parte, el arte de narrar, que no es sino la aparici\u00f3n de una forma pregnante en los hechos y, sobre todo, en los trazos y figuras que estos dibujan en el espacio imaginario creado por una memoria, cuando est\u00e1 despierta o atormentada. Hemingway ten\u00eda esas dos cualidades y su oficio como cronista de prensa, que quiz\u00e1 haya sido su cualidad literaria menos rescatable pero que le fue de inmensa utilidad para escribir con econom\u00eda, asc\u00e9ticamente.<\/p>\n<p>Hemingway no solo aplicaba esa fruici\u00f3n literaria a la bebida. Tambi\u00e9n cuando describ\u00eda una jornada de pesca o la fuerza de un paisaje. Parece mentira, pero escribir acerca de lo que uno ama y disfruta y goza, en suma, de lo que nos pasa cuando estamos de fiesta, parece sencillo pero es lo m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1964 Ernest Hemingway public\u00f3 un testimonio personal de su vida como joven escritor en ciernes, en Par\u00eds, durante los&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2709","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2709"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2709\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}