{"id":3436,"date":"2014-04-29T09:59:39","date_gmt":"2014-04-29T07:59:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?p=3436"},"modified":"2014-04-26T10:09:15","modified_gmt":"2014-04-26T08:09:15","slug":"eternamente-erotica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2014\/04\/29\/eternamente-erotica\/","title":{"rendered":"ETERNAMENTE ER\u00d3TICA"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">Desde su origen, la fotograf\u00eda ha sufrido la dicotom\u00eda entre los que la consideran una huella (visi\u00f3n realista) y los que le detectan una clara intencionalidad simb\u00f3lica (visi\u00f3n subjetiva). Desde que Fox Talbot publicara <i>El l\u00e1piz de la naturaleza, <\/i>hacia 1846, esa doble faz de la fotograf\u00eda le ha perseguido entre los detractores del concepto de \u201carte fotogr\u00e1fico\u201d y los cr\u00edticos de la foto \u201cveraz\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">Es esa doble identidad la que le permite ser el mejor medio para evocar la er\u00f3tica.<\/p>\n<p class=\"p1\">La siguiente fotograf\u00eda responde a una de las m\u00e1s celebradas maneras de capturar escenas: resaltar lo bello. Como afirma Susan Sontag en <i>El hero\u00edsmo de la visi\u00f3n<\/i>:<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">La c\u00e1mara ha tenido\u00a0 tanto \u00e9xito en su funci\u00f3n de embellecer el mundo, que las fotograf\u00edas, m\u00e1s que el mundo, se han convertido en la medida de lo bello.<br \/>\n(SONTAG, <i>Sobre la fotograf\u00eda<\/i>: 89).<\/p>\n<p class=\"p1\"><a href=\"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Aina.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3437 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Aina-200x300.png\" alt=\"Aina\" width=\"200\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">El p\u00fablico en general aceptar\u00e1 la belleza de esta fotograf\u00eda. M\u00e1s a\u00fan, llegar\u00e1 a convenir que contiene determinado grado de er\u00f3tica. \u00bfPero, por qu\u00e9?<\/p>\n<p class=\"p1\">(Si asumimos que es er\u00f3tica lo que representa, entonces estamos ante una imagen, aunque esto ser\u00e1 otra discusi\u00f3n).<\/p>\n<p class=\"p1\">Pocos elementos intr\u00ednsecos a lo fotografiado pertenecen a lo que esta imagen nos suscita: identificar o no a la modelo, conocer o desconocer al fot\u00f3grafo, dominar en mayor o menor grado la t\u00e9cnica de la fotograf\u00eda&#8230; son todos factores que no intervienen en absoluto para atribuir un claro componente er\u00f3tico a lo que observan.<\/p>\n<p class=\"p1\">Esa condici\u00f3n pertenece al estatuto de la fotograf\u00eda. Capturar en im\u00e1genes una situaci\u00f3n o una persona es cosificarlas (lo mismo sucede con la fotograf\u00eda de un objeto, pues ese acto produce un segundo objeto, evidentemente, cosificado). Por tanto, poseemos fotograf\u00edas, nos pertenecen. El salto a la fotograf\u00eda digital ha aumentado esa situaci\u00f3n, pues la copia ha dejado de existir como tal. Si bien la inform\u00e1tica nos permite copiar archivos, el original \u2013en calidad y en resultado\u2013 no se distingue de sus versiones. Todos los archivos fotogr\u00e1ficos de la era digital son <i>originales<\/i>. Las fotograf\u00edas ya no \u201cenvejecen, atacadas por las consabidas dolencias de los objetos de papel\u201d, como aseveraba Sontag (14), porque su soporte ya no es necesariamente \u00e9se. La t\u00e9cnica nos ha permito democratizar a\u00fan m\u00e1s la experiencia traducida a im\u00e1genes (Cfr. SONTAG: 17), pues ha hecho que su posesi\u00f3n y por ello su experiencia sean iguales para todos.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ahora, todos los que est\u00e1n viendo la imagen de la modelo m\u00e1s arriba observan la misma experiencia retratada, y viven de la misma manera esa er\u00f3tica. No quiere decir que se eroticen de la misma manera, ni que encuentren atractiva la composici\u00f3n por las mismas razones ni con la misma intensidad. Pero esa experiencia vivida es igual de aut\u00e9ntica en todos sus matices por la ambig\u00fcedad con la que hemos comenzado este texto: la fotograf\u00eda es huella (prueba veraz) y creaci\u00f3n subjetiva a la vez.<\/p>\n<p class=\"p1\">Esa universalidad de lo observado, unido al hecho de \u201ctransformar (<em>sic<\/em>) a las personas en objetos que puedan ser pose\u00eddos simb\u00f3licamente\u201d (SONTAG, 24) abona el terreno de la fotograf\u00eda para el campo de la er\u00f3tica. Del mismo modo, lo capturado se sublima como en un estado de perenne melancol\u00eda, se fija el inter\u00e9s \u201cen un <em>statu quo<\/em> inmutable\u201d (22) e imperecedero que permite al observador convertirse en un <i>voyeur<\/i>.<\/p>\n<p class=\"p1\">A\u00fan m\u00e1s, las nuevas tecnolog\u00edas que hoy forman parte intr\u00ednseca a las fotograf\u00edas digitales (los programas de edici\u00f3n y manipulaci\u00f3n del contenido, que han anulado toda artesan\u00eda previa de apertura, exposici\u00f3n, velocidad de obturaci\u00f3n, etc.) permiten que el objetivo erotizante sea m\u00e1s intenso al eliminar la imperfecci\u00f3n. En la fotograf\u00eda digital no hay errores, o al menos no de manera pretendida, y eso amplifica \u201cla percepci\u00f3n de lo inalcanzable que pueden evocar las fotograf\u00edas\u201d (SONTAG: 26). Lo que supone una s\u00edntesis entre dos opuestos: el objeto real y el ideal en un tercero asequible y universal. Por una parte la fotograf\u00eda es un modo de apropiarse de una realidad, pero esa realidad aparece asegurada y sin riesgos (lejos de la persona real, de carne y hueso). Una y otra vez podemos volver a la imagen y contemplarla, despertando en nosotros el mismo deseo.<\/p>\n<p class=\"p1\">Hoy, la fotograf\u00eda digital permanece imperturbable, mucho mejor que cualquier recuerdo de la mente m\u00e1s memoriosa. Por lo dem\u00e1s, los sentidos nos ayudan a crear esa falsa ilusi\u00f3n (amiga de la er\u00f3tica) de poseer sin cuerpo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde su origen, la fotograf\u00eda ha sufrido la dicotom\u00eda entre los que la consideran una huella (visi\u00f3n realista) y los&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3436","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3436","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3436"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3436\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}