{"id":3473,"date":"2014-05-03T00:24:16","date_gmt":"2014-05-02T22:24:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?p=3473"},"modified":"2016-01-13T23:46:21","modified_gmt":"2016-01-13T21:46:21","slug":"despues-del-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2014\/05\/03\/despues-del-amor\/","title":{"rendered":"DESPU\u00c9S DEL AMOR"},"content":{"rendered":"<p>Lo verdaderamente caracter\u00edstico de las historias de amor puede ser la individualidad. Si se considera bien, nada m\u00e1s personal que el desarrollo del sentimiento amoroso y el de su narraci\u00f3n (como experiencia vivida, recuerdo, nostalgia o historia ficticia). El nacimiento de la literatura moderna escoge esta tem\u00e1tica porque es en la introspecci\u00f3n y en el discurso interior donde se encuentra su recorrido. Denis Rougemont va m\u00e1s all\u00e1 y llega a afirmar que no s\u00f3lo la literatura amorosa es el mejor \u00e1mbito para al expresi\u00f3n de los sentimientos particulares, cambia el orden y afirma\u00a0que gracias a esas obras se ha alcanzado un modo de vivir esa experiencia: <\/p>\n<blockquote><p>[&#8230;] los sentimientos [\u2026] son creaciones literarias en el sentido de que cierta ret\u00f3rica es la condici\u00f3n suficiente de su confesi\u00f3n, es decir de su toma de conciencia\u00bb (<i>El amor y Occidente<\/i>, p. 178).<\/p><\/blockquote>\n<p>Esa misma individualidad enaltecida es la que permite discurrir en una historia de amor (incluso vivir en ella) allende el otro. Es decir, no es determinante la correspondencia ni lo es la esperanza de reencuentro. Saberse rechazado modifica el estatuto de la relaci\u00f3n, pero no el discurso (mejor, el deseo) hacia esa persona. Amamos irremediablemente y quien tiene demasiada imaginaci\u00f3n puede vivir a expensas de esa historia, sin que nadie (incluso su coprotagonista) le perturbe.<\/p>\n<p>Lo peor de no ser correspondido es la incertidumbre. Son falsas las lamentaciones voluptuosas y las fantochadas obscenas que se regodean en el goce castrado. La duda que persigue a quien ha ca\u00eddo en el amor sin recompensa es de otra \u00edndole: \u00bfle hubiera podido hacer feliz? \u00bfpodr\u00eda llegar a amarme como yo hubiera querido? \u00bfhubiera sido el amor definitivo? Y en los casos m\u00e1s penosos: \u00bfse hubiera fijado en m\u00ed alguna vez?<\/p>\n<p>La historia de amor, como toda narraci\u00f3n, necesita de ciertas reglas discursivas que permiten un andamiaje estable: verosimilitud, coherencia y cohesi\u00f3n, etc. La falta de imaginaci\u00f3n suple con ocurrencias el recorrido natural de esas preguntas arriba enunciadas cuando la historia de amor se trunca antes de tiempo; en la vida real, como en las malas novelas, esas ocurrencias suelen llevarnos al t\u00f3pico: la blasfemia o la idolatr\u00eda a quien nos ha negado, la supresi\u00f3n de sus im\u00e1genes o la obsesi\u00f3n por ellas, etc.<\/p>\n<p>En definitiva, no saber acabar una historia es el peor defecto que en la vida o en la escritura nos puede advenir.\u00a0Yo cierro los ojos y la veo; y por eso me cuesta tanto terminar de una maldita vez este texto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo verdaderamente caracter\u00edstico de las historias de amor puede ser la individualidad. Si se considera bien, nada m\u00e1s personal que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3473","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3473","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3473"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3473\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}