{"id":4417,"date":"2016-04-06T17:14:26","date_gmt":"2016-04-06T15:14:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?p=4417"},"modified":"2016-04-06T19:11:22","modified_gmt":"2016-04-06T17:11:22","slug":"de-cedulas-y-tecnologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2016\/04\/06\/de-cedulas-y-tecnologia\/","title":{"rendered":"DE C\u00c9DULAS Y TECNOLOG\u00cdA"},"content":{"rendered":"<p>La burocracia, el aparato, el sistema, el Estado, la administraci\u00f3n, como quieran llamarlo, ha levantado suspicacias reales y paranoicas a lo largo de su relativamente corta existencia desde inicios del siglo XVIII hasta la actualidad. Lo curioso del concepto (y as\u00ed de la realidad que simboliza) es su connotaci\u00f3n negativa original. Los diccionarios han querido corregir en cada lengua esa falta de neutralidad, pero a\u00fan hoy se filtran acepciones del mismo tono. Realmente ha sucedido as\u00ed, el t\u00e9rmino tiene una intencionalidad despectiva al describir la costumbrista tarea de llenar con \u201cpapeleo, la rigidez y las formalidades superfluas\u201d (la cita viene de la Real Academia). Pero, \u00bfde d\u00f3nde nace tal desprecio? Algunos aducen la jerarqu\u00eda vertical ambigua, otros la ambiciosa red de intereses que acaban por dominarla y extendiendo sus tent\u00e1culos por cualquier parcela de la vida cotidiana, otros con mezquina intenci\u00f3n lo achacan al nepotismo o la corrupci\u00f3n. Las variedades de defectos e ineficacias sobre este aparato de lo p\u00fablico extendido y tit\u00e1nico vienen a redundar en la ineptitud y la obstaculizaci\u00f3n. Lo cierto es que la Administraci\u00f3n o la Gerencia nacen con la idea de controlar, pero ese control se ejerce justamente sin mando ni mesura, excediendo <em>ad hoc<\/em> las necesidades b\u00e1sicas de la seguridad administrativa, a la vez que esa misma actitud de \u201cvigilancia <em>a posteriori<\/em>\u201d la convierte en una m\u00e1quina f\u00e1cilmente salvable como obst\u00e1culo, pues mecaniza r\u00e1pidamente sus procesos. Pero el car\u00e1cter del control ejercido se ti\u00f1e de las m\u00e1s obscuras hip\u00f3tesis sobre su intencionalidad: complot global, esclavizaci\u00f3n general, dominio t\u00e9cnico absoluto, desnaturalizaci\u00f3n, en fin, todas las distop\u00edas futuras que la literatura y el cine han ingeniado.<\/p>\n<p>Personalmente he sentido esa \u201calienaci\u00f3n\u201d en multitud de ocasiones y he recordado aquella frase de Mariano Jos\u00e9 de Larra: \u201ces m\u00e1s f\u00e1cil negar las cosas que enterarse de ellas\u201d, a prop\u00f3sito del deporte nacional de la pereza burocr\u00e1tica en el burlesco art\u00edculo <em>Vuelva usted ma\u00f1ana.<\/em> La \u00faltima sin ir m\u00e1s lejos, sucedi\u00f3 a cuentas de la nueva aplicaci\u00f3n m\u00f3vil del Ayuntamiento de la ciudad de Barcelona para \u201cacelerar\u201d cuestiones administrativas de manera telem\u00e1tica. Uno, necesita acreditarse ante una administraci\u00f3n, porque la administraci\u00f3n no se f\u00eda nunca de qui\u00e9n es ni de d\u00f3nde vive ni a qu\u00e9 se dedica, otra administraci\u00f3n que no se f\u00eda de quien es, le debe acreditar en qu\u00e9 lugar reside, para eso.. el horror, el hast\u00edo, la desesperaci\u00f3n, la espantosa c\u00e9dula que conocemos bajo el nombre de tr\u00e1mite. Pues bien, uno debe acreditar ante una segunda administraci\u00f3n qui\u00e9n es, para que avalen d\u00f3nde vive, y as\u00ed poder gestionar ante la primera lo que necesita. Admitamos el laberinto de buena gana. El ciudadano descubre que existe una aplicaci\u00f3n m\u00f3vil, en pleno siglo XXI se maravilla de la tecnolog\u00eda y sus progresos; pero la administraci\u00f3n no se f\u00eda: usted no puede tramitarlo desde su m\u00f3vil, porque, \u00bfes usted quien dice ser? \u00bfEs el mismo usuario del tel\u00e9fono m\u00f3vil? \u00bfA caso se identifica de alguna manera? El tr\u00e1mite de la aplicaci\u00f3n m\u00f3vil, para realizar (valga la redundancia) tr\u00e1mites <em>online<\/em>, requiere de una validaci\u00f3n presencial en el consistorio. Es cuando uno exclama: \u00a1Bienaventurada la nueva t\u00e9cnica que se parece a la antigua!  Convenimos en asistir, ser\u00e1 s\u00f3lo un momento, s\u00f3lo una vez. Tras media hora de \u201ctr\u00e1mite\u201d y haber lidiado con una m\u00e1quina que no acepta que usted haya llegado ni 10 minutos antes, ni diez minutos despu\u00e9s, sino dentro de esos m\u00e1rgenes, para aceptar su c\u00f3digo de cita previa, que ha tenido que solicitar por un aplicativo <em>web<\/em>, que como no funciona correctamente ha tenido que validar por llamada telef\u00f3nica con posterioridad, debe comprobar con estupor y por un azar que la fortuna le otorga displicentemente que la aplicaci\u00f3n para tel\u00e9fonos m\u00f3viles que facilita la vida de los ciudadanos de Barcelona, y aproximar a \u00e9stos al lejano y fr\u00edo ayuntamiento sorprendentemente no funciona, ninguna de sus teclas y botones lleva a ning\u00fan lugar. En este punto uno puede pensar: \u00a1la aplicaci\u00f3n, al ser producto de la burocracia, no se f\u00eda! Entonces, consulta al trabajador que le ha atendido y ha batallado con las novedades inform\u00e1ticas que supone esa aplicaci\u00f3n y atemorizado (creyendo que le preguntar\u00eda por cuestiones t\u00e9cnicas) responde: \u00b4\u201dPero, \u00bfqu\u00e9 ha venido a buscar?\u201d, uno se somete a desenmascararse y a confesar ante la administraci\u00f3n su obscura intenci\u00f3n de responder ante las exigencias de la primera administraci\u00f3n que no se f\u00eda de d\u00f3nde vivo ni de quien soy, por lo que me veo necesitado de acreditar mi padr\u00f3n municipal. \u201c\u00a1Ah! \u00a1Una hoja de empadronamiento, se la doy de inmediato!\u201d, responde el funcionario ya m\u00e1s relajado al ver que pod\u00eda volver a la vieja tecnolog\u00eda burocr\u00e1tica de siempre. Tard\u00f3 en realizar la gesti\u00f3n diez veces menos que lo que se demor\u00f3 en tramitar la activaci\u00f3n del aplicativo que, al final, no funcionaba. Y yo, agradecido, march\u00e9 con mi documento acreditativo.<\/p>\n<p>Heidegger y Benjamin coinciden en la cr\u00edtica a la t\u00e9cnica como alienadora del individuo en diversos niveles, el primero, con un marcado car\u00e1cter metaf\u00edsico, el segundo, social. Huxley, Orwell y Bradbury dejaron descritos innumerables futuros de burocracia desnaturalizada, la misma que criticaba Gournay trescientos a\u00f1os antes con desd\u00e9n enciclop\u00e9dico. El terror es lo que nos espera, ese laberinto circular y giratorio que como una banda de Moebius aliena al individuo entre las exigencias paranoides de la administraci\u00f3n que no se f\u00eda y la falible puerta ciega al mundo en el que se convertir\u00e1 inexorablemente la t\u00e9cnica. Lejos de ser una hip\u00f3tesis dist\u00f3pica carente de sentido y consistencia, es la constataci\u00f3n de que ni siquiera el todopoderoso liberalismo que ha convencido a los comunistas m\u00e1s ac\u00e9rrimos y los ide\u00f3logos y formalistas m\u00e1s estrictos ha podido vencer con su <em>laissez-faire <\/em>el miedo cr\u00f3nico de la burocracia, lo que viene a concluir que todas las voluntades individuales pueden torcerse en ego\u00edsmo sin ese enemigo com\u00fan que nos convierte en colectividad y que al mismo tiempo nos salvaguarda de las peores versiones de nosotros mismos\u2026 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La burocracia, el aparato, el sistema, el Estado, la administraci\u00f3n, como quieran llamarlo, ha levantado suspicacias reales y paranoicas a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4417","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4417"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4417\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}