{"id":5245,"date":"2019-05-31T09:50:19","date_gmt":"2019-05-31T07:50:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?p=5245"},"modified":"2020-12-03T22:20:14","modified_gmt":"2020-12-03T20:20:14","slug":"visto-y-no-visto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2019\/05\/31\/visto-y-no-visto\/","title":{"rendered":"VISTO Y NO VISTO"},"content":{"rendered":"<p>De las pocas interacciones posibles con los ni\u00f1os de pocos meses de vida es un juego simple, que consiste en llamar su atenci\u00f3n, posteriormente ocultar nuestro rostro con ambas manos y descubrirla a los pocos segundos, acompa\u00f1ado esto con ruidos ululantes o estridentes. El ni\u00f1o revuelve sus extremidades incontroladas y esboza lo que el adulto interpreta como una risa, pero que seguramente no sea m\u00e1s que una mueca involuntaria. All\u00ed hay una especie de di\u00e1logo, que para el ni\u00f1o podr\u00eda durar horas y horas.<\/p>\n<p>Sin embargo, el sencillo juego goza de algunos matices que el adulto, a fuerza de imitaci\u00f3n, reproduce con estricto orden y debe hacerlo para que funcione. Me refiero al desvelado de la cara, si se destapa demasiado r\u00e1pido, el ni\u00f1o no percibir\u00e1 qu\u00e9 ha cambiado; y si lo hace demasiado tarde, el ni\u00f1o puede inquietarse o perder el inter\u00e9s. La pr\u00e1ctica, como digo, permite que esa relaci\u00f3n l\u00fadica pueda repetirse hasta el agotamiento del adulto.<\/p>\n<p>El juego consta, por tanto, de tres fases: la inicial, el estado de cosas original, el adulto y el ni\u00f1o vi\u00e9ndose frente a frente; el ocultamiento del adulto, que altera al ni\u00f1o, pero habilita su curiosidad, y la posterior exhibici\u00f3n del adulto otra vez, para regocijo del ni\u00f1o, que ya no ve igual a esa persona respecto al estado inicial, algo cambia. Desde luego, eso que cambia no est\u00e1 en el adulto, aunque es quien lo desencadena. No obstante, desde la perspectiva del peque\u00f1o, lo que cambia es aquello que tiene ante \u00e9l. Y digo <em>aquello<\/em>, porque desconocemos el grado de consciencia de los neonatos, quiz\u00e1s saben qui\u00e9nes somos y qui\u00e9n o qu\u00e9 es lo que tienen ante sus ojos. Pero, en principio, su visi\u00f3n no es de conjunto, es parcial, est\u00e1 sesgada por su consciencia de la realidad, sus \u00f3rganos sensoriales y por la imposibilidad de una interacci\u00f3n real con lo otro ante \u00e9l.<\/p>\n<p>Pasivamente, el peque\u00f1o contempla esta trinidad, que bien vista podr\u00eda ser considerada de manera an\u00e1loga a las formas en c\u00f3mo el ser humano se ha relacionado con Dios o, mejor dicho, con su imagen&#8230;<\/p>\n<p>El primer momento (el natural del ni\u00f1o ante el adulto), podr\u00eda llamarse de normalidad con respecto a la trascendencia. Dios ense\u00f1ando su rostro y el hombre asumiendo su realidad, su presencia, casi como una relaci\u00f3n de pertenencia, connaturalizado. Algo as\u00ed como lo que sucede en las culturas primitivas y su relaci\u00f3n con el t\u00f3tem (palabra <em>ojibwa<\/em>) donde un animal, un vegetal o un objeto inanimado es considerado genitor del clan, su principio o su origen. El t\u00f3tem <em>es <\/em>el dios, as\u00ed como el adulto es <em>lo que hay<\/em> para el ni\u00f1o, su relaci\u00f3n no est\u00e1 establecida en lo ceremonioso, aunque su \u00fanica relaci\u00f3n puede ser mediante el rito (el juego, el ba\u00f1o, la comida, etc., pero tambi\u00e9n la danza de la lluvia, la de la guerra o la del matrimonio).<\/p>\n<p>El t\u00f3tem es -desde el punto de vista metaf\u00edsico o trascendental, es decir, del entendimiento o interpretaci\u00f3n de Dios- como las representaciones de las religiones m\u00e1s avanzadas, primero con los \u00eddolos, luego con los iconos. Tres estadios de abstracci\u00f3n que marcan una evoluci\u00f3n en la capacidad de entender a Dios justamente como eso, algo abstracto: el t\u00f3tem consider\u00e1ndolo como una fuerza de la naturaleza, que vincula al clan a la vez con su entorno y con esa fuerza; posteriormente, el \u00eddolo, una recreaci\u00f3n de Dios para encarnarlo y rendirle culto (desde la mujer sentada de \u00c7atalh\u00f6y\u00fck metida en un cuenco para almacenar grano, pasando por las estatuillas de I\u0161tar o Inanna en los \u201ctemplos para las pr\u00e1cticas sexuales sagradas\u201d de los sumerios, hasta la escultura crisoelefantina de <em>Atenea Parthenos<\/em>); y luego los iconos (religiosos), la alternativa cristiana a la iconoclasia, representar con figuras m\u00e1s o menos simb\u00f3licas o m\u00e1s o menos mim\u00e9ticas a personajes de la liturgia en los que Dios se hubo encarnado o por el cual se hubo manifestado su poder (Jesucristo, la Virgen Mar\u00eda o los santos). Pero, en cualquier caso, esta evoluci\u00f3n cultural del t\u00f3tem s\u00f3lo muestra una cosa: sea un Dios-Madre-Tierra (tot\u00e9mica), un Dios-objeto-votivo (id\u00f3latra) o un Dios-trinitario (propiamente dicho religioso), \u00e9sta imagen establece una relaci\u00f3n directa (connatural) con el Dios. Lo que se tiene delante es Dios, el objeto existe para que estemos ante \u00e9l, lleguemos a \u00e9l, o mediante la obra estar con Dios.<\/p>\n<p>De este modo, la segunda fase del juego vendr\u00eda a representar la manera opuesta en la que Dios se relaciona con nosotros. De manera oculta, Dios est\u00e1, pero no puede ser visto, interpelado, ni siquiera mentado. Quiz\u00e1s la forma m\u00e1s primitiva de la trascendencia sea esta. Su versi\u00f3n de Dios-Madre-Tierra, siempre estableciendo una relaci\u00f3n m\u00e1s concreta, m\u00e1s directa, tiene su versi\u00f3n de un Dios oculto, que no debe ser visto (por ejemplo, la m\u00e1s clara, los bisontes rupestres, que han sido puestos ah\u00ed para tener un v\u00ednculo con Dios, pero colocados en un lugar inaccesible a la vista ni al tacto, colocados para no ser vistos). Pero tambi\u00e9n las formas m\u00e1s abstractas, como pueden ser las religiones iconoclastas, y entre ellas, la m\u00e1s estricta, la jud\u00eda, cuya relaci\u00f3n con Dios es de ajustada no-percepci\u00f3n, no-interacci\u00f3n, como los ni\u00f1os con el adulto de rostro tapado, los jud\u00edos saben de Dios, pero no pueden establecer un di\u00e1logo con \u00e9l.<\/p>\n<p>(Por eso he considerado siempre que el guion de Joseph Stein, <em>El violinista en el tejado<\/em>, incurr\u00eda en convertir a Tevye en una especie de <em>meshumadim<\/em>, por interpelar a la trascendencia constantemente).<\/p>\n<p>Tanto es as\u00ed, que de entre los nombres de Dios (o <em>strictu senso YHWH<\/em>), los jud\u00edos han establecido uno para hablar de Dios como representaci\u00f3n, de Dios como presencia en el mundo: <em>Shejin\u00e1<\/em>, y es este \u2013llam\u00e9mosle as\u00ed- subterfugio l\u00f3gico el que permite entender a <em>YHWH <\/em>como actor en la Tierra. Y digo <em>entender<\/em>, porque al mismo tiempo, tienen otra serie copiosa de nombres para poder mentarlo, por ejemplo, <em>HaShem<\/em>, que literalmente significa \u201cEl Nombre\u201d, y as\u00ed salvarse de incurrir en un delito contra el Sanhedr\u00edn del Nezk\u00edn, que advierte que \u201c\u00e9stos son los que no participan en el mundo venidero: aquel que dice que no hay resurrecci\u00f3n de entre los muertos\u2026 y que la Ley no es del cielo\u2026 <em>Tambi\u00e9n el que pronuncia el Nombre con sus letras apropiadas<\/em>\u201d. Nunca nadie ha recorrido tantos siglos intentando descifrar a Dios y tampoco ha habido otra cultura m\u00e1s preocupada en granjearse su favor, arrog\u00e1ndose al mismo tiempo la posici\u00f3n de privilegio respecto de otros pueblos para con \u00e9l, que los jud\u00edos, los mismos que han esquivado de forma m\u00e1s elaborada su apelaci\u00f3n directa, como si se escamotearan a Dios para s\u00ed mismos. En definitiva, lo \u00fanico que prevalece es la l\u00f3gica que recoge el juego del principio: incluso negando el rostro del adulto\/Dios, su presencia o acci\u00f3n es incuestionable.<\/p>\n<p>La tercera fase, en la que el adulto descubre su rostro contiene una caracter\u00edstica singular: no puede ser la \u00faltima. El juego requiere la vuelta a la segunda fase. Si por aburrimiento, cansancio o desidia el adulto se detiene en esa tercera fase y permanece con el rostro descubierto, el juego se diluye y el ni\u00f1o pierde la atenci\u00f3n o el inter\u00e9s. La promesa de volverse a ocultar, incluso la brevedad de esa aparici\u00f3n es la clave para que el juego funcione. Son estas propiedades las caracter\u00edsticas fundamentales de la posici\u00f3n m\u00edstica. Y utilizo este t\u00e9rmino en el sentido m\u00e1s gn\u00f3stico posible. <em>Nirvana<\/em>, iluminaci\u00f3n, <em>satori<\/em>, autorrealizaci\u00f3n, <em>Bodhi<\/em>, <em>Wu<\/em>, \u00e9xtasis\u2026 todos los cultos religiosos, la religi\u00f3n propiamente dicha y las alternativas espirituales y mist\u00e9ricas sobre el mundo\u2026 siempre encuentran una forma para llegar a esa conexi\u00f3n o estado alterado en el que se ve algo que se sabe existente (Dios, la Trascendencia), pero a lo que no se puede tener acceso directo, pero al que mediante un ejercicio \u2013que requiere o presupone un estado de ocultamiento previo- un individuo podr\u00eda alcanzar. Logrando ese estado diferente, aunque no continuado, es que se llega a Dios. Toda posici\u00f3n m\u00edstica contempla, por tanto, una v\u00eda de acceso a \u00e9l. Y ese acceso a \u00e9l no es la misma relaci\u00f3n que establecemos en el que hemos llamado \u201cestado natural\u201d, sino que es una situaci\u00f3n diferente, mediada, vedada, no accesible. Una relaci\u00f3n distinta con Dios, como distinta es la relaci\u00f3n del ni\u00f1o con la cara del adulto antes de ocultarla y al destaparla. Eso es lo que ha cambiado.<\/p>\n<p>Parece como si la Trascendencia, <em>YHWH <\/em>o el Uno se empe\u00f1ara en nuestro libre albedr\u00edo, d\u00e1ndonos todas las formas posibles de conexi\u00f3n con \u00e9l: completamente accesible, completamente oculto y a intervalos por escorzo. Casi como esas puertas de los bares del lejano oeste, que los vaqueros abr\u00edan de un empuj\u00f3n y tan r\u00e1pido como se abr\u00edan dejando entrar toda la luz del exterior, se cerraba, pero que luego daba peque\u00f1os bateos dejando pasar un poco de luz, si uno se fijaba bien.<\/p>\n<p>Ya ven, un juego de ni\u00f1os y una puerta de bar del lejano oeste\u2026 A ver si es verdad que Dios est\u00e1 en todas las cosas.    <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De las pocas interacciones posibles con los ni\u00f1os de pocos meses de vida es un juego simple, que consiste en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5245","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5245","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5245"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5245\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5489,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5245\/revisions\/5489"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5245"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5245"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5245"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}