{"id":5435,"date":"2020-08-28T15:40:46","date_gmt":"2020-08-28T13:40:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?p=5435"},"modified":"2020-12-03T22:20:13","modified_gmt":"2020-12-03T20:20:13","slug":"james-cameron-killed-georges-floyd","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2020\/08\/28\/james-cameron-killed-georges-floyd\/","title":{"rendered":"JAMES CAMERON KILLED GEORGE FLOYD"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La novela moderna identifica al individuo sobre el que recae la trama como el h\u00e9roe y, por tanto, le hace valedor de una fuerza dram\u00e1tica que lo coloca en esta figura sin necesidad de proeza alguna o gestos \u00e9picos. Desde&nbsp;<em>El Quijote<\/em>, cualquiera puede ser un h\u00e9roe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bien, nuestra sociedad es muy r\u00e1pida, veloz, por muchas razones y no vamos a dedicarnos aqu\u00ed a detallarla (no hay tiempo). Lo importante es que a esta velocidad se le suma la inexorable cualidad c\u00ednica (como digo, el an\u00e1lisis de la psicolog\u00eda de masas no cabe aqu\u00ed, pero se podr\u00eda describir matem\u00e1ticamente C(inismo)=v\u00b7(cultura+contracultura), por ejemplo), algo as\u00ed anunciaba Ray Bradbury en&nbsp;<em>Farenheit 451<\/em>&nbsp;en las reflexiones sobre la publicidad en los viajes en tren.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cinismo no anula nuestra necesidad de h\u00e9roes, al contrario, la hace exponencial, es verdad que adhiere a esta figura toda suerte de propiedades e incluso llega a convertir la negaci\u00f3n de aquellas en una soluci\u00f3n v\u00e1lida, y as\u00ed nace el antih\u00e9roe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que yo pueda reducir en tres p\u00e1rrafo cuatrocientos a\u00f1os de evoluci\u00f3n literaria es buena muestra de la rapidez c\u00ednica con la que construimos nuestra cultura, la consumimos y la desechamos. El signo de nuestros d\u00edas es este: un frenes\u00ed donde no es la cantidad ante la calidad, sino la renovaci\u00f3n constante a base de exprimir hist\u00e9ricamente todo lo que pueda ser convertido en s\u00edmbolo o alegor\u00eda (h\u00e9roes incluidos).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo que ha influido en esta velocidad, y por tanto en la concepci\u00f3n c\u00ednica, es el videoclip musical. Si el&nbsp;<em>modernista&nbsp;<\/em>quer\u00eda convertir la vida en obra de arte, el&nbsp;<em>homo digitalis<\/em>&nbsp;quiere convertir la suya en un clip de MTV. Ah\u00ed estaba primero Musical.ly y luego Tik Tok dispuestos a transformar el porno blando adolescente, YouTube y Wikipedia en un peque\u00f1o video con traperos ininteligibles de fondo. Y esto no es una cr\u00edtica, &nbsp;o no debe entenderse como tal, solo es mera descripci\u00f3n. Mirar fijamente a c\u00e1mara haciendo playback o improvisando una coreograf\u00eda o sobreimprimiendo datos con intenci\u00f3n divulgativa es la moda del 2020, que no pasar\u00e1 a la historia por ser el a\u00f1o en que una sociedad aburrida se inscribi\u00f3 masivamente a esta tendencia de hacer breves grabaciones bastante narcisistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El videoclip como forma de promoci\u00f3n visual de una pieza musical influy\u00f3 decisivamente en la gran industria de las im\u00e1genes, el cine, porque hizo a los espectadores m\u00e1s h\u00e1biles a la hora de interpretar im\u00e1genes. El poder narrativo de la m\u00fasica nos ayuda a comprender m\u00e1s f\u00e1cilmente las composiciones fragmentadas de los videoclips y, a\u00fan m\u00e1s importante, a aceptar sin cuestionarlo el simbolismo de una escena por ser el apoyo art\u00edstico de la canci\u00f3n.&nbsp;<em>Thriller<\/em>&nbsp;inici\u00f3 este recorrido fruct\u00edfero de m\u00fasica como cortometraje y en&nbsp;<em>Asesinos por naturaleza&nbsp;<\/em>(1994) de Oliver Stone dar\u00eda el salto definitivo al cine. Sin embargo, no es de esta pel\u00edcula de la que nos ocuparemos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mediados de los noventa el cine empezar\u00e1 a estar impregnado de la forma compositiva de los videoclips musicales (y para m\u00ed, la soluci\u00f3n de adaptar ciertas reglas estil\u00edsticas del plano y no tanto del montaje que vemos en&nbsp;<em>Heat<\/em>&nbsp;de Michael Mann es la forma acertada de resolverlo, pero esto es harina de otro costal) y Windows 3.1 mostraba en MS-DOS la revoluci\u00f3n que iba a suponer su siguiente fase, el c\u00e9lebre Windows 95 (porque la piedra angular de nuestro cinismo y de nuestra velocidad es lo digital). El mundo no estaba saturado solamente de im\u00e1genes con sonido, lo denominado bajo&nbsp;<em>lo virtual<\/em>&nbsp;comenzaba a considerarse una herramienta m\u00e1s que posible. En ese contexto, James Cameron inaugura con&nbsp;<em>Terminator 2&nbsp;<\/em>la aparici\u00f3n de un&nbsp; personaje digital con el que los actores interact\u00faan y que el espectador ve insertado con total verosimilitud: T-1000 en su versi\u00f3n cromada refleja a las personas y su entorno, no est\u00e1 dibujado solamente, sino que su entidad afecta a la luz como un actor o un objeto. Es m\u00e1s que los dibujos de&nbsp;<em>\u00bfQui\u00e9n enga\u00f1\u00f3 a Roger Rabbit?<\/em>, porque T-1000 pretende ser veros\u00edmil incluso cuando atenta contra las leyes de la f\u00edsica tal y como la conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, James Cameron es un cineasta bipolar que jam\u00e1s se mover\u00e1 de las reglas que establece el cine rom\u00e1ntico, como lo llaman los cr\u00edticos (un concepto que refiere m\u00e1s al sentido de los preceptos est\u00e9ticos que estableci\u00f3 la \u00e9poca dorada de Hollywood en los cincuenta, que en lo que a tramas amorosas se refiere). Si observamos toda su obra en conjunto, veremos que en la filmograf\u00eda de James Cameron hay una tensi\u00f3n entre lo nuevo y las reglas cl\u00e1sicas, que la que fuera su mujer hace saltar por los aires en un guion que \u00e9l mismo le escribi\u00f3 para su&nbsp;<em>D\u00edas extra\u00f1os.<\/em>&nbsp;Y ahora s\u00ed, de esta pel\u00edcula es de la que trataremos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>D\u00edas extra\u00f1os<\/em>&nbsp;se estrena en 1995 dirigida por Kathryn Bigelow y escrita y producida por James Cameron con la distribuci\u00f3n de Twentieth Century Fox. En la v\u00edspera y la celebraci\u00f3n del nuevo milenio Lenny Nero (Ralph Fiennes) debe resolver el asesinato de Iris, con ayuda de Mace, un personaje adaptado para mayor gloria de Angela Bassett. La trama mezcla realidad virtual, intriga polic\u00edaca, adicci\u00f3n, nihilismo c\u00ednico de una sociedad absorta por el grunge, cr\u00edtica social y por supuesto, un doble tri\u00e1ngulo amoroso. En muchos sentidos, es la versi\u00f3n amateur de&nbsp;<em>Avatar<\/em>. Si pudi\u00e9ramos entrar en la mente de Cameron, apostar\u00eda por que su verdadera idea era profundizar a\u00fan m\u00e1s en los delirios de un mundo virtual perfecto, pero la necesidad de satisfacer a Fox con un&nbsp;<em>thriller<\/em>&nbsp;a lo&nbsp;<em>Blade Runner<\/em>&nbsp;le oblig\u00f3 a incorporar la trama de cine negro. Las similitudes con&nbsp;<em>Avatar<\/em>&nbsp;(que empez\u00f3 a escribir en 1994) son tantas que la pel\u00edcula de Bigelow tiene una secuencia especialmente emparentada con el \u00e9xito de 2009. En&nbsp;<em>D\u00edas extra\u00f1os<\/em>&nbsp;el protagonista regala a un amigo con piernas amputadas la experiencia de poder correr por la playa con el aparato de recreaci\u00f3n de vivencias (una especie de realidad virtual hipersensorial que se conecta directamente al c\u00f3rtex) llamado Squid Net, un registrador de resonancia cortical, tal&nbsp; como dice literalmente la acotaci\u00f3n del guion.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pel\u00edcula carece de toda \u00e9pica y falla por muchas razones, una de ellas es intentar -como este art\u00edculo- abarcar demasiados temas de manera muy r\u00e1pida,&nbsp; porque eso s\u00ed est\u00e1 claro: la rapidez con la que se dirige y se monta esta pel\u00edcula hace pensar que Bigelow tiene muy presentes los videoclips musicales; adem\u00e1s de estar saturada de m\u00fasica dieg\u00e9tica y extradieg\u00e9tica de rap y grunge, est\u00e1 abruptamente montada, los planos son cortos y en los movimientos f\u00edsicos de la c\u00e1mara abundan las oscilaciones sin estabilizadores, como si el operador la llevara al hombro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cierto es que el \u00fanico elemento \u00e9pico de la pel\u00edcula, que se arrastra como un ruido de fondo inexplicado hasta bien entrada la segunda mitad, es la muerte de un cantante afroamericano, Jeriko One, perteneciente a un famoso grupo de rap. El presentador de noticias agrega \u201cJeriko One&#8217;s outspoken political stance and violent lyrics have stirred nationwide controversy&#8230;\u201d; obviamente, esta circunstancia se introduce en la pel\u00edcula a ra\u00edz de los altercados de 1991 con Rodney King y la polic\u00eda de Los \u00c1ngeles, que apale\u00f3 al taxista brutalmente mientras que el matrimonio Holliday lo grababa con su c\u00e1mara Sony. Estas im\u00e1genes dieron la vuelta al mundo y sirvieron para desatar una fuerte ola de altercados en EEUU pro-derechos civiles y a favor de las minor\u00edas\u2026 &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la pel\u00edcula, Iris graba la muerte de Jeriko One a manos de dos polic\u00edas; Marce el personaje de Angela Bassett discute con el verdadero antagonista encubierto de la pel\u00edcula y alega: \u201cSo you&#8217;re saying we just pretend it didn&#8217;t happen? It happened! The LAPD executed one of the most important black men in America! Who the fuck are you to bury this?!\u201d. En <em>D\u00edas extra\u00f1os<\/em> hay una voluntad a\u00fan modernista, el arte mejora la vida, porque aqu\u00ed no hay una paliza (grave s\u00ed, pero no mortal), se ve claramente una ejecuci\u00f3n de un afroamericano a manos de un polic\u00eda. Para Cameron la grabaci\u00f3n de este episodio es la cura de todos los males: cada uno quedar\u00e1 retratado y la catarsis que provocar\u00e1 ser\u00e1 definitiva. El mismo personaje de Bassett, cuando ve flaquear al antih\u00e9roe interpretado por Ralph Fiennes le arenga: &nbsp;\u201cLook. That tape is a lightning bolt from God. It&#8217;s worth more than you, more than me, more than Faith. You understand? It can change things. Things that need changing before we all go off the end of the road.\u201d <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obviamente, un fiel seguidor del cine rom\u00e1ntico escribiendo este guion hace que el protagonista entregue la cinta, prueba de asesinato, que&nbsp; todo salga a la luz y se imparta justicia rec\u00edproca (al buen entendedor acabo de destriparle el final del film). Pero esto s\u00f3lo sucede en las pel\u00edculas\u2026 A nadie le import\u00f3 que 21 a\u00f1os despu\u00e9s, Rodney King muriera borracho y drogado en una piscina; y los esc\u00e1ndalos de brutalidad policial contra las minor\u00edas raciales en EEUU se siguen filmando(facilitado por la era de los smartphones en la que todos somos periodistas y espectadores). La realidad ha demostrado que la premisa de James Cameron\/Marce es falsa. Georges Floyd, un afroamericano de 1,93 m y 100 kg es sospechosamente reducido por un polic\u00eda en Mine\u00e1polis en mayo de 2020\u2026 y las calles de EEUU volvieron a arder y Floyd es elevado a s\u00edmbolo pop, a h\u00e9roe an\u00f3nimo, al lugar com\u00fan donde la sociedad contempor\u00e1nea coloca a esas figuras que necesita consumir. Hoy, cuando escribo estas l\u00edneas, 25 de agosto de 2020 otro video aficionado, iPhone en mano, registra c\u00f3mo un polic\u00eda en Milwaukee (Wisconsin) descarga no uno, sino siete balas sobre la espalda de Jacob Blake mientras este intentaba subir a su todoterreno donde estaban sus tres hijos, al parecer sigue vivo casi milagrosamente. James Cameron vuelve a fallar, quiz\u00e1s porque \u00e9l ya hab\u00eda matado a Ronald King, Georges Floyd y Jacob Blake, mientras los dem\u00e1s nos volv\u00edamos c\u00ednicos espectadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es ese cinismo del que habl\u00e1bamos al principio y la necesidad voraz de consumir videoclips los que har\u00e1n que el pr\u00f3ximo George Floyd sea tambi\u00e9n fagocitado por el v\u00e9rtigo de nuestros d\u00edas (m\u00e1s protestas se alzar\u00e1n en el mismo pa\u00eds que tuvo una guerra civil que abol\u00eda la esclavitud en 1863). Ah\u00ed est\u00e1 el verdadero error de&nbsp;<em>D\u00edas extra\u00f1os<\/em>, cuando Faith la exnovia del protagonista (no olvidemos que hay un doble tri\u00e1ngulo amoroso) defiende el cine ante los Squid de realidad virtual aumentada: &nbsp;\u201cYou know one of the ways movies still have Squid beat?&nbsp;Because they always say \u00abThe End.\u00bb You always know when it&#8217;s over.&nbsp;It&#8217;s over!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No, el&nbsp;<em>homo digitalis<\/em>&nbsp;no quiere ver ese \u201cThe End\u201d; el&nbsp;<em>homo digitalis<\/em>&nbsp;quiere vivir en un muro de Tik Tok, Instagram, o como se llame la siguiente aplicaci\u00f3n que haga furor y las delicias de una generaci\u00f3n (seguramente m\u00e1s veloz), donde los videos parecen no acabarse nunca y donde lo virtual compromete m\u00e1s que la realidad, pero sobre todo, donde nadie dice \u201cIt\u2019s over!\u201d. Ah\u00ed est\u00e1 la clave, la ficci\u00f3n se acaba, empieza y termina, lo virtual es infinito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta lecci\u00f3n la aprendi\u00f3 James Cameron en los catorce a\u00f1os siguientes, por eso los personajes de su revisi\u00f3n mejorada de Squid Net, Avatar, no dudan en transferir su conciencia de los cuerpos humanos a sus Na\u2019vi virtuales. Cameron, como todos los que no hemos nacido con lo digital, ha aprendido a ser c\u00ednico y toda la tensi\u00f3n social de&nbsp;<em>D\u00edas extra\u00f1os<\/em>&nbsp;desaparece en&nbsp;<em>Avatar<\/em>&nbsp;o se vuelve m\u00e1s aleg\u00f3rica. Lo cierto es que si Lenny Nero es presentado como un antih\u00e9roe acabado, que vive como un adicto enganchado a las experiencias del registrador de resonancia cortical, que ha de debatirse entre la vida y su enfermedad melanc\u00f3lica; Jake Sully vive una transformaci\u00f3n ascendente en la que cada vez m\u00e1s se engancha la realidad virtual que vive a trav\u00e9s de su avatar Na\u2019vi hasta despojarse por completo de su cuerpo. As\u00ed nos ve Cameron, como si todos quisi\u00e9ramos estar (o estamos) del otro lado del espejo\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La novela moderna identifica al individuo sobre el que recae la trama como el h\u00e9roe y, por tanto, le hace&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5435","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5435"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5435\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5479,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5435\/revisions\/5479"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}