{"id":608,"date":"2011-10-03T06:09:19","date_gmt":"2011-10-03T06:09:19","guid":{"rendered":"http:\/\/lasnubes.p.ht\/elnubarron\/?p=608"},"modified":"2020-12-03T22:46:40","modified_gmt":"2020-12-03T20:46:40","slug":"se-de-lo-que-huyo-pero-no-se-lo-que-busco_3102011","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2011\/10\/03\/se-de-lo-que-huyo-pero-no-se-lo-que-busco_3102011\/","title":{"rendered":"S\u00c9 DE LO QUE HUYO, PERO NO S\u00c9 LO QUE BUSCO"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p>S&eacute; muy bien de lo que huyo, mas no s&eacute; lo que busco <br \/>\n                              (Montaigne. <em>Ensayos<\/em> III. Madrid: C&aacute;tedra, p. 216).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p> Analicemos la relaci&oacute;n de sentido que guarda la coordinaci&oacute;n entre los dos miembros coordinados en esta frase. Cuando Montaigne hace esta afirmaci&oacute;n ubica del lado de su subjetividad un saber acerca de aquello de lo que huye, sin determinarlo, sin explicitarlo, sin hacerlo saber al lector (aunque en sus <em>Ensayos<\/em> hace una prol&iacute;fica lista que se podr&iacute;a resumir como: evitar todo aquello que le hace sufrir). A continuaci&oacute;n, para contrastar lo que va a decir con lo ya dicho, expresa con una part&iacute;cula adversativa  algo tambi&eacute;n indeterminado: no sabe lo que busca. Despu&eacute;s de afirmar que sabe que debe apartarse de algo que [posiblemente no le gusta, que lo atormenta, que le hace sufrir], en la enunciaci&oacute;n introduce un reparo a lo dicho. El valor de esta conjunci&oacute;n adversativa lo interpreto como si Montaigne quisiera presentar la contraposici&oacute;n entre saber y no saber: sabe de lo que huye, pero no sabe lo que busca. <\/p>\n<p>El valor de la part&iacute;cula &quot;mas&quot; o &quot;pero&quot; indica, &ndash;seg&uacute;n refiere el diccionario de la RAE&ndash;  que quien habla o escribe, tiene la intenci&oacute;n de &ldquo;prevenir a alguien para que no prosiga en lo que emprende, porque tiene un inconveniente&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el inconveniente en este contexto? Probablemente seguir con un comportamiento en la pendiente de la evitaci&oacute;n, si no, el de la fobia. Cuando nos confrontamos con un peligro real cuyo objeto  hemos determinado, la huida puede librarnos de &eacute;l como recurso protector, pero este recurso no nos sirve cuando el objeto que supuestamente es peligroso para nosotros es fantasm&aacute;tico, propio de nuestro imaginario. <\/p>\n<p>En el pensamiento expresado por Montaigne hay dos movimientos subjetivos extrapolables a nosotros mismos y a nuestra experiencia. En la primera afirmaci&oacute;n,  es pertinente preguntarnos &iquest;de qu&eacute; huimos? si es que nos podemos responder; y en el segundo movimiento, la pregunta puede ser: &iquest;qu&eacute; buscamos? aunque permanezcamos en la ignorancia de poder determinarlo. El valor que tiene la presencia de esta part&iacute;cula adversativa en el discurso es de detenci&oacute;n, de no proseguir con la acci&oacute;n de la huida para poder comenzar un acto de pensamiento y tal vez, ah&iacute; algo sucede, algo se puede nombrar. La espera y no la precipitaci&oacute;n son fundamentales para que la huida no nos despe&ntilde;e en la pendiente del activismo. <\/p>\n<p>A veces, la invitaci&oacute;n a participar en alguna actividad, hecha por un semejante, puede abrirnos la puerta a otra cosa, a encontrar algo nuevo, sin haberlo buscado; porque se trata de eso, de poner un objeto en ese lugar vac&iacute;o de nuestra subjetividad que nos conecte, no con el temor, sino con el placer, con la alegr&iacute;a. Y eso que se encuentra sin buscarlo, puede empezar a desearse. <\/p>\n<p>&iquest;Acaso podemos responder con certeza desde el yo, acerca de lo que buscamos, sabiendo como sabemos, que  estamos determinados por nuestro inconsciente? <\/p>\n<p align=\"left\">Tal vez no podemos nombrar lo que buscamos, lo que deseamos, pero s&iacute; podemos desear vivir bien con lo que tenemos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S&eacute; muy bien de lo que huyo, mas no s&eacute; lo que busco (Montaigne. Ensayos III. Madrid: C&aacute;tedra, p. 216)&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-608","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=608"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/608\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6107,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/608\/revisions\/6107"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}