{"id":732,"date":"2011-06-29T14:31:31","date_gmt":"2011-06-29T14:31:31","guid":{"rendered":"http:\/\/lasnubes.p.ht\/elnubarron\/?p=732"},"modified":"2020-12-03T22:46:46","modified_gmt":"2020-12-03T20:46:46","slug":"lynch_descubrir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2011\/06\/29\/lynch_descubrir\/","title":{"rendered":"DESCUBRIR"},"content":{"rendered":"<p>La aut\u00e9ntica recompensa que nos proporciona la Internet no es la informaci\u00f3n o la accesibilidad absoluta. Esa es s\u00f3lo una consigna difundida por los periodistas, que est\u00e1n convencidos de que todo el mundo es tan alcahuete y chismoso como ellos. De la informaci\u00f3n no es importante el resultado sino la pulsi\u00f3n que lleva a buscarla: la curiosidad, que, a fin de cuentas es lo que mueve la mayor parte de nuestras iniciativas humanas. La Internet es el para\u00edso de los curiosos y los temerarios y los dispersos; y el consuelo de los solitarios.<\/p>\n<p>En efecto, no es la retribuci\u00f3n de la curiosidad en forma de un objeto material lo que nos mantiene atados a la red, puesto que todos los objetos de la Internet, hasta los m\u00e1s amados, son intangibles, meros efectos de pulsos el\u00e9ctricos administrados por algoritmos que aparecen y desaparecen delante de nuestros ojos como milagros hechos de luces estructuradas. La Internet satisface una experiencia casi infantil que el mundo organizado nos hab\u00eda sustra\u00eddo o que hab\u00eda reservado s\u00f3lo para unos pocos privilegiados o para los m\u00e1s audaces: el <em>placer de descubrir<\/em>.<\/p>\n<p>En el descubrimiento, o en cualquiera de sus simulacros (en las llamadas pr\u00e1cticas art\u00edsticas, por ejemplo) se renueva una y otra vez la instancia originaria que nos separ\u00f3 de los primates que, por cierto, son unos mam\u00edferos que se parecen a nosotros justamente porque tambi\u00e9n ellos son curiosos, aunque no sean capaces de descubrir nada ni de atesorar y elaborar lo que les hace experimentar su curiosidad.<\/p>\n<p>El descubrimiento es lo m\u00e1s pr\u00f3ximo a la creaci\u00f3n que, como sabemos, es una experiencia reservada a Dios. \u00bfC\u00f3mo no adorar la Internet, que parece un bosque encantado en donde todo el tiempo descubres (o creas) cosas, lugares, ocasiones, circunstancias, palabras, etc. que te parecen nuevas?<\/p>\n<p>(Lo que no implica sugerir que cualquier papanatas \u00abinternauta\u00bb \u2013\u00bfqui\u00e9n invent\u00f3 esta palabra tan boba?\u2013 pueda reconocerse \u201cartista\u201d o \u00abcreador\u00bb de nada.)<\/p>\n<p>Sin embargo, el descubrimiento\u2013 en cualquier contexto, no s\u00f3lo en la Internet\u2013 es una ilusi\u00f3n, puesto que todo, absolutamente todo, <em>ya estaba all\u00ed.<\/em> Vaya, entonces esto que escribo a fin de cuentas no es m\u00e1s que un peque\u00f1o alegato, casi infantil, que hace apolog\u00eda de la ilusi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La aut\u00e9ntica recompensa que nos proporciona la Internet no es la informaci\u00f3n o la accesibilidad absoluta. Esa es s\u00f3lo una&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-732","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/732","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=732"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/732\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6155,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/732\/revisions\/6155"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=732"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=732"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=732"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}