{"id":736,"date":"2011-06-23T14:33:14","date_gmt":"2011-06-23T14:33:14","guid":{"rendered":"http:\/\/lasnubes.p.ht\/elnubarron\/?p=736"},"modified":"2020-12-03T22:46:46","modified_gmt":"2020-12-03T20:46:46","slug":"triste-cultura_2306201","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2011\/06\/23\/triste-cultura_2306201\/","title":{"rendered":"TRISTE CULTURA"},"content":{"rendered":"<p>Adorno, que pas&oacute; parte de su vida ridiculizando el pensamiento de Schiller, converge con &eacute;l acerca del concepto de&nbsp;recreaci&oacute;n. <\/p>\n<blockquote>\n<p lang=\"es-ES\">Debemos aportar sentidos abiertos, coraz&oacute;n ensanchado, esp&iacute;ritu fresco y alerto; debemos mantener reunida dentro de nosotros toda nuestra naturaleza, lo cual de ning&uacute;n modo ocurre con quienes est&aacute;n en s&iacute; mismos divididos en el pensar abstracto, estrechados por mezquinas f&oacute;rmulas utilitarias, fatigados por el esfuerzo de atenci&oacute;n. &Eacute;stos reclaman, sin duda, una materia sensible, pero no para continuar en ella el juego de las fuerzas mentales, sino para detenerlo. Quieren ser libres, pero s&oacute;lo de una carga que abrumaba su inercia, no de una limitaci&oacute;n que imped&iacute;a su actividad.&nbsp;(Schiller, F.;&nbsp;<em>Sobre la gracia y la dignidad, Sobre poes&iacute;a ingenua y poes&iacute;a sentimental<\/em>; traducci&oacute;n de Juan Porbst y Raimundo Lida, Icaria, Barcelona, 1985; p.141).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Despu&eacute;s de un gran esfuerzo, la atenci&oacute;n dada a un objeto &ndash;Schiller habla de poes&iacute;a&ndash; no proviene de una predisposici&oacute;n activa. Es, para decirlo vulgarmente, una oportunidad para&nbsp;<em>desconectar<\/em>. En &ldquo;La industria cultural&rdquo;, cuarto cap&iacute;tulo de&nbsp;<em>Dial&eacute;ctica de la Ilustraci&oacute;n<\/em>&nbsp;(y de claro sesgo adorniano), la recreaci&oacute;n es definida como la diversi&oacute;n buscada por quien quiere sustraerse al trabajo mecanizado y, as&iacute;, poder estar de nuevo a su altura, en condiciones de afrontarlo. Son la diversi&oacute;n y el ocio, y no la cultura, la baza con la que juegan las industrias culturales.<\/p>\n<p>Esa cultura de la recreaci&oacute;n es la m&aacute;s complaciente con la necesidad casi obscena de llenar el tiempo libre, ocioso, el no dedicado al&nbsp;<em>nec-otium&nbsp;<\/em>(el trabajo, el esfuerzo acarreado por quien se recrea). Necesidad que ya diagnostic&oacute; Baudelaire cuando hablaba del tedio, <em>l&#8217;ennui<\/em>.&nbsp;En una charla con Miquel de Palol, &eacute;ste me recuerda un pasaje del autor franc&eacute;s: &ldquo;Un oasis de terror, en un desierto de tedio&rdquo;. Hasta el terror ha sido convertido en algo gratificante para poder cumplir el imperativo de llenar el tedioso tiempo libre. Y he aqu&iacute; el gran inconveniente, con esta din&aacute;mica la cultura deviene meramente recreativa. Por ello siempre he mirado con escepticismo todas las propuestas l&uacute;dicas del arte contempor&aacute;neo. Fluxus, George Brecht y un largo etc&eacute;tera. <\/p>\n<p LANG=\"es-ES\">Uno podr&iacute;a reprochar que las artes y las letras, e incluso la filosof&iacute;a, siempre han servido como  entretenimiento en los ambientes cortesanos por parte de reyes, pr&iacute;ncipes y emperadores. Pero eso me parece impreciso pues no hay en la necesidad de Sophia de Hannover al escuchar a Leibniz, de Marco&nbsp;Aurelio al escribir meditaciones, de los papas Julio II y Clemente VII al proteger a Miguel &Aacute;ngel, ninguna voluntad de desconexi&oacute;n, entre otras cosas porque en la vida cortesana no hay nada de lo que deban escapar o hacer par&eacute;ntesis &ndash;en el mejor de los casos, esa vida es un continuo par&eacute;ntesis. En consecuencia parece evidente que la mayor parte de la cultura heredada iba en otra direcci&oacute;n, la que sea, aunque&nbsp;fuera un modesto trabajo de taller, y no se trataba de esta difusi&oacute;n incansable de mecanismos para la recrearse.<\/p>\n<p LANG=\"es-ES\">Una cultura recreativa en la que recrearse es lo que sobrevive, y &nbsp;la cultura, como el actor secundario de todas las pel&iacute;culas de terror que ejemplifican lo dicho anteriormente, tiene pocas esperanzas de salvaci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adorno, que pas&oacute; parte de su vida ridiculizando el pensamiento de Schiller, converge con &eacute;l acerca del concepto de&nbsp;recreaci&oacute;n. 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