{"id":9085,"date":"2021-06-11T10:01:00","date_gmt":"2021-06-11T08:01:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?p=9085"},"modified":"2021-06-11T14:41:25","modified_gmt":"2021-06-11T12:41:25","slug":"ser-gracioso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2021\/06\/11\/ser-gracioso\/","title":{"rendered":"SER GRACIOSO"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puedo enumerar f\u00e1cilmente las personas que considero que son (o han sido) graciosas, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones, Pepe Rubianes, Javier Cansado, Leo Bassi, mi amigo Esteban Miguel, Richard Pryor, el primer Woody Allen, Ignatius Farray, Gilda Radner, Lenny Bruce, Tig Notaro y Stephen Colbert, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obviamente no es una clasificaci\u00f3n, ni mucho menos un listado definitivo. Cualquier entendido debe notar graves ausencias, bien porque a m\u00ed no me dicen nada, bien porque no les conozco (tampoco soy un estudioso del tema). De haber sido una clasificaci\u00f3n rigurosa, seguramente me ver\u00eda obligado a introducir m\u00e1s personajes personales, es decir, m\u00e1s personas como ese amigo que cito y que ning\u00fan lector conocer\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfY por qu\u00e9? Pues simplemente porque la gracia (ser gracioso) corresponde a una relatividad moral. Hoy tan de moda, los l\u00edmites del humor se discuten y se fallan constantemente. Aqu\u00ed y all\u00ed se yerguen voces supuestamente autorizadas a hablar sobre los l\u00edmites (o su ausencia) en aquello que llamamos humor. Esta moda est\u00e1 desprovista de todo sentido. El humor es una forma breve de llamar a la palabra original humorismo, y esta no es m\u00e1s que la representaci\u00f3n de la realidad en t\u00e9rminos c\u00f3micos; en otras palabras, el humor es una t\u00e9cnica de lo c\u00f3mico, que viene a ser una cualidad del intelecto. As\u00ed las cosas, por tanto, el humor no tiene limites. Ser gracioso, sin embargo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que nos resulta gracioso forma parte de nuestro mapa moral. Lo que personalmente nos produce una irrefrenable carcajada no tiene que ver con ninguna estrategia humor\u00edstica, m\u00e1s bien con una casualidad, que se da cuando ese comediante comparte con nosotros una serie de valores morales, de c\u00f3digos sobre el bien y el mal que permiten que haya un verdadero di\u00e1logo entre su forma de deformar el mundo y la nuestra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo esta idea, resulta fascinante encontrarse con este fen\u00f3meno, porque parece muy dif\u00edcil que un actor o un comediante asuma un esquema de valores morales como el m\u00edo, si solo tenemos en com\u00fan la voluntad de re\u00edrnos (el p\u00fablico) y su voluntad de hacer re\u00edr (el c\u00f3mico). Por ello dec\u00eda al principio, que de tomarme en serio la tarea de clasificar a las personas que son graciosas para m\u00ed, entonces deber\u00eda recurrir a personajes an\u00f3nimos, a mi c\u00edrculo personal, pues en ellos se da la gracia como en mi, facilitada por esa serie de c\u00f3digos compartidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pongo un ejemplo: en mi familia existe la expresi\u00f3n \u201cvamos todos, dijo Sartori\u201d. Esta expresi\u00f3n vendr\u00eda a ejemplificar la iron\u00eda y el sarcasmo, porque Sartori era un conocido de la familia que tras preparar todo lo necesario para ir con su familia de vacaciones, se decidi\u00f3 tomar una siesta; momento en el que su esposa aprovech\u00f3 para irse con su hijos y no volverle a ver. Esta frase, con mucha \u201cmala leche\u201d puede resultar muy graciosa en mi familia, un equivalente de \u201caramos todos -dijo el mosquito que estaba a lomos de un buey\u201d. Entre nosotros, aumenta m\u00e1s su valor c\u00f3mico, porque mi abuelo, al parecer, la solt\u00f3 ante alg\u00fan familiar del \u00ednclito Sartori, sin saber su filia. Y como todos sabemos, la verg\u00fcenza adem\u00e1s de castrante es gracios\u00edsima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bien, fuera de mi familia \u201cvamos todos, dijo Sartori\u201d puede causar gracia, pero desde luego, no ser\u00e1 por las mismas razones. Ni siquiera sabiendo la an\u00e9cdota tras ella, porque su valor no es solo estructural, el que se podr\u00eda desprenderse de un chiste. Su valor es moral: ser educado en la gracia de producir verg\u00fcenza, en poder re\u00edrse de las desgracias (sobre todo si son ajenas), en el mal moral de festejar el mal del pr\u00f3jimo por tanto, en el sarcasmo, en el valor del remate, etc. etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed explicado, podemos entender por qu\u00e9 sucede que alguien intenta ser gracioso, sin conseguirlo. No es porque no domine las estrategias del humor, o que su intelecto no goce de esa cualidad c\u00f3mica. Mi posici\u00f3n moral me impide considerarle gracioso, as\u00ed como a otros les parecer\u00e1 de lo m\u00e1s inapropiado mi sentido del humor, por ejemplo. Todos podemos enumerar un buen pu\u00f1ado de personas que no cejan en el empe\u00f1o de ser graciosos y con quien nos vemos obligados a condescender una risa o una carcajada, esperando para nosotros que se vaya o que se calle lo antes posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Me guardo crear una lista tan expl\u00edcita como la primera, aunque he estado tentado)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gracia es ideolog\u00eda, como todo lo que tiene que ver con la posibilidad de construir un discurso. Por eso no podemos escapar de discriminar entre individuos graciosos y no graciosos. Muchas veces, por muy com\u00fan o similar que sean nuestras vidas, tenemos a alguien pr\u00f3ximo al que no le \u201cencontramos\u201d la gracia. \u00a1Ten cuidado en ese caso! Tener una visi\u00f3n moral del mundo muy diferente augura un conflicto seguro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puedo enumerar f\u00e1cilmente las personas que considero que son (o han sido) graciosas, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones, Pepe&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9085","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9085","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9085"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9085\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9087,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9085\/revisions\/9087"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9085"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9085"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9085"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}