{"id":9561,"date":"2022-08-05T11:02:08","date_gmt":"2022-08-05T09:02:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/?p=9561"},"modified":"2022-08-08T17:53:56","modified_gmt":"2022-08-08T15:53:56","slug":"el-nudo-de-ucrania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/2022\/08\/05\/el-nudo-de-ucrania\/","title":{"rendered":"EL NUDO DE UCRANIA"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Transcurridos dos a\u00f1os desde la declaraci\u00f3n de la pandemia por la COVID-19, y cuando est\u00e1bamos empezando a superar alguna de las crisis provocadas por ella, estalla de manera inesperada (pero no menos previsible) el conflicto de la invasi\u00f3n de Ucrania por la Rusia de Putin. Este acontecimiento ha tenido lugar en un momento en el que todas las grandes potencias, y de hecho toda la humanidad, deber\u00eda esforzarse para controlar el azote de la destrucci\u00f3n medioambiental que nos est\u00e1 llevando a una situaci\u00f3n de desastre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los efectos de la pandemia sobre los suministros, el cambio clim\u00e1tico, las migraciones, la pobreza y la salud mental han sido desastrosos. Todo lo cual se ver\u00e1 agravado por el conflicto ucraniano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 nos ha impactado tanto la crisis de Ucrania? De golpe, y por sorpresa culpable, a las generaciones europeas de posguerra se nos ha aparecido el demonio de la Tercera Guerra Mundial. Por primera vez se la contempla como una amenaza real. Y se han disparado el miedo y la angustia, dos estados de \u00e1nimo que conectan peligrosamente con la servidumbre voluntaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La posguerra alumbr\u00f3 un concepto que no deja de ser una contradicci\u00f3n en sus t\u00e9rminos: la Guerra Fr\u00eda, sobre el cual se construy\u00f3 una falsa idea de paz, por intimidaci\u00f3n mutua, en un mundo bipolar. La apariencia de frialdad no supuso evitar los puntos enormemente calientes, enmarcados en la crisis del imperialismo colonial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1980, con el fin de resumir las relaciones entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Ronald Reagan utiliz\u00f3 esta expresi\u00f3n: \u201cNosotros ganamos, ellos pierden\u201d. Doce a\u00f1os m\u00e1s tarde, su sucesor George Bush se felicitaba por el camino recorrido: \u201cUn mundo antes dividido entre dos campos armados reconoce que solo hay una \u00fanica superpotencia: Estados Unidos de Am\u00e9rica\u201d. Fue el fin oficial de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este per\u00edodo, a su vez, es pasado. La hora de su expiraci\u00f3n son\u00f3 el d\u00eda en que Putin se cans\u00f3 de \u201cperder\u201d y consider\u00f3 que su descenso nunca tocar\u00eda fondo, dado que sus vecinos se ve\u00edan sucesivamente postrados \u2013o sobornados- por una alianza econ\u00f3mica y militar dirigida en contra de ellos. Por otro lado, Barack Obama record\u00f3 (marzo 2014) : \u201cLos aviones de la OTAN patrullan los cielos sobre el B\u00e1ltico, hemos reforzado nuestra presencia en Polonia y estamos dispuestos a hacer m\u00e1s\u201d. Frente al Parlamento ruso, Putin asimil\u00f3 tal disposici\u00f3n a la \u201cinfame pol\u00edtica de contenci\u00f3n\u201d que, seg\u00fan \u00e9l, las potencias occidentales oponen a su pa\u00eds desde el siglo XVIII.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la nueva Guerra Fr\u00eda ser\u00e1 diferente a la anterior. Ya que, como ha se\u00f1alado el Presidente de los Estados Unidos: \u201ca diferencia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Rusia no lidera ning\u00fan bloque de naciones, no inspira ninguna ideolog\u00eda global\u201d. La confrontaci\u00f3n que se instala tambi\u00e9n ha dejado de oponer a una superpotencia estadounidense, que basa en su fe religiosa la seguridad imperial en un \u201cdestino manifiesto\u201d a un \u201cImperio del Mal\u201d que Reagan maldec\u00eda adem\u00e1s por su ate\u00edsmo. Por el contrario, Putin corteja \u2013no sin \u00e9xito- a los cruzados del fundamentalismo cristiano. Y cuando se anexiona Crimea, recuerda de forma inmediata que es el lugar \u201cdonde fue bautizado San Vladimir (\u2026) un bautismo ortodoxo que determin\u00f3 los fundamentos b\u00e1sicos de la cultura, los valores y la civilizaci\u00f3n de los pueblos rusos, ucranianos y bielorrusos\u201d<a id=\"_ednref1\" href=\"#_edn1\">[i]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es tanto como decir que Mosc\u00fa no admitir\u00e1 que Ucrania se convierta en la base de operaciones de sus adversarios. Ahora bien, en Estados Unidos y Europa, los partidarios del gran rearme superan la apuesta: proclamaciones marciales, avalancha de sanciones heter\u00f3clitas, que solo fortalecen la determinaci\u00f3n del campo contrario. \u201cQuiz\u00e1s la nueva Guerra Fr\u00eda ser\u00e1 aun m\u00e1s peligrosa que la anterior \u2013ya lo advirti\u00f3 uno de los mejores expertos estadounidenses sobre Rusia, Stephen F. Cohen-, porque contrariamente a su predecesora, no encuentra ninguna oposici\u00f3n \u2013ni en la Administraci\u00f3n, ni en el Congreso, ni en los medios de comunicaci\u00f3n, las universidades, los think tanks<a href=\"#_edn2\" id=\"_ednref2\">[ii]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Discurr\u00eda la primavera del 2018. La guerra civil hace estragos en Libia. Por esos d\u00edas Bernard-Henry L\u00e9vi habla en France Inter, sobre la cuesti\u00f3n de la intervenci\u00f3n occidental: \u201cTanto mejor si tengo algo que ver\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La declaraci\u00f3n pone encima de la mesa la triple ambig\u00fcedad que afecta a muchos intelectuales: belicista pero no combatiente; propagandista del intervencionismo occidental en \u201cguerras justas\u201d aunque el remedio sea peor que la enfermedad; impermeabilidad a la cr\u00edtica hasta tal punto que podr\u00edamos hablar del \u201cintelectual Tefal\u201d<a href=\"#_edn3\" id=\"_ednref3\">[iii]<\/a> sobre el que los desmentidos resbalan sin adherirse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe una nebulosa de pensadores neoconservadores, expertos, acad\u00e9micos, miembros de organizaciones humanitarias, pol\u00edticos, militantes de asociaciones, periodistas y recientemente militares retirados que desempe\u00f1an en los medios de comunicaci\u00f3n un papel clave en la irrupci\u00f3n de los conflictos contempor\u00e1neos: escoger la guerra que conviene librar. Se\u00f1alar al malo, requerir a la clase pol\u00edtica para denunciar la inacci\u00f3n occidental, demostrar la \u201cjusteza\u201d de ciertas causas ignorando su dimensi\u00f3n estrat\u00e9gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto empieza en las d\u00e9cadas de 1980 y 1990 con una triple convulsi\u00f3n. En primer lugar, la desaparici\u00f3n del tercermundismo, el cual depositaba sus esperanzas revolucionarias en las nuevas \u00e9lites salidas de la descolonizaci\u00f3n. En segundo lugar, la desintegraci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (en 1991) y, la conversi\u00f3n al capitalismo de China eliminaron del mapa los dos grandes modelos alternativos a la sociedad de mercado. Por \u00faltimo, la victoria en la guerra rel\u00e1mpago del Golfo en enero de 1991, en la que las fuerzas estadounidenses y sus aliados aniquilaron al que se presentaba como el cuarto ejercito mundial (nadie supo nunca cu\u00e1l es el tercero).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este \u00faltimo acontecimiento inaugur\u00f3 el espect\u00e1culo de la guerra retransmitida en directo por las cadenas informativas. Para las grandes potencias, la cobertura medi\u00e1tica evidenci\u00f3 ser la herramienta indispensable para salir del anonimato y llamar la atenci\u00f3n mundial sobre una crisis, entre las centenares que se desarrollan simult\u00e1neamente en la Tierra. Ata\u00f1e a intelectuales y expertos elegir un conflicto a librar y luego, una vez iniciadas las ocupaciones, promoverlo a la categor\u00eda de \u201cguerra justa\u201d, as\u00ed como demonizar al enemigo con im\u00e1genes simples y comparaciones f\u00e1ciles de entender: el \u201cMilosevic de Sud\u00e1n\u201d, los \u201cluchadores por la libertad\u201d (los muyahidines afganos), el \u201ccarnicero de Damasco\u201d\u2026 Se trata tambi\u00e9n de dar a conocer y otorgar credibilidad a los l\u00edderes del bando del bien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La preocupaci\u00f3n moral basada en la inmediatez se presta a operaciones de intoxicaci\u00f3n. La falsa fosa com\u00fan de Timisoara (diciembre de 1990), durante la revoluci\u00f3n rumana, muestra hasta qu\u00e9 punto las emociones se manipulan para acelerar la ca\u00edda de un r\u00e9gimen, favorecer un movimiento separatista o legitimar una intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;As\u00ed, la cobertura medi\u00e1tica de una masacre (real o imaginaria) que obliga a los l\u00edderes internacionales a actuar precipitadamente se ha convertido en una figura recurrente de las guerras modernas. Ejemplo de ello son el bombardeo del mercado de Sarajevo en agosto de 1995 que desencaden\u00f3 la intervenci\u00f3n a\u00e9rea en Bosnia o la masacre del mercado de Racak en Kosovo en enero de 1999 (probablemente un montaje) que precipit\u00f3 la guerra de la OTAN contra Yugoslavia. Por el contrario, una masacre invisible en la televisi\u00f3n no subleva. Durante la invasi\u00f3n estadounidense de Panam\u00e1 en diciembre de 1989, contempor\u00e1nea a la revoluci\u00f3n rumana, el ej\u00e9rcito estadounidense prohibi\u00f3 a los periodistas filmar escenas de la guerra, la cual caus\u00f3 el doble de muertes (alrededor de 2000, en su mayor\u00eda civiles) que la ca\u00edda de Causescu.Y nadie habl\u00f3 de \u201cgenocidio paname\u00f1o\u201d ni de \u201cfosas comunes\u201d como ocurri\u00f3 en Rumania. La ocultaci\u00f3n de la guerra saud\u00ed en el Yemen desde el 2015, un conflicto que el entramado militar-intelectual no ha seleccionado como digno de compromiso, muestra a las claras los l\u00edmites ideol\u00f3gicos de esta postura moral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 24 de febrero del 2022, data del inicio de la guerra en Ucrania, marca la entrada del mundo en una nueva edad geopol\u00edtica. Esto cambiar\u00e1 la realidad planetaria y el orden mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La situaci\u00f3n era evitable. El presidente ruso llevaba meses instando a una negociaci\u00f3n con las potencias occidentales. La seguridad de un Estado solo se garantiza si la seguridad de otros Estado, en particular, los que est\u00e1n ubicados en sus fronteras, est\u00e1 igualmente respetada. Por tal motivo Putin reclam\u00f3 a Washington, Par\u00eds, Londres y Bruselas, que se le garantizara a Mosc\u00fa que Ucrania no se integrar\u00eda en la OTAN. La demanda no era una excentricidad: la petici\u00f3n consist\u00eda en que Kiev tuviera un estatus no diferente al que tienen otros pa\u00edses europeos, tales como Irlanda, Suecia, Finlandia, Suiza, Austria, Bosnia y Serbia, que no forman parte de la OTAN. La OTAN se forma en 1949 con el objetivo de enfrentar a la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y, desde 1991, a la&nbsp; propia Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La OTAN \u2013una alianza militar cuya existencia no se justifica desde la desaparici\u00f3n, en 1989, del Pacto de Varsovia- aun as\u00ed esta argumentaba que era necesario instalarse en Ucrania con el fin de defender Estados miembros como Estonia, Lituania, Letonia o Polonia. Recordemos que Washington, en octubre de 1962, amag\u00f3 con desencadenar una guerra nuclear si los sovi\u00e9ticos no retiraban la instalaci\u00f3n de misiles en Cuba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La otra demanda, que se estableci\u00f3 en 2014-2015, son los acuerdos de Minsk, en que las poblaciones ruso-hablantes de las \u201cdos republicas populares\u201d de la regi\u00f3n de Donb\u00e1s, Donetsk y Luhansk, recibieran protecci\u00f3n y no quedasen a la merced de los constantes ataques de odio desde hac\u00eda casi ocho a\u00f1os. Estos acuerdos firmados por Alemania y Francia como garantes, y que ahora se le reprocha a Putin el haberlos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">dinamitado, establec\u00edan que se les concediera una amplia autonom\u00eda, cosa que Ucrania nunca cumpli\u00f3, teniendo que soportar las poblaciones ruso-hablantes el acoso de los militares ucranianos y de las milicias paramilitares extremistas, que causaron unos catorce mil muertos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 la OTAN no tuvo en cuenta estas repetidas reclamaciones? Misterio. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vladimir Putin invoca, como justificaci\u00f3n hist\u00f3rico-pol\u00edtica de su invasi\u00f3n de Ucrania, dos argumentos: la necesidad de \u201cdesnazificar\u201d el gobierno de Ucrania, y la \u201cartificialidad\u201d de la naci\u00f3n ucraniana, un invento bolchevique a partir de retales de diversos territorios que ser\u00edan hist\u00f3rica y culturalmente rusos. Los nazis ucranianos estar\u00edan agraviando la memoria de ciudadanos sovi\u00e9ticos que inmolaron sus vidas para defenderse del fascismo y liberar de \u00e9l a Europa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso no es una afirmaci\u00f3n sorprendente. El presidente ruso, desde principios del siglo XXI, hace un uso estrat\u00e9gico del recuerdo de la Segunda Guerra Mundial con la finalidad de defender sus intereses en pol\u00edtica exterior dentro del gran juego geopol\u00edtico mundial. La victoria sobre Hitler habr\u00eda sido una gesta del pueblo ruso en su conjunto, por encima de Stalin y del comunismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La invasi\u00f3n de Ucrania responde a la l\u00f3gica de un creciente intervencionismo internacional. Este intervencionismo se caracteriza porque pone en cuesti\u00f3n la soberan\u00eda del Estado que se invade (soberan\u00eda contingente), o existen demandas pr\u00f3ximas a la soberan\u00eda, que en este caso, Putin, argumenta sobre la base de la pertenencia de Ucrania a la antigua URSS y con anterioridad al imperio ruso, adem\u00e1s de la invocaci\u00f3n a los derechos de las regiones de mayor\u00eda rusa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La amenaza nuclear forma parte de la propaganda b\u00e9lica y del juego de las amenazas rec\u00edprocas. Eso no excluye, en todo caso, que el conflicto crezca y que pueda contar con la participaci\u00f3n de nuevos contendientes, el empleo de sistemas de armas m\u00e1s letales \u2013por ejemplo, si se llegase a emplear material nuclear t\u00e1ctico- que se puedan descontrolar. Cada guerra ha seguido su propia din\u00e1mica, y las previsiones iniciales hechas por los contendientes raramente se han cumplido. Desde Carl von Clausewitz sabemos que la guerra es un fen\u00f3meno pol\u00edtico por excelencia. Se adapta y cambia de rostro, en funci\u00f3n de los medios disponibles, de los objetivos de los contendientes, de las circunstancias que determina el entorno internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una norma b\u00e1sica de prudencia invita a procurar que el conflicto no escale en intensidad ni en extensi\u00f3n. Parecen coincidir, en este caso, tanto Rusia como la OTAN.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Asistimos a una reedici\u00f3n de las normas no escritas que se siguieron en la \u00e9poca de la Guerra Fr\u00eda, donde las fronteras y la no intervenci\u00f3n fuera de las \u00e1reas respectivas fueron escrupulosamente respetadas. Para conseguirlo en las actuales circunstancias va a ser necesaria una gran disciplina.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[i]<\/a> Halini, S., 2022. Nueva Guerra Fr\u00eda. Le Monde Diplomatique<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref2\" id=\"_edn2\">[ii]<\/a> Cohen, S. 2014. Conferencia anual Rusia-Estados Unidos. The Nation.&nbsp; Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ednref3\" id=\"_edn3\">[iii]<\/a> Conesa, P. 2022. Intelectuales en uniforme de campa\u00f1a. Le Monde Diplomatic.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Transcurridos dos a\u00f1os desde la declaraci\u00f3n de la pandemia por la COVID-19, y cuando est\u00e1bamos empezando a superar alguna de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":60,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9561","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-losnubarrones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9561","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/users\/60"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9561"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9561\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9567,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9561\/revisions\/9567"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9561"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9561"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/las_nubes\/elnubarron\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9561"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}