Lletra de dona es un espacio de publicación y difusión de reseñas de obras escritas por mujeres, dentro de los ámbitos tanto de la creación literaria (narrativa, teatro, poesía, ensayo, autobiografía) como de la teoría crítica
La ciencia ficción travesti entrega elementos para distinguir la mirada sobre nosotras mismas de las miradas que nos fueron impuestas, violentándonos. La ciencia ficción travesti no impone, no cancela, no grita, no dice qué hacer (p. 16).
Like Wendy in Peter Pan, people find new walls springing up (...): every encounter (…) erects new closets whose fraught and characteristic laws of optics and physics exact from at least gay people new surveys, new calculations, new draughts and requisitions of secrecy or disclosure (p. 10).
“We should not, we must not, blame those who have been silenced or are compliant with their own oppression for not being brave enough. But nor should we end up in a place where talking about the sex and gender of authors is deemed irrelevant”
Però sí que es compren els somnis; aquesta mercaderia impalpable se subministra sota diverses formes. Els pocs diners que Paolo Farina donava a Lina cada setmana li servien per pagar una il·lusió espontània, és a dir, potser l'única cosa al món que no pot enganyar.
On n'est pas libre tant qu'on désire, qu'on veut, qu'on craint, peut-être tant qu'on vit. Médecin, alchimiste, artificier, astrologue, il avait porté bon gré mal gré la livrée de son temps; il avait laissé le siècle imposer à son intellect certaines courbes.
La palabra escrita me enseñó a escuchar la voz humana, un poco como las grandes actitudes inmóviles de las estatuas me enseñaron a apreciar los gestos. En cambio, y posteriormente, la vida me aclaró los libros.
En la poesía encontramos directamente al hombre concreto, individual. En la filosofía al hombre en su historia universal, en su querer ser.
“Mandásteme, señora mía, que contase esta noche un desengaño, para que las damas se avisen de los engaños y cautelas de los hombres, […] siendo mayor entretenimiento decir mal de ellas: pues ni comedia se representa, ni libro se imprime que no sea todo en ofensa de las mujeres, sin que se reserve ninguna.” (p. 124)
“para ser una mujer desdichada […] no bastan ejemplos ni escarmientos; si bien servirá el oírla de aviso para que no se arrojen al mar de sus desenfrenados deseos […], temiendo que en él se aneguen, no sólo las flacas fuerzas de las mujeres, sino los claros y heroicos entendimientos de los hombres, cuyos engaños es razón que se teman”.
Quién es la voz del libro. Quién me habla -quién te habla- desde estas líneas. Alguien bien distinto a mí emerge, y yo no lo veo -y tú no lo ves- pero aquí está, -aquí estoy, para servirte y contarte que yo existo.