{"id":242590,"date":"2025-10-23T12:32:45","date_gmt":"2025-10-23T10:32:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/?p=242590"},"modified":"2025-10-23T12:36:42","modified_gmt":"2025-10-23T10:36:42","slug":"que-le-pasa-al-cerebro-cuando-planificamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/que-le-pasa-al-cerebro-cuando-planificamos\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 le pasa al cerebro cuando planificamos? \u00a0"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"512\" src=\"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Cerebro-1024x512.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-242591\" srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Cerebro-1024x512.jpeg 1024w, https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Cerebro-300x150.jpeg 300w, https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Cerebro-768x384.jpeg 768w, https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Cerebro.jpeg 1408w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La corteza prefrontal act\u00faa de \u201csimulador\u201d para prever los resultados de las decisiones que tomamos<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando tenemos que tomar una decisi\u00f3n, a menudo pasamos tiempo pensando en ello y planificando cu\u00e1l puede ser la mejor opci\u00f3n. Hace tiempo que se sabe que, justo en el momento de tomarla, se activa la am\u00edgdala cerebral, que es la zona encargada de generar las emociones. Esto indica que todas las elecciones que hacemos tienen siempre un alto contenido emocional, aunque valorar racional y reflexivamente las opciones disponibles incrementa la probabilidad de acabar tomando la m\u00e1s adecuada. Y, cuando acertamos, entra en funcionamiento el estriado, que es la estructura cerebral que nos hace sentir sensaciones de recompensa y nos permite anticipar sensaciones placenteras futuras.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde una perspectiva evolutiva, la facultad de planificar presenta dos aspectos interesantes. Por una parte, somos la \u00fanica especie biol\u00f3gica capaz de planificar a largo plazo. Esto se ha observado comparando nuestro comportamiento con el de nuestros parientes vivos m\u00e1s cercanos, los chimpanc\u00e9s. Estos animales, por ejemplo, utilizan piedras para abrir nueces y com\u00e9rselas. Sin embargo, aunque hayan encontrado una de medida y dureza \u00f3ptima, cuando van de un \u00e1rbol a otro no se la llevan, sino que la abandonan y, cuando vuelven a precisar una, buscan otra. No piensan que, m\u00e1s tarde, en un futuro m\u00e1s o menos inmediato, volver\u00e1 a serles necesaria. Nosotros, en cambio, estamos constantemente valorando las consecuencias de futuro que pueden tener las acciones y las decisiones que tomamos, aunque no siempre acertemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, hay un segundo aspecto que tiene relaci\u00f3n con la eficiencia de las elecciones tomadas. En principio, sobre una base te\u00f3rica, si disponemos de mucha m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de la decisi\u00f3n que debemos tomar, es m\u00e1s probable que optemos por la m\u00e1s adecuada. Sin embargo, el hecho de estar pensando, valorando y planificando cu\u00e1l creemos que es la mejor, mantiene el cerebro ocupado y, por lo tanto, refractario a incorporar informaciones nuevas del entorno.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfC\u00f3mo elegimos cu\u00e1l es la mejor opci\u00f3n?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Un equipo internacional encabezado por el neuropsic\u00f3logo Marcelo Mattar y el experto en neurociencia computacional Guillaume Hennequin ha investigado qu\u00e9 zonas del cerebro est\u00e1n implicadas en estos procesos de planificaci\u00f3n y qu\u00e9 ventajas implican. Seg\u00fan han publicado en <em>Nature Neuroscience, <\/em>cuando estamos valorando cu\u00e1l es la mejor decisi\u00f3n ante una situaci\u00f3n y planificando su resultado, las zonas del cerebro que tenemos m\u00e1s activas y que est\u00e1n interactuando entre ellas son la corteza prefrontal, que se encarga de los procesos reflexivos, y el hipocampo, que gestiona la memoria. Adem\u00e1s, han visto que la capacidad de planificaci\u00f3n incrementa cuando anticipamos los beneficios que comporta razonar bien las decisiones que tomamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Han realizado el experimento comparando las respuestas de personas y de ratas en un laberinto a la vez que monitoreaban su actividad cerebral, y lo han comparado con un modelo computacional. La idea es muy simple: ante cualquier cruce de un laberinto al final del cual hay una recompensa, \u00bfqu\u00e9 hacemos las personas y las ratas para encontrar la salida de manera m\u00e1s eficiente y r\u00e1pida? Han utilizado ratas porque se sabe que son muy buenas resolviendo esta tarea y, adem\u00e1s, los roedores son nuestros parientes evolutivos m\u00e1s cercanos a continuaci\u00f3n de los primates.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los resultados de este estudio, en los cruces las personas pasamos un rato inquietos, pensando e imaginando cu\u00e1l de los dos caminos nos parece m\u00e1s probable que lleve a la salida. Y, cuando tomamos uno, continuamos adelante hasta el siguiente cruce, donde repetimos el proceso. Las ratas, en cambio, casi no se paran y exploran todas las v\u00edas posibles, yendo adelante y atr\u00e1s antes de decidirse. Dicho de otra manera: las personas meditamos cu\u00e1l creemos que es la mejor opci\u00f3n sin adquirir informaciones nuevas del entorno, mientras que las ratas se dedican a buscar informaciones nuevas sin meditarlas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El cerebro <\/strong>\u201csimula\u201d<strong> los resultados<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Respecto a la actividad cerebral, las personas del experimento mostraron actividad m\u00e1s intensa en la corteza prefrontal. A trav\u00e9s de procesos de reflexividad, esta zona del cerebro act\u00faa de \u201csimulador\u201d para prever los resultados de las decisiones que tomamos y las acciones que emprendemos. Utiliza los recuerdos que tenemos de experiencias pasadas a trav\u00e9s de la gesti\u00f3n que hace de ellos el hipocampo y vuelca estas simulaciones en la memoria para futuras ocasiones. A partir de relativamente pocas informaciones construimos conocimientos nuevos, pensando en ellos y valor\u00e1ndolos. En las ratas, en cambio, el hipocampo se encuentra mucho m\u00e1s activo, dado que va recogiendo todas las informaciones que obtiene del entorno, yendo adelante y atr\u00e1s para explorar todas las posibles v\u00edas de salida, sin \u201csimular\u201d mentalmente las acciones que emprende.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta capacidad que tenemos para simular mentalmente los resultados y las consecuencias de las decisiones que tomamos nos otorga una ventaja selectiva: visualizar los resultados y, por lo tanto, poder anticiparnos a ellos. Sin embargo, hay otro aspecto interesante. Esta capacidad de planificaci\u00f3n incrementa cuando anticipamos que, planificando bien, la recompensa final que obtendremos ser\u00e1 mayor. Este aspecto tiene una relevancia especial en la educaci\u00f3n, para estimular la reflexi\u00f3n y la capacidad de planificaci\u00f3n de los estudiantes.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0* Traducci\u00f3n del art\u00edculo de David Bueno \u201c<em>Qu\u00e8 li passa al cervell quan planifiquem<\/em>\u201d, publicado en el <em>Diari Ara<\/em>, el 6 de julio de 2024.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La corteza prefrontal act\u00faa de \u201csimulador\u201d para prever los resultados de las decisiones que tomamos Cuando tenemos que tomar una decisi\u00f3n, a menudo pasamos tiempo pensando en ello y planificando cu\u00e1l puede ser la mejor opci\u00f3n. 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