{"id":242600,"date":"2025-11-04T08:41:10","date_gmt":"2025-11-04T07:41:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/?p=242600"},"modified":"2025-11-04T08:59:54","modified_gmt":"2025-11-04T07:59:54","slug":"la-creatividad-y-el-autoconocimiento-mejoran-el-funcionamiento-de-los-genes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/la-creatividad-y-el-autoconocimiento-mejoran-el-funcionamiento-de-los-genes\/","title":{"rendered":"La creatividad y el autoconocimiento mejoran el funcionamiento de los genes \u00a0"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"512\" src=\"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/freepik__adjust__69348.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-242601\" srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/freepik__adjust__69348.jpeg 1024w, https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/freepik__adjust__69348-300x150.jpeg 300w, https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/freepik__adjust__69348-768x384.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace tiempo que se sabe que el genoma, y m\u00e1s concretamente las variantes g\u00e9nicas que tenemos para cada uno de nuestros genes, influye en la personalidad que manifestamos. Ser m\u00e1s o menos agresivos, emp\u00e1ticos o sociables, por mencionar algunos ejemplos, depende, en parte, de las variantes g\u00e9nicas, o alelos en terminolog\u00eda cient\u00edfica, que hayamos heredado de nuestros progenitores. Sin embargo, la relaci\u00f3n entre el genoma y la personalidad no es directa, ya que se establece una interacci\u00f3n muy compleja con el ambiente. En todas las caracter\u00edsticas de personalidad, el ambiente donde ha nacido y se ha educado una persona, y tambi\u00e9n donde vive en un momento determinado, influye de manera importante en c\u00f3mo las manifiesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, una persona puede tener poca predisposici\u00f3n gen\u00e9tica a ser agresiva, pero si el ambiente donde ha crecido y donde vive es muy competitivo y los conflictos abundan, puede acabar mostrando un nivel de agresividad m\u00e1s elevado que otra persona que, quiz\u00e1s teniendo m\u00e1s predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, viva en un ambiente estable donde la colaboraci\u00f3n sea la t\u00f3nica habitual. Un trabajo publicado por un equipo de investigadores de diversas universidades y centros de investigaci\u00f3n andaluces, estadounidenses y finlandeses, encabezado por el psiquiatra norteamericano Claude Robert Cloninger, ha hecho un descubrimiento sorprendente que permite incorporar un matiz muy importante en la descripci\u00f3n anterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan acaban de publicar en <em>Molecular psychiatry<\/em>, no solo el genoma de cada uno y el ambiente donde vivimos influyen en la personalidad. La misma personalidad que manifestamos, y m\u00e1s concretamente el nivel de creatividad, de autoconocimiento y de trascendencia que cultivamos, contribuye a regular c\u00f3mo funcionan los genes implicados en la personalidad y, como repercusi\u00f3n, mejoran la sensaci\u00f3n subjetiva de bienestar y la salud. En este contexto, la palabra <em>transcendencia<\/em> hay que entenderla como la orientaci\u00f3n o la actitud que tenemos hacia experiencias y valores que vayan m\u00e1s all\u00e1 del ego o del inter\u00e9s personal, lo que permite que podamos centrarnos en aspectos que ultrapasen las preocupaciones individuales, como puede ser la conexi\u00f3n con las dem\u00e1s personas y la naturaleza, o el sentido que damos a nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para hacer este estudio utilizaron datos del <em>Young finns study, <\/em>que es un estudio longitudinal realizado en Finlandia que se inici\u00f3 en 1980. El objetivo principal es investigar los factores de riesgo cardiovascular en ni\u00f1os y j\u00f3venes y c\u00f3mo estos factores afectan a la salud cardiovascular a lo largo de la vida, pero los datos recogidos pueden utilizarse en muchas otras investigaciones cient\u00edficas. En concreto, pidieron a 459 participantes de este estudio finland\u00e9s que contestaran un test de personalidad denominado <em>Temperament and character inventory. <\/em>Eval\u00faa siete dimensiones principales de la personalidad: cuatro relacionadas con el temperamento, que son la b\u00fasqueda de novedades, la tendencia a evitar da\u00f1os, la dependencia de las recompensas y la persistencia ante los obst\u00e1culos, y tres relacionadas con el car\u00e1cter, que son la capacidad de cooperar, la capacidad de guiarnos a nosotros mismos y la trascendencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con una muestra de sangre correlacionaron el genoma concreto de cada uno de estos voluntarios con las respuestas que hab\u00edan dado. Es una metodolog\u00eda denominada <em>Genome-wide association<\/em>, que permite identificar regiones gen\u00f3micas que est\u00e9n asociadas con caracter\u00edsticas concretas, en este caso las vinculadas a la personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta comparaci\u00f3n les permiti\u00f3 identificar 45 genes reguladores implicados en la autorregulaci\u00f3n emocional, como por ejemplo en la gesti\u00f3n de la ansiedad, y 43 genes m\u00e1s tambi\u00e9n reguladores implicados en la capacidad que tenemos de dar sentido y significado a nuestra vida. Tambi\u00e9n identificaron seis genes reguladores m\u00e1s que permiten coordinar las acciones de estos dos grupos de genes. Adem\u00e1s, vieron que este centenar de genes act\u00faa regulando m\u00e1s de 4.000 genes diferentes del genoma, que de manera directa o indirecta act\u00faan sobre alg\u00fan aspecto de nuestra personalidad, en la plasticidad neuronal, que es la capacidad de las neuronas de crear nuevas conexiones entre ellas para fijar y gestionar los aprendizajes que hacemos y las experiencias que vivimos, y en la salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de estos datos concretos, uno de los aspectos m\u00e1s interesantes que observaron es que el grado de creatividad que mostraban los voluntarios del estudio, de autoconocimiento y de trascendencia, tal como la hemos definido al inicio de este art\u00edculo, tambi\u00e9n contribuye a ajustar c\u00f3mo funcionan este centenar de genes reguladores. Y, en consecuencia, a trav\u00e9s de ellos, regulan c\u00f3mo funcionan los dem\u00e1s 4.000 genes implicados en esta red g\u00e9nica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto genera una sensaci\u00f3n subjetiva de bienestar m\u00e1s intensa, una mejor calidad de vida e, incluso, una salud f\u00edsica m\u00e1s robusta. Dicho de otro modo, este trabajo indica que cultivar estos aspectos de la personalidad, que son la creatividad, el autoconocimiento y la trascendencia, impacta positivamente en el funcionamiento de nuestros genes e incrementa el bienestar y la salud. \u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0* Traducci\u00f3n del art\u00edculo de David Bueno \u201c<em>La creativitat i l&#8217;autoconeixement milloren el funcionament dels gens<\/em>\u201d, publicado en el <em>Diari Ara<\/em>, el 25 de mayo de 2024.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace tiempo que se sabe que el genoma, y m\u00e1s concretamente las variantes g\u00e9nicas que tenemos para cada uno de nuestros genes, influye en la personalidad que manifestamos. 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