{"id":242784,"date":"2025-11-07T12:00:22","date_gmt":"2025-11-07T11:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/?p=242784"},"modified":"2025-11-07T12:04:10","modified_gmt":"2025-11-07T11:04:10","slug":"les-dedicamos-a-los-ninos-la-palabra-y-la-escucha-que-merecen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/les-dedicamos-a-los-ninos-la-palabra-y-la-escucha-que-merecen\/","title":{"rendered":"Les dedicamos a los ni\u00f1os la palabra y la escucha que merecen\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"512\" src=\"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/HablarNinos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-242785\" srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/HablarNinos.jpg 1024w, https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/HablarNinos-300x150.jpg 300w, https:\/\/www.ub.edu\/neuroedu\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/HablarNinos-768x384.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El lenguaje: una revoluci\u00f3n en el cerebro<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Somos una especie social, y la socializaci\u00f3n implica necesariamente comunicaci\u00f3n. Lo hacemos constantemente con miradas y gestos, y de manera muy especial con el habla. Aprender a hablar ejerce un efecto muy profundo en el cerebro. Altera la conectividad neuronal y permite incrementar exponencialmente la complejidad de nuestros pensamientos. Podemos pensar en im\u00e1genes y sensaciones, pero para organizar pensamientos complejos hablamos con nosotros mismos en un di\u00e1logo interno. Cuanto m\u00e1s amplio sea el vocabulario y m\u00e1s complejas las estructuras gramaticales, m\u00e1s ricos podr\u00e1n ser nuestros pensamientos y reflexiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La adquisici\u00f3n del lenguaje<strong> <\/strong>es uno de los procesos m\u00e1s fascinantes del desarrollo infantil. De hecho, etimol\u00f3gicamente, \u201cinfante\u201d proviene del lat\u00edn <em>infantis<\/em>, que significa \u201cel que no habla\u201d, en referencia a los m\u00e1s peque\u00f1os, que todav\u00eda no pueden expresarse con palabras, aunque con el tiempo ha evolucionado para designar a los ni\u00f1os y a las ni\u00f1as en general. Excepto en algunas neurodivergencias espec\u00edficas, todos los beb\u00e9s nacen con una capacidad innata de adquirir el lenguaje. El cerebro dispone de unas estructuras que, evolutivamente, se han seleccionado para esta tarea, como las \u00e1reas de Broca y de Wernicke, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Aprender a hablar es aprender a vincularse<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el modo en que aprendemos a hablar y a comprender el lenguaje est\u00e1 profundamente vinculado a la calidad de las interacciones verbales que tienen con los adultos de su entorno. Los reci\u00e9n nacidos no aprenden a hablar escuchando pasivamente, sino a trav\u00e9s de la interacci\u00f3n activa de las conversaciones y de los juegos. Los ni\u00f1os que crecen en ambientes donde se habla mucho y se los escucha tienen un vocabulario m\u00e1s extenso y unas estructuras gramaticales m\u00e1s ricas. Y, en consecuencia, una mejor comprensi\u00f3n del lenguaje, lo que les facilita la lectura y la escritura, y les potencia la capacidad de razonar y reflexionar. Tambi\u00e9n tiene un impacto directo en su desarrollo cognitivo, emocional y social, y por lo tanto en la imagen que adquieren de s\u00ed mismos, su autoestima y la calidad del v\u00ednculo que establecen con las dem\u00e1s personas. Cuando los ni\u00f1os sienten que son escuchados y se les responde de manera emp\u00e1tica, aprenden a identificar y regular sus emociones, tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con las dem\u00e1s personas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Educar para comprender: una llamada a recuperar la conversaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque todav\u00eda no hay demasiados<strong> <\/strong>estudios, la sensaci\u00f3n es que en general est\u00e1 disminuyendo el tiempo que las familias dedicamos a hablar con nuestros hijos e hijas y a escucharlos. Estamos tan atareados, o as\u00ed nos lo quieren hacer creer, y pensamos que tenemos tantas cosas que hacer, incluido el hecho de satisfacer nuestras ambiciones y pasatiempos personales, que sacrificamos el tiempo y la calidad de las interacciones y de las conversaciones con los ni\u00f1os. Una encuesta realizada en Australia hace unos meses revel\u00f3 que un 17,99\u202f% de los padres no encuentran tiempo para ellos mismos durante el d\u00eda, y un 25,5\u202f% solo pueden dedicar entre 30 y 60 minutos diarios de tiempo de calidad a sus hijos e hijas. Otro estudio publicado en 2024 en <em>JAMA Pediatrics<\/em> encontr\u00f3 que, por cada minuto adicional de tiempo en pantalla, los ni\u00f1os escuchan 6,6 palabras menos y participan en 1,1 interacciones menos con sus progenitores. Y aun otro, una encuesta realizada en 2020 en Reino Unido encontr\u00f3 que los progenitores pasaban solo cinco horas semanales en comunicaci\u00f3n cara a cara con sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde quiero llegar con todo esto? Aumentan las voces que, con buena parte de raz\u00f3n, dicen que ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes tienen cada vez m\u00e1s dificultades para reflexionar sobre textos escritos, hecho que viene avalado por los resultados de las pruebas PISA. Y que la calidad de los v\u00ednculos sociales est\u00e1 disminuyendo. La mayor parte de estas voces cr\u00edticas enfatizan el papel de la escuela y cargan contra las metodolog\u00edas actuales. Sin duda, los aspectos educativos son mejorables, pero creo que estamos olvidando que el inicio de todo esto son las relaciones familiares, los v\u00ednculos de calidad que deben establecerse en este ambiente, con tiempos generosos de habla y escucha activa, sin pantallas ni otros distractores. No en vano, uno de los principales predictores de \u00e9xito acad\u00e9mico es la estimulaci\u00f3n del lenguaje y la lectura desde peque\u00f1os. Hablar a los ni\u00f1os y escucharlos de forma atenta es mucho m\u00e1s que un simple acto de comunicaci\u00f3n; es una herramienta poderosa para favorecer su desarrollo psicol\u00f3gico y cognitivo, y una sociedad m\u00e1s emp\u00e1tica y reflexiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0* Traducci\u00f3n del art\u00edculo de David Bueno \u201c<em>Parlem prou als infants i els escoltem prou<\/em>\u201d, publicado en el <em>Punt Avui<\/em>, el 14 de abril de 2025.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El lenguaje: una revoluci\u00f3n en el cerebro Somos una especie social, y la socializaci\u00f3n implica necesariamente comunicaci\u00f3n. Lo hacemos constantemente con miradas y gestos, y de manera muy especial con el habla. Aprender a hablar ejerce un efecto muy profundo en el cerebro. 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