Entrevistas simuladas
Diagnóstico diferencial de los trastornos de personalidad
                                                                                 

Tratamiento

El tratamiento en los trastornos de personalidad (TP) se ha convertido en una de las piezas más difíciles de resolver en el rompecabezas de los desórdenes mentales. En los últimos años se han ido incorporando crecientemente propuestas de abordaje farmacológico, sobre todo en algunos casos, entre los cuales se encuentra el trastorno límite de la personalidad. Paralelamente se proponen tratamientos combinados (psicoterapia y farmacoterapia) para los trastornos más graves. Pese a estas novedades persiste la convicción de que los TP siguen constituyendo una de las problemáticas más difíciles de reolver en el campo de la salud mental, lo que lo convierte en uno de los desafíos más inquietantes y, probablemente uno de los terrenos donde podemos esperar mayores avances en los próximos años.

Pese a lo dicho si aplicamos los criterios de la literatura existente, hemos de afirmar que, a día de hoy, no parece existir ningún tratamiento psicológico de trastornos de personalidad (TTPP) que sea probablemente "eficaz" para todos estos trastornos en su conjunto. Sin embargo, sí podrían valorarse como probablemente eficaces algunos tratamientos psicológicos para un TP en concreto, el TP límite, se trata de la terapia cognitivo-conductual dialéctica y la terapia de conducta.

De ellos sin lugar a dudas, el tratamiento mejor estudiado y sobre el que existen más datos de eficacia clínica positiva es la terapia cognitivo-conductual dialéctica de M. M Linehan. Esta es una terapia especialmente dedicada al TP límite. Los cambios conductuales obtenidos por esta terapia no afectan  a las conductas más definitorias del propio TP límite, sino a comportamientos extremos, tales como las conductas autolíticas o de suicidio, que no son las más representativas del problema.

Podemos explicar un poco más en detalle en que consiste esta terápia. Los principales significados a los que alude el concepto de perspectiva dialéctica son tres: el primero remite a la idea de que el funcionamiento de la realidad humana no puede entenderse a través de la descripción del funcionamiento de organismos o individuos aislados. En segundo lugar, se refiere a que la realidad no es estática, sino que está compuesta por fuerzas que se oponen y luchan de manera permanente. Finalmente, un enfoque dialéctico enfatiza la visión de la realidad como algo expuesto al cambio, en lugar de concebirla como algo estable y bajo control.

El programa se apoya en la idea de que la solución a la que puede aspirar el paciente está contenida dentro de sí mismo. El objetivo central de la terapia es lograr un equilibrio entre dos fuerzas dominantes en la experiencia del padecimiento: la necesidad de aceptación y la necesidad de cambio, que atrapan al paciente en un juego dialéctico muy profundo.

El trabajo de la terapia debe llevarse a cabo respetando esas dos necesidades, procurando ayudar al paciente a evolucionar hacia formas progresivas sin violar sus posibilidades. Una idea básica que acompaña al programa es el supuesto de que situaciones de abuso en épocas tempranas de la vida subyacen al trastorno y que uno de los requisitos que debe respetar estrictamente la terapia es no repetir esa condición haciendo de la relación terapeuta-paciente un vínculo de auténtica y verdadera cooperación.

Los componentes de la terapia son básicamente cuatro:

  • Psicoterápia individual
  • Tareas de entrenamiento en habilidades (entrenamiento conductual psico-educacional)
  • Encuentros terapéuticos de consulta y supervisión
  • Consultaas telefonicas

Por otra parte, a pesar de contar con muy pocos datos publicados, la tradición más ortodoxa de la terapia de conducta también podría considerarse como "tratamiento psicológico probablemente eficaz" del TP límite.