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La Facultad de Psicología rinde homenaje a la Dra. Maria Teresa Anguera Argilaga y el Dr. Federico Javaloy Mazón poniendo su nombre a dos aulas
El miércoles 18 de junio, la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona celebró un acto de homenaje a dos figuras clave en la historia del centro, la Dra. Maria Teresa Anguera Argilaga y el Dr. Federico Javaloy Mazón, dando su nombre a dos aulas del Campus Mundet.
El acto, emotivo y cargado de reconocimiento, reunió a miembros de la comunidad universitaria, familiares, amistades y colegas de los homenajeados. Intervinieron el decano de la Facultad de Psicología, Dr. Antonio Solanas Pérez, y familiares de ambos homenajeados, quienes compartieron vivencias y palabras de gratitud hacia dos trayectorias que han dejado una huella imborrable en la Universidad de Barcelona.
Maria Teresa Anguera, maestra de generaciones y referente internacional en metodología
La Dra. Anguera, catedrática del Departamento de Metodología de las Ciencias del Comportamiento, fue recordada como una investigadora incansable, pionera en el estudio de la metodología observacional e impulsora del Grupo de Investigación e Innovación en Diseños, pero, sobre todo, como una docente entregada y una persona generosa y comprometida con el conocimiento compartido. Tal como expresó el Dr. Solanas: «fue un ejemplo de investigación instaurando la metodología observacional en todo el Estado. También fue un ejemplo de dedicación e institucionalidad, dedicando tiempo y esfuerzo a la gestión de la Facultad».
Federico Javaloy, pionero de la psicología social y defensor de la felicidad como objeto de estudio
El aula 1104 llevará el nombre del Dr. Federico Javaloy (1944-2022), profesor de Psicología Social y catedrático que fue una figura fundacional de esta área en la UB. Quienes le conocieron destacaron su pasión por comprender el comportamiento humano y social —desde el fanatismo y los movimientos colectivos hasta el bienestar psicológico y la felicidad—, así como una gran vocación divulgadora y capacidad de inspirar al alumnado.
Su hija, Mónica Javaloy, recuperó las palabras del propio Federico Javaloy en su acto de jubilación sobre la profesión: «Para mí, el trabajo de profesor universitario es el oficio más bonito del mundo, porque permite desarrollar con libertad los talentos de cada uno para ofrecerlos después al alumnado y a la sociedad».
Un legado vivo
Con el bautizo de estas dos aulas, la Facultad de Psicología rinde un profundo homenaje a dos trayectorias excepcionales. Los nombres quedarán grabados no solo en las paredes, sino también en la memoria colectiva de una comunidad que sigue aprendiendo y creciendo gracias a su legado.