La potenciación de la previsión social complementaria profesional, correspondiente al segundo pilar del sistema de pensiones, parte de tres elementos:
- Recomendación 16.ª del Pacto de Toledo 2020:
Este documento destaca la importancia de fortalecer los sistemas sustentados en la negociación colectiva, dotándolos de un régimen fiscal y jurídico diferenciado. Busca fomentar los instrumentos de previsión empresariales y robustecer la negociación colectiva sectorial, manteniendo el sistema público de reparto como eje central. Asimismo, incorpora las conclusiones del informe de la AIREF de 2019, que aboga por diferenciar estos instrumentos del simple ahorro financiero. - Ahorro institucional a largo plazo:
El fortalecimiento del ahorro sistemático a través de la previsión colectiva complementa y refuerza el sistema público de pensiones además de facilitar el crecimiento económico. - Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia:
En su Componente 30 Reforma 5, aprobada mediante la Ley 12/2022, de 30 de junio, este plan establece un nuevo marco jurídico para planes de empleo y fondos de pensiones de promoción pública. Además, la normativa otorga nuevas capacidades a las Comunidades Autónomas en materia de previsión social complementaria, ampliando su alcance a través de instrumentos propios y adaptados a su competencia exclusiva.
Novedades normativas
La disposición adicional duodécima de la Ley 12/2022 introduce la posibilidad de que las Comunidades Autónomas con competencia en mutualidades no integradas en la Seguridad Social implementen sus propios instrumentos de previsión social. Entre las principales innovaciones se encuentran:
- Los convenios colectivos de ámbito inferior, o en su defecto las empresas, podrán adherirse al plan de pensiones sectorial simplificado o a los instrumentos propios de la Comunidad Autónoma.
- Las empresas con acuerdos colectivos sectoriales que opten por no adherirse al plan simplificado podrán promover su propio instrumento autonómico.
- Los trabajadores autónomos tendrán la opción de integrarse en los instrumentos propios de previsión social de su Comunidad Autónoma.
Oportunidades generadas
- Marco competencial autonómico:
La mayoría de las Comunidades Autónomas dispone de competencias en mutualismo de previsión social, lo que abre la posibilidad de desarrollar alternativas equivalentes a los planes de pensiones de empleo de forma rápida. - Cobertura provincial y autonómica:
Dado que muchos de los 4,000 convenios colectivos en España son de ámbito provincial o autonómico, las mutuas de previsión social supervisadas por las Comunidades Autónomas representan una solución viable y alternativa a los planes de pensiones de empleo. - Incentivos fiscales diferenciados:
Las Comunidades Autónomas, usando su capacidad fiscal, pueden complementar los incentivos existentes, beneficiando a colectivos específicos como trabajadores por cuenta propia, personas con menor renta, jóvenes o mujeres, en línea con las mejores prácticas internacionales.
Requisitos para las Comunidades Autónomas
- Desarrollo regulatorio:
El modelo vasco, con más de 40 años de experiencia, puede servir de referencia para crear una normativa eficaz y operativa. Hoy uno de cada dos trabajadores vascos dispone de un plan de pensiones de empleo. - Capacidad de supervisión:
Es necesario reforzar los recursos en las consejerías de Empleo o Economía para garantizar un seguimiento adecuado de las mutuas de previsión social pensando en que la cifra del patrimonio de las EPSV en un equivalente al 31,6% del PIB vasco. - Transparencia:
La recopilación y publicación de datos exhaustivos es esencial, en coordinación con la Tesorería General de la Seguridad Social. - Política de incentivos:
Diseñar beneficios fiscales orientados a segmentos específicos de trabajadores o empresas, según las prioridades sociales de cada gobierno autonómico.
Este nuevo marco normativo representa una oportunidad histórica para que las Comunidades Autónomas asuman un papel protagonista en la construcción de un sistema de pensiones más robusto y solidario. Al consolidar el segundo pilar, se impulsa no solo el ahorro colectivo a largo plazo, sino también un modelo de previsión social que responde con justicia y eficacia a las necesidades específicas de cada territorio. Es el momento de actuar con visión y determinación, aprovechando estas nuevas herramientas para fomentar la cohesión social, garantizar la equidad intergeneracional y construir un futuro en el que todos los trabajadores, sin importar su región o situación laboral, puedan contar con una pensión complementaria digna y sostenible.
Autor: Manuel Ángel Álvarez Rodríguez, miembro del Observatorio de los Sistemas Europeos de Previsión Social Complementaria, exasesor de gabinete del ministro de Inclusión Seguridad Social y Migraciones y colaborador honorífico de OCOPEN.