Tenemos en España la inmensa fortuna de ser una de las sociedades más longevas del mundo, con mayor esperanza de vida. Esta es una situación feliz, pero nos genera ciertas presiones en nuestro sistema de pensiones que tenemos que gestionar.

La factura demográfica crecerá en 3,2 puntos de PIB entre 2023 y 2050 y el gasto relacionado con el envejecimiento aumentará en 5,2 puntos.

El gasto en pensiones seguirá aumentando creando un creciente volumen de pasivos implícitos que no están provisionados actualmente.

El informe de Envejecimiento 2024 de la Comisión Europea advierte que España será el país donde más crecerá el gasto en pensiones. La indexación de las pensiones a la inflación y la falta de un ajuste automático a la evolución de la esperanza de vida van a incrementar los costes del sistema.

El déficit estructural de la Seguridad Social obliga a inyectar miles de millones desde los Presupuestos Generales del Estado. En 2024, las transferencias alcanzaron los 40.000 millones de Euros. La Seguridad Social vive de esas transferencias, pero, dado su impacto en las cuentas públicas, en déficit presupuestario y en nivel de deuda sobre PIB, las autoridades económicas europeas y los países miembros de la UE impondrán límites que obligarán a una revisión paramétrica de las pensiones públicas. Aunque no tengamos en Europa mutualizada la deuda pública, el hecho de compartir moneda exige cumplimientos homogéneos de equilibrio presupuestario y nivel de deuda pública que es lo que a la UE le interesa y no tanto las medidas que se hayan de adoptar para conseguirlo.

En ese contexto resulta de especial importancia para la competitividad de un país que sus ciudadanos cuenten con sistemas de previsión social complementaria que, junto con la pensión pública, les permitan ingresos tras la jubilación que sean adecuados y puedan mantener un patrón de consumo.

La previsión social complementaria está claramente infradesarrollada en España en relación con los países de nuestro entorno. Según los datos de la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de jubilación (EIOPA, por sus siglas en inglés) solo el 9% de los españoles cuenta con un plan complementario de empresa, mientras que la media europea es del 20% y en Suecia y Dinamarca los números llegan al 65% y 55% respectivamente. Por detrás de España apenas están Hungría y Portugal, con un 7% en ambos casos.

En cuanto a los planes individuales, el dato en España llega al 11% de la población. La media de la UE vuelve a estar por encima con un 18% y solo Chipre y otra vez Portugal presentan cifras inferiores a las de España. En Suecia, de nuevo, el número alcanza el 39%, en Bélgica el 33% y en Dinamarca, un 30%.

Llegar a incrementar el peso de la previsión complementaria va a ser una tarea intensa y trascendente. Una buena parte de los países europeos ya transitó esa senda y tenemos ejemplos en que inspirarnos.

La transparencia en la información y la educación financiera deben ser condiciones estructurales básicas sobre las que desplegar sistemas de adscripción obligatoria en el ámbito de las empresas, mecanismo que tan buenos resultados ha demostrado en todos los países en que se ha impuesto gracias al habitual comportamiento conductual; en el objetivo de incrementar el ahorro individual finalista será de gran importancia rediseñar los incentivos fiscales, los supuestos de liquidez, reduciéndolos a los indispensables, así como el cobro en forma de renta complementaria a la pensión pública.

En todo caso necesitamos el convencimiento y el coraje para llevar a cabo esa tarea evitando que se convierta en un debate meramente ideológico que no conduzca más que a la melancolía.

Las recomendaciones de las instituciones, Comisión Europea y OCDE, son una buena guía sobre la que ir tejiendo el entendimiento social y político en la búsqueda de un mejor futuro para todos, pero, sobre todo, para nuestros jóvenes a quienes, de lo contrario, estaremos legando muchas más obligaciones que a ninguna otra generación anterior.

Autora: Pilar González de Frutos, Ex Directora General de Seguros y Fondos de Pensiones y Ex presidenta de Unespa