El Observatorio de los Sistemas Europeos de Previsión Social Complementaria ha celebrado hoy el webinar de presentación de las conclusiones del II Seminario Europeo sobre Previsión Social Complementaria, organizado en el marco de actividades del Aula UB-VidaCaixa de Previsión Social. El encuentro ha reunido a representantes institucionales, expertos académicos, sector asegurador y agentes sociales para analizar las recomendaciones publicadas por la Comisión Europea en otoño de 2025 sobre el futuro desarrollo de la previsión social complementaria en Europa.

Durante la jornada se presentaron las principales conclusiones comparadas del seminario europeo celebrado el pasado año, centrado en los modelos de previsión social de Andorra, Grecia, Países Bajos, Hungría, Chipre e Italia. El análisis confirmó que no existe un único modelo europeo de éxito, aunque sí elementos comunes en los sistemas con mayores niveles de cobertura y suficiencia: fuerte participación de la negociación colectiva, desarrollo de planes de empleo, estabilidad regulatoria, transparencia informativa y mecanismos automáticos de adhesión.

En la mesa de expertos dedicada a la aplicación en España de las recomendaciones europeas participaron Fran García-Jover, subdirectora general de Organización, Estudios y Previsión Social Complementaria de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, Carlos Bravo, secretario confederal de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO, Luis Miguel Ávalos, secretario general de UNESPA, y Carlos Quero, director de supervisión de la Dirección de Negocio de Empresas de VidaCaixa. El debate puso de relieve el amplio consenso existente sobre la necesidad de reforzar la previsión social complementaria sin cuestionar el papel central del sistema público de pensiones.

Uno de los ejes centrales del debate fue la posible implantación gradual de mecanismos de autoenrolment o adhesión automática a planes de empleo. Los participantes coincidieron en que la experiencia internacional demuestra que los automatismos aumentan significativamente la participación, especialmente entre jóvenes, trabajadores con rentas medias y empleados de pequeñas empresas. No obstante, también se subrayó que cualquier avance en esta dirección debería construirse desde el diálogo social y preservando siempre la libertad de salida voluntaria del trabajador.

Los expertos destacaron igualmente que España continúa enfrentando importantes barreras estructurales para el desarrollo del segundo pilar, entre ellas la limitada extensión de los planes de empleo, la escasa implantación sectorial fuera de grandes empresas y determinadas incertidumbres regulatorias aún pendientes de desarrollo normativo. En este sentido, se valoró positivamente la posibilidad de avanzar en medidas como la separación entre límites financieros y fiscales o la flexibilización de las reducciones de cotización vinculadas a contribuciones empresariales no mensuales.

El seminario puso también el foco en la necesidad de desplazar parcialmente el debate desde los incentivos puramente fiscales hacia otros instrumentos capaces de ampliar la cobertura efectiva. Entre ellos se mencionaron los incentivos no fiscales, la simplificación administrativa, la educación financiera y, especialmente, la creación de sistemas integrados de información previsional que permitan al ciudadano conocer de manera clara sus derechos acumulados en los distintos pilares de pensión.

En las conclusiones finales se destacó que las recomendaciones de la Comisión Europea apuntan hacia un modelo basado en tres grandes principios: complementariedad respecto al sistema público, extensión progresiva de los planes de empleo y mejora de la transparencia previsional. Asimismo, los participantes coincidieron en que España puede extraer lecciones útiles de experiencias como Países Bajos, Dinamarca o Reino Unido, aunque adaptándolas a la realidad institucional y laboral española.
El acto concluyó con una idea compartida por todos los participantes: el reto de la longevidad exige combinar sostenibilidad, suficiencia y confianza ciudadana, y ello requerirá avanzar hacia una previsión social complementaria más colectiva, accesible y comprensible para toda la población.