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George Lucas, ¿de regreso al hiperespacio?

Se trata, sin duda, de uno de los directores cinematográficos más influyentes de nuestra era: storyteller de nacimiento, figura clave en la historia de los efectos especiales, y responsable de un sinnúmero de elementos de nuestro imaginario popular.

Con motivo del cuatro de mayo (May the 4th en inglés), fecha reservada por los fanáticos para festejar la saga de Star Wars por su similitud fonética con una de las frases más populares de la franquicia, repasamos algunos rasgos y curiosidades de la mente creadora de esa galaxia muy, muy lejana…

Cuatro de mayo, una fecha señalada para el fandom de Star wars. / Autor: Dad 3.0

Es raro que se deje ver pero, cuando lo hace, sigue revolucionando el universo. Y eso que no dirige una película desde que terminara La venganza de los Sith allá en el distante 2005, mucho antes de vender su franquicia a la potente Disney. Pero es que la galaxia que inventó a finales de los setenta sigue ahora más viva que nunca. A la exitosa serie de El Mandaloriano (2019) estrenada en la plataforma de streaming Disney Plus, se le une el inminente estreno de Kenobi (2022), donde Ewan McGregor repetirá como el legendario caballero jedi, esperando cosechar el mismo éxito que su predecesora. Jon Favreau y Dave Filoni -este último, pupilo o padawan directo del propio Lucas- están haciendo un gran trabajo y, que Geogre Lucas se deje ver con ellos en el set de rodaje, sólo puede que emocionar más aún a los seguidores de la mítica saga.

El Mandaloriano, la gallina de los huevos de oro de la era Disney. / Autor: SketchSupreme

Y es que el éxtasis general dentro del fandom y el consiguiente revuelo en las redes sociales parecen estar justificados, especialmente porque Lucas no es la clase de persona que se deje ver a menudo. Y cuando un tipo solitario y tan poco accesible como él hace acto de presencia, la Fuerza nos hace intuir que podría estar tramando algo. Casi cincuenta años después del estreno de su Star Wars original (rebautizada posteriormente como Una nueva esperanza), cualquier sombra de posible proyecto por parte de este hombre sigue emocionando a muchos, asustando a otros y logrando que críticos y demás personas de la industria del cine se inclinen hacia delante en sus sillas de despacho.

La última vez que el señor Lucas nos acompañó fue en un ambiente tan surrealista como su propia ficción: la zona temática Galaxy’s Edge construida en el parque de atracciones Disney World, en Orlando. En esa ocasión, acompañado por directivos de la compañía del ratón y actores que le deben su fama (o parte de ella) al cineasta como Mark Hamill o el mismísimo Harrison Ford, Lucas consagró su vieja alianza con el parque de la Walt Disney Company presentando un espacio apabullante repleto de maquetas y atracciones con -cómo no- las tecnologías más punteras. A sus casi 78 años, George Lucas es un empresario y visionario de éxito mundial con el corazón de un niño.

Réplica del Halcón Milenario situada en el corazón de la zona temática Galaxy’s Edge de Disney World. / Autor: Anakin and His Angel.

Desde ese día, el rey tardó en volver a salir de su castillo, no a vista de los medios, al menos. Tampoco es que abunden los motivos para ello: el Rancho Skywalker, donde Lucas reside, es tan espectacular a la vista como difícil de ver. “Rancho” porque Lucas se forjó como un verdadero americano, de esos que persiguen sus sueños; y “Skywalker” porque esos sueños fueron alcanzados. Envuelto por montañas californianas, con un hermoso lago incluido (el “Lago Ewok”, otro homenaje a sus películas), el hogar de Lucas es la meca inalcanzable de varias generaciones de fanáticos, apareciendo en diversas películas y series del género como Fanboys (2009) o la popular comedia de situación The Big Bang Theory.

En esa fortaleza alejada y bien protegida, el director puede destinar cuanto espacio desee a su mayor pasión: el coleccionismo. Y es que el ejército de figuras de acción y espadas láser que adornan la habitación de quien suscribe estas palabras empalidece ante las maquetas y atrezo original de La Guerra de las Galaxias que el director gusta de amasar y contemplar en silencio, mientras su mente vuela hacia planetas lejanos. El complejo cuenta además con estudios y zona de trabajo en la que el director y guionista, bajo su marca Industrial Light & Magic, ha podido dejar volar su imaginación para alcanzar cimas tecnológicas como la animación go motion o el sistema de captura de movimiento digital ImoCap. Por otra parte, para George, los automóviles no son otra variante de ostentación, como puede ocurrir con otras personalidades de Hollywood. Hoy en día, poca gente sabe o recuerda que los vehículos fueron la obsesión primigenia del director. Su primera obra, American Graffiti (1973), es una verdadera oda a las carreras de coches. Antes de eso, el futuro cineasta ansiaba ser corredor profesional…

Instantánea tomada del Rancho Skywalker, hogar de George Lucas. / Autor: Russell Darling

Y es que antes de inventar los sables de luz, antes de diseñar la Estrella de la Muerte y de colaborar con John Williams para traernos una banda sonora inmortal, un accidente de coches durante una carrera dejó a Lucas al borde de la muerte: el mundo a punto estuvo de perder -sin saberlo- a uno de sus cineastas más influyentes; y Spielberg, a un gran amigo y una inesperada fuente de ingresos. No nos referimos a las exitosas colaboraciones entre ambos, entre las cuales se cuenta la saga del intrépido Indiana Jones o la emotiva película infantil En busca del Valle Encantado (1988), que también, sino a una extraña apuesta que, afortunadamente para Lucas, ganó Spielberg. Cercano el estreno de la primera Star Wars, sus colegas de profesión tenían poca o ninguna fe en ese proyecto pintoresco que le había costado al director la salud y los ahorros. Entre mil voces agoreras, un joven Spielberg apostó el 2,5% de los beneficios de su prometedora Encuentros en la tercera fase a cambio del mismo porcentaje de todo lo que generase Star Wars. Humilde y temeroso por los pronósticos, Lucas aceptó. Y el bueno de Steven sigue ganando dinero hoy en día.

Así es, o así aparenta ser, George Lucas: tímido, introspectivo, solitario y, además, encantado de serlo. No se prodiga, no busca los focos y prefiere que su trabajo hable por él. Por eso, tras verlo en el rodaje de lo último de Disney, sonriente y participativo, sosteniendo en brazos la marioneta del popularmente llamado Baby Yoda cual abuelo que admira curioso los logros de su nieto, el mundo del cine no puede evitar hacerse esa pregunta: ¿volverá George Lucas a saltar al hiperespacio?

George Lucas junto a Dave Filoni, maestro y aprendiz, durante una convención. / Autor: Anime Nut
Fotografía destacada: Fan art del cineasta George Lucas rodeado por algunos de sus personajes más icónicos. / Autor: Ismatrooper81

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