{"id":3673,"date":"2024-01-10T12:00:00","date_gmt":"2024-01-10T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/angles.antartico.es\/?p=3673"},"modified":"2025-04-30T14:37:34","modified_gmt":"2025-04-30T12:37:34","slug":"las-manic-pixie-dream-girl-un-arquetipo-de-lo-mas-toxico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/2024\/01\/10\/las-manic-pixie-dream-girl-un-arquetipo-de-lo-mas-toxico\/","title":{"rendered":"Las &#8220;Manic Pixie Dream Girl&#8221;: Un arquetipo de lo m\u00e1s t\u00f3xico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u201cRealmente deber\u00edamos avergonzar a los hombres que pusieron a la Manic Pixie Dream Girl (MPDG) en un pedestal para evitar tener que amarla realmente por lo que es\u201d: as\u00ed, de manera tan contundente, <strong>Akilah Hughes<\/strong>, en su art\u00edculo <a href=\"https:\/\/hellogiggles.com\/being-a-manic-pixie-dream-girl-is-not-a-bad-thing\/\"><strong>\u201cBeing A Manic Pixie Dream Girl is Not A Bad Thing\u201d<\/strong><\/a>, pon\u00eda de manifiesto su opini\u00f3n sobre esa figura cinematogr\u00e1fica de mujer idealizada que, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, se ha hecho con un asiento reservado en la cultura popular. El t\u00e9rmino <strong><em>Manic Pixie Dream Girl<\/em><\/strong> (MPDG) naci\u00f3 hace m\u00e1s de quince a\u00f1os en la <a href=\"https:\/\/www.avclub.com\/the-bataan-death-march-of-whimsy-case-file-1-elizabet-1798210595\">cr\u00edtica<\/a> de <strong>Nathan Rabin<\/strong> a la pel\u00edcula <strong><em>Elizabethtown<\/em><\/strong>. En ella defin\u00eda a la MPDG como &#8220;una criatura del mundo del cine, poco profunda y que existe solo en la febril imaginaci\u00f3n de sentimentales escritores y directores que animan as\u00ed a j\u00f3venes melanc\u00f3licos a abrazar la vida y sus infinitos misterios y aventuras\u201d. Aunque el t\u00e9rmino se cre\u00f3 en 2007 y se ha traducido al espa\u00f1ol como \u201cduendecilla chiflada de tus sue\u00f1os\u201d o \u201cchica mona y alocada de ensue\u00f1o\u201d, est\u00e1 claro que ese discurso llevaba d\u00e9cadas en la gran pantalla y encontramos este tipo de personaje hasta en pel\u00edculas de los a\u00f1os 30 como <strong><em>La fiera de mi ni\u00f1a<\/em><\/strong> (1938) de <strong>Howard Hawks<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"670\" src=\"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Elizabethtown-1024x670.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3677\" srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Elizabethtown-1024x670.jpg 1024w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Elizabethtown-300x196.jpg 300w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Elizabethtown-768x502.jpg 768w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Elizabethtown-1055x690.jpg 1055w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Elizabethtown.jpg 1131w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">&nbsp;<br><em>Elizabethtown<\/em> \/ Fuente Paramount Pictures<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Las MPDG son, por norma general, mujeres blancas, heterosexuales, de clase media-alta y \u201cdiferentes\u201d a las dem\u00e1s chicas. Tienen un punto de locura, en muchos casos llegando a romantizar las enfermedades mentales y, sobre todo, son atractivas f\u00edsicamente y muy entra\u00f1ables. Son chicas que no pasan desapercibidas, que se conocen por casualidad y a las que no se olvida f\u00e1cilmente: son la viva imagen de lo que se categoriza como \u201cla chica de tus sue\u00f1os\u201d. Se trata de personajes que, presentados en un bello envoltorio, esconden una gran misoginia, ya que son mujeres creadas por y para el hombre y de las que no se espera nada m\u00e1s. Resultan ser una clara fantas\u00eda masculina que se ha reproducido en el cine, la televisi\u00f3n y la m\u00fasica, y que llevan en s\u00ed un mensaje bastante cancer\u00edgeno que perpetua el desprecio hacia la mujer y lo femenino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Estas chicas de ensue\u00f1o son un tipo de personaje que se encuentra en las comedias rom\u00e1nticas y que solo aparece para apoyar al joven blanco, heterosexual, de clase media-alta, solitario, deprimido y en un momento de estancamiento vital. Ella pasa a estar siempre con \u00e9l y le ayuda a conseguir que evolucione y se convierta en una mejor versi\u00f3n de s\u00ed mismo. En parte, lo saca de su zona de confort y le hace entender lo mucho que vale. Hasta aqu\u00ed todo bien, el problema viene cuando el personaje femenino, la MPDG, no evoluciona y, mientras \u00e9l crece y se hace m\u00e1s fuerte, ella simplemente va desapareciendo del mapa. Literalmente, el prop\u00f3sito de su participaci\u00f3n en la trama es que evolucione el personaje masculino. As\u00ed, se proyecta el mensaje subliminal de que las mujeres en la pareja (y en la vida misma) solo pueden ejercer un rol secundario porque simplemente est\u00e1n ah\u00ed para sostener y favorecer el desarrollo personal y el \u00e9xito de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"604\" data-src=\"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Blade-Runner-2049-1024x604.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3676 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Blade-Runner-2049-1024x604.jpg 1024w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Blade-Runner-2049-300x177.jpg 300w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Blade-Runner-2049-768x453.jpg 768w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Blade-Runner-2049-1171x690.jpg 1171w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Blade-Runner-2049.jpg 1364w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/604;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Blade Runner 2049<\/em> \/ Fuente: Warner Bros<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Por desgracia, este tipo de personajes no solo son muy atrayentes para los hombres, sino que, al haber sido interpretados por actrices tan bellas como <strong>Audrey Hepburn<\/strong>, <strong>Zooey Deschanel<\/strong>, <strong>Natalie Portman<\/strong> o <strong>Kirsten Dunst<\/strong>, muchas mujeres desean (o han deseado alguna vez) seguir sus pasos. Por esta raz\u00f3n se podr\u00eda afirmar que las MPDG se han convertido en un arquetipo de mujer omnipresente en nuestra sociedad. Hasta han originado un tipo de est\u00e9tica <em>quirky<\/em> de vestir muy femenino y <em>vintage<\/em>, a la vez que ani\u00f1ado. Las MPDG que considero m\u00e1s representativas son siete: <strong>Sugar<\/strong> (Marilyn Monroe) en <strong><em>Con faldas y a lo loco<\/em><\/strong> (1959), <strong>Holly<\/strong> (Audrey Hepburn) en <strong><em>Desayuno con diamantes<\/em><\/strong> (1961), <strong>Sam<\/strong> (Natalie Portman) en <strong><em>Algo en com\u00fan<\/em><\/strong> (2004), <strong>Claire<\/strong> (Kirsten Dunst) en <strong><em>Elizabethtown<\/em><\/strong> (2005), <strong>Summer<\/strong> (Zooey Deschanel) en <strong><em>(500) d\u00edas juntos<\/em><\/strong> (2009), <strong>Ramona<\/strong> (Mary Elizabeth Winstead) en <strong><em>Scott Pilgrim contra el mundo<\/em><\/strong> (2010) y <strong>Joi<\/strong> (Ana de Armas) en <strong><em>Blade Runner 2049<\/em><\/strong> (2017).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">En la mayor\u00eda de comedias rom\u00e1nticas donde aparece este arquetipo se suele seguir una narrativa muy clara que pasa por cinco etapas: el comienzo, donde se nos presenta al chico deprimido y con la ilusi\u00f3n de ser amado; despu\u00e9s, el primer encuentro de la MPDG con el protagonista: una aparici\u00f3n de la nada con mucha intriga porque, como se ir\u00e1 descubriendo, ella, aunque perfecta en la mente del chico, esconde algo; en tercer lugar, la etapa en la que el protagonista y la chica son amigos, pero act\u00faan como si fueran pareja, haciendo todo juntos y donde se aprecia claramente como \u00e9l est\u00e1 muy enamorado de ella; la cuarta etapa es la (gran) pelea, donde \u00e9l descubre el secreto de la MPDG o, simplemente, hay una declaraci\u00f3n, ella no est\u00e1 enamorada y \u00e9l se siente traicionado (en ese momento ella desaparece de la trama); por \u00faltimo, un reencuentro con un adi\u00f3s final. La MPDG sale definitivamente de la historia y de la vida del chico, y la pel\u00edcula termina con un mon\u00f3logo a modo de reflexi\u00f3n del protagonista. En <strong><em>(500) d\u00edas juntos<\/em><\/strong> se aprecia a la perfecci\u00f3n este esquema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Es preciso dejar claro que hay muchos personajes femeninos que cumplen con algunas de las caracter\u00edsticas de la MPDG y que pueden parecerlo, pero que no lo son: como ejemplo de ello, el de <strong>Kate Winslet<\/strong> en <strong><em>\u00a1Olv\u00eddate de m\u00ed!<\/em><\/strong> y el de <strong>Diane Keaton<\/strong> en <strong><em>Annie Hall<\/em><\/strong>, dos figuras femeninas que, aunque f\u00edsicamente compartan muchos rasgos con una MPDG, son independientes y sus roles en las respectivas pel\u00edculas van m\u00e1s all\u00e1 del protagonista masculino. En relaci\u00f3n a esta cuesti\u00f3n, el propio <strong>Nathan Rabin<\/strong>, creador del t\u00e9rmino, escribi\u00f3 una <a href=\"https:\/\/www.salon.com\/2014\/07\/15\/im_sorry_for_coining_the_phrase_manic_pixie_dream_girl\/\">carta de disculpas<\/a> en 2014 al darse cuenta de que haber denominado a este arquetipo multiplicaba su presencia en la cultura pop y tambi\u00e9n se malinterpretaba porque inclu\u00eda bajo un mismo concepto a personajes femeninos que, como los indicados antes, no ten\u00edan nada que ver con las MPDG.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">En definitiva, ni siquiera las buenas intenciones y contundencia del autor por deshacerse del t\u00e9rmino, y as\u00ed propiciar la creaci\u00f3n de mujeres ficticias multidimensionales e independientes, han bastado, ya que este ha quedado inmortalizado en el imaginario colectivo. Por lo que, quiz\u00e1s, en vez de intentar acabar definitivamente con ellas, es m\u00e1s beneficioso dejarlas vivir y que sirvan como ejemplo de lo que no deber\u00eda ser.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Imagen de portada: Escena de la pel\u00edcula <strong><em>Algo en com\u00fan<\/em> \/ Fuente: Fox Searchlight Pictures<\/strong><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cRealmente deber\u00edamos avergonzar a los hombres que pusieron a la Manic Pixie Dream Girl (MPDG) en un pedestal para evitar tener que amarla realmente por lo que es\u201d: as\u00ed, de manera tan contundente, Akilah Hughes, en su art\u00edculo \u201cBeing A Manic Pixie Dream Girl is Not A Bad Thing\u201d, pon\u00eda de manifiesto su opini\u00f3n sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":112,"featured_media":3675,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[637,638],"tags":[653,658,93,198,77,34],"class_list":["post-3673","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-llibresipublicacions","category-novetats","tag-critiques","tag-culturaurbana","tag-feminisme","tag-igualtat","tag-joves","tag-societat"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3673","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3673"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3673\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3714,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3673\/revisions\/3714"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3675"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}