{"id":5355,"date":"2025-06-25T13:25:09","date_gmt":"2025-06-25T11:25:09","guid":{"rendered":"https:\/\/angles.antartico.es\/?p=5355"},"modified":"2025-07-22T11:51:09","modified_gmt":"2025-07-22T09:51:09","slug":"collins-hunde-los-dedos-en-la-herida-de-haymitch-con-amanecer-en-la-cosecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/2025\/06\/25\/collins-hunde-los-dedos-en-la-herida-de-haymitch-con-amanecer-en-la-cosecha\/","title":{"rendered":"Collins hunde los dedos en la herida de Haymitch con &#8216;Amanecer en la Cosecha&#8217;"},"content":{"rendered":"\n<p>Hay quien dice que la literatura juvenil muri\u00f3 de sobredosis de colmillos. Que hubo un tiempo, all\u00e1 por los a\u00f1os dorados de 2010 a 2012, en el que los vampiros melanc\u00f3licos y los tri\u00e1ngulos amorosos dominaban las estanter\u00edas. No hay que juzgar demasiado: yo tambi\u00e9n ca\u00ed. <em>Crep\u00fasculo<\/em> marc\u00f3 una era, inaugur\u00f3 la fiebre de las sagas adolescentes, y convirti\u00f3 el romance paranormal en un fen\u00f3meno masivo. Pero entonces lleg\u00f3 Suzanne Collins. Y el juego cambi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Con <em>Los Juegos del Hambre<\/em> no solo irrumpi\u00f3 una nueva voz, sino una nueva corriente: la distop\u00eda protagonizada por adolescentes. S\u00ed, es cierto que Collins no invent\u00f3 la rueda, <em>Battle Royale<\/em> y <em>La Quinta Marcha<\/em> ya estaban ah\u00ed, pero s\u00ed fue quien supo trasladarlo al gran p\u00fablico y triunfar con ello. Su trilog\u00eda no solo enganchaba: hablaba sin tapujos del poder, del miedo, de la manipulaci\u00f3n, de la guerra como espect\u00e1culo&#8230; Y, aunque se presentaba como entretenimiento, dejaba vislumbrar destellos de verdad entre tanta oscuridad y mentira.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora se dice que el fen\u00f3meno fue algo del pasado, una moda pasajera. Tras la trilog\u00eda original, el boom fue tan grande que todo lo que vino despu\u00e9s ol\u00eda a repetici\u00f3n, a f\u00f3rmula, a nostalgia empaquetada para fans insaciables. Y fue con el regreso de Suzanne Collins en 2020 cuando me saltaron las alarmas:<em> Balada de P\u00e1jaros Cantores y Serpientes <\/em>no me entusiasm\u00f3 precisamente, su densidad y falta de nervio la alejaban del pulso narrativo de la saga original. Por eso, cuando se anunci\u00f3 <em>Amanecer en la Cosecha<\/em>, una nueva precuela centrada en los juegos de Haymitch Abernathy, me vino la duda. Tem\u00eda que esta nueva entrega fuera, como tantas continuaciones tard\u00edas, otro intento fallido por resucitar una saga ya cerrada solo para seguir exprimiendo su legado. Sin embargo, si algo hay que reconocerle a Collins es que sus precuelas, lejos de sentirse vac\u00edas u oportunistas, enriquecen el mundo de Panem con nuevas perspectivas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-17_44_42-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5356\" srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-17_44_42-1-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-17_44_42-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-17_44_42-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-17_44_42-1-1035x690.jpg 1035w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-17_44_42-1.jpg 1536w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Haymitch Abernathy de joven y de adulto \/ Fuente: Freepik<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Amanecer en la Cosecha<\/em> nos devuelve a la arena, y lo hace con el factor nostalgia. El libro es, en gran medida, la espinita clavada que muchos llev\u00e1bamos a\u00f1os arrastrando, el gui\u00f1o directo a quienes crecimos con la trilog\u00eda original. Est\u00e1 pensado para que cada referencia nos pellizque el recuerdo, para que cada escena nos remueva justo donde m\u00e1s nos duele. Y en el centro de todo, Haymitch y su historia. Sabemos perfectamente en qu\u00e9 clase de hombre destrozado y borracho va a terminar por convertirse el joven sereno y enamorado que aparece en las primeras p\u00e1ginas, y justo por eso, su evoluci\u00f3n, DUELE. No por inesperada, sino por inevitable. Esta vez, Collins no solo nos cuenta una tragedia, nos hace asistir, con el coraz\u00f3n encogido, al origen de un trauma, a la descomposici\u00f3n de alguien a quien ya hab\u00edamos aprendido a querer roto.<\/p>\n\n\n\n<p>Leer <em>Amanecer en la Cosecha<\/em> parece, a primera vista, un sinsentido. Los Juegos de Haymitch fueron narrados con luces y se\u00f1ales en <em>En Llamas<\/em>, el segundo t\u00edtulo de la trilog\u00eda, y enfrentarse a una precuela cuyo final ya conocemos suena, cuanto menos, prescindible. Pero es ah\u00ed donde Suzanne Collins da el golpe. No reescribe la historia: la desmantela. El relato que cre\u00edamos conocer se abre, lo que d\u00e1bamos por cierto se tambalea, y se revela como lo que es: una versi\u00f3n manipulada por el Capitolio. Y justo cuando el lector cree estar en territorio conocido, Collins retuerce las expectativas, dinamita la comodidad y nos obliga a mirar de nuevo. No para confirmar lo que sab\u00edamos, sino para echarnos en cara todo lo que damos por sentado y aceptamos sin cuestionar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" data-src=\"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Imatge-de-WhatsApp-2025-05-04-a-les-17.45.31_09c5549f-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5357 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Imatge-de-WhatsApp-2025-05-04-a-les-17.45.31_09c5549f-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Imatge-de-WhatsApp-2025-05-04-a-les-17.45.31_09c5549f-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Imatge-de-WhatsApp-2025-05-04-a-les-17.45.31_09c5549f-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Imatge-de-WhatsApp-2025-05-04-a-les-17.45.31_09c5549f-1035x690.jpg 1035w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Imatge-de-WhatsApp-2025-05-04-a-les-17.45.31_09c5549f.jpg 1536w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/683;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La arena del los quincuag\u00e9simos Juegos del Hambre \/ Fuente: Freepik<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>No hace falta ir m\u00e1s all\u00e1 de la propia arena para entender c\u00f3mo opera esta l\u00f3gica perversa. La arena de los quincuag\u00e9simos Juegos del Hambre no es solo un escenario de muerte, es una lecci\u00f3n visual de propaganda. A primera vista, una pradera id\u00edlica: flores, arroyos, aves de colores y una monta\u00f1a digna de postal. Pero bajo esa fachada se esconde una trampa letal. Las flores envenenan, las ardillas devoran carne, el agua intoxica y la monta\u00f1a \u2014sorpresa\u2014 es un volc\u00e1n a punto de estallar. Todo ha sido dise\u00f1ado con un prop\u00f3sito: que la belleza distraiga del horror, que la est\u00e9tica maquille la violencia y la verdad se vuelva irreconocible. Hasta que incluso la propia v\u00edctima duda de su experiencia, y el espectador consume una verdad que nunca ocurri\u00f3. Basta con observar el recuerdo de Lucy Gray, la ganadora de los d\u00e9cimos Juegos del Hambre y protagonista de <em>Balada de P\u00e1jaros Cantores y Serpientes<\/em>, cuya historia es una m\u00e1s de las mentiras del Capitolio y sus secretos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Amanecer en la Cosecha<\/em> me ha devuelto a aquel yo de 2012 que, por primera vez, se sumerg\u00eda en el universo de Panem. Y aunque sin duda podr\u00eda figurar entre mis lecturas favoritas del a\u00f1o, soy el primero en reconocer que no es un libro perfecto. Y es que como ya dije anteriormente, el factor nostalgia juega mucho a su favor, pero en ocasiones se siente excesivo, como si estirara demasiado la cuerda de lo que ya conocemos. A diferencia de <em>Balada de P\u00e1jaros Cantores y Serpientes<\/em>, que al menos intentaba innovar en lo literario, aqu\u00ed Collins repite f\u00f3rmulas, y es por eso que, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, he tenido la impresi\u00f3n de estar leyendo de nuevo el primer libro. Adem\u00e1s, pese a su potencial, muchos personajes quedan desdibujados, y el ritmo \u2014aunque potente\u2014 a veces atropella escenas clave, como si entre tanto ba\u00f1o de sangre y drama ya diese igual una muerte de m\u00e1s. O, por el contrario, momentos en los que la narrativa se siente un tanto estancada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" data-src=\"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-19_24_02-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5358 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-19_24_02-1-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-19_24_02-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-19_24_02-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-19_24_02-1-1035x690.jpg 1035w, https:\/\/www.ub.edu\/revistaangle\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ChatGPT-Image-4-de-maig-del-2025-19_24_02-1.jpg 1536w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/683;\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Haymitch adentr\u00e1ndose en el bosque \/ Fuente: Freepik<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tal vez, al final resulte hasta conveniente que Collins no ahonde demasiado en muchos de los personajes. Y, sin embargo, ah\u00ed est\u00e1 la trampa: uno se encari\u00f1a igual. Porque aunque pasen r\u00e1pido, aunque apenas nos dejen conocerlos, la tragedia cala hondo. Saber que vas a tener que despedirte cuando justo los acabas de conocer, y que sus \u00faltimos momentos van a ser tan injustamente desgarradores, no te protege del golpe, ni aun sabiendo que la despedida es algo inevitable. Y <em>Amanecer en la Cosecha<\/em> lo sabe bien: no prepara, no consuela, no avisa. Solo arrasa. El duelo mancha cada p\u00e1gina, y los \u00faltimos cap\u00edtulos son sencillamente devastadores, te dejan tan roto como a su protagonista. Cuesta recomponerse. Y aun as\u00ed, volver\u00eda a hacerlo, volver\u00eda a leerlo y os invito a hacerlo tambi\u00e9n. No tengo ninguna duda de que dentro de unos a\u00f1os Collins volver\u00e1 a traernos otra novela de esta saga. Solo espero que despu\u00e9s de esto, Suzanne Collins est\u00e9 a la altura del dolor que ella misma ha vuelto a desatar.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Imagen destacada: <strong>Portada de <em>Amanecer en la Cosecha<\/em>, el quinto libro de <em>Los Juegos del Hambre<\/em><\/strong> \/ Fuente: Freepik<\/h5>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay quien dice que la literatura juvenil muri\u00f3 de sobredosis de colmillos. Que hubo un tiempo, all\u00e1 por los a\u00f1os dorados de 2010 a 2012, en el que los vampiros melanc\u00f3licos y los tri\u00e1ngulos amorosos dominaban las estanter\u00edas. No hay que juzgar demasiado: yo tambi\u00e9n ca\u00ed. 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