Aprendizaje de habilidades de comunicación con el paciente pediátrico y su familia del alumnado en la asignatura de Enfermería de la Infancia y la Adolescencia del Grado en Enfermería

En el grado en Enfermería el alumnado debe aprender de forma transversal a aplicar todos los conocimientos, habilidades y actitudes descritas en cada una de las asignaturas que lo configuran desde una perspectiva de pensamiento crítico, razonamiento clínico, toma de decisiones y juicio clínico pues, según la teoría de Meleis, la integración de los cuidados se traduce como un proceso de transición situacional vinculado a la práctica clínica (do Céu Diogo-Nunes, et al., 2022). Además, las/os enfermeras/os exploran y recogen datos derivados de su práctica clínica habitual a partir de la profundización de los conocimientos y la evaluación del contexto real (do Céu Diogo-Nunes, et al., 2022). Aunque en la literatura actual estos conceptos, en muchas ocasiones, se emplean como sinónimos, existen diferencias semánticas que los hacen complementarios. A grandes rasgos, se entiende por pensamiento crítico aquel razonamiento que impera en el seno del desarrollo profesional como enfermera/o, es decir, tanto dentro como fuera del entorno clínico. En la práctica clínica diaria el profesional de enfermería debe ser capaz de tomar decisiones de cuidado, basadas estas en la reflexión sobre los problemas de un paciente en el contexto clínico. Este proceso es el que se entiende por razonamiento clínico y toma de decisiones. Finalmente, el juicio clínico hace referencia al resultado del pensamiento crítico, razonamiento y toma de decisiones, es decir, las conclusiones, decisiones u opiniones obtenidas tras el análisis de la información recabada de la anamnesis o entrevista con un paciente/familiar y la valoración de signos y síntomas. Dicho juicio clínico se ve como la resolución de problemas detectados en la práctica clínica enfermera y se inicia con la valoración, diagnóstico enfermero, planificación e implementación de intervenciones para resolverlo y culmina con la evaluación de la efectividad de dichas intervenciones (López-Carbajal, 2024). Por tanto, consta de 4 etapas: reconocimiento, interpretación, respuesta y reflexión (Tanner, 2006). Esta es una de las competencias que más se valoran en las investigaciones, pues está intrínsecamente relacionada con el resultado de un proceso de raciocinio personal por parte del profesional. Aun así, el alumnado no acaba de sentirse seguro en la aplicación de este juicio clínico y, prueba de ello, es una investigación llevada a cabo con 166 estudiantes universitarios donde se observó que únicamente el 65,7% de ellos se consideraron competentes en relación con la capacidad de juicio clínico (Canto et al., 2021). Por consecuencia, el pensamiento crítico comprende el razonamiento clínico, la toma de decisiones y el juicio clínico, y es un aspecto fundamental para ejecutar la toma de decisiones (Jara y Castro, 2017; Román-Cereto, 2018), necesario para una implementación de cuidados de enfermería de forma segura y certera (Canto et al., 2021) y es una forma de pensar consciente e informada que requiere de la comunicación para desarrollarse y poder transmitirse (Alfaro-LeFevre, 2019; Alfaro-LeFevre, 2020).  

La implementación de le Enfermería Basada en la Evidencia (EBE) se ha convertido en una necesidad de la disciplina, pues ha cambiado el paradigma de actuación de uno experiencial a otro que motiva al profesional a desarrollar el pensamiento crítico y juicio clínico sustentado en los resultados de investigaciones en Ciencias de la Salud (Rivera-Rojas, 2023; Santillán, 2016). Sin embargo, para que esto pueda llevarse a cabo debe asegurarse que el estudiantado posee unas adecuadas competencias comunicativas, que se define como un proceso complejo de intercambio o transmisión de información, datos, emociones o significado, mediante el uso de símbolos a través de lenguajes (comunicación verbal) y expresiones faciales, gestos y posturas (comunicación no verbal), entre dos o más personas, con un propósito (Bellaguarda, 2020; Fontes et al., 2017; Pereira et al., 2023), en este caso generar un juicio clínico ante una situación de salud de un paciente y su familia. Por tanto, en el contexto de la Enfermería, la comunicación (multidisciplinar, con el paciente y su familia) se considera un pilar básico del cuidado, pues permite la recopilación de la información necesaria que guía la toma de decisiones, aparte de ser un indicador directo de calidad y seguridad asistencial (Giménez-Espert et al., 2020; Marques et al., 2019). Por lo que respecta a la comunicación enfermero/a-paciente y familia el profesional debe tener los conocimientos y generar las habilidades necesarias para asegurar un proceso bidireccional, pues es el agente activo del proceso comunicativo, y debe utilizar dichas habilidades para proporcionar toda la información derivada del proceso clínico, así como promover la escucha activa y empática de las necesidades surgidas (Fontes et al., 2027; Pereira et al., 2023; Rodríguez et al., 2019).  

Aunque el alumnado de Enfermería de la Infancia y la Adolescencia, que es donde se enmarca la propuesta, manifiesta en las preguntas abiertas de las encuestas de satisfacción de la asignatura realizadas al final de la misma que consiguen obtener un aprendizaje significativo, el profesorado, tanto de las clases teóricas como el asociado que está en las unidades clínicas donde van los alumnos a hacer prácticas, ha objetivado, y así ha sido confirmado por el estudiantado tanto verbalmente como a través de los diarios reflexivos realizados en el marco de la asignatura de Practicum, una inseguridad importante a la hora de establecer el proceso comunicativo con el paciente pediátrico y su familia. En este sentido, experiencias previas como la propuesta por Pereira et al. en 2023 donde mejoraron los conocimientos y habilidades del estudiantado en la competencia de comunicación tras instaurar un vídeo educativo, abren la puerta a intervenciones para mejorar la adquisición competencial del alumnado que cursa la asignatura de Enfermería de la Infancia y la Adolescencia.  

Objectius inicials relacionats amb la millora dels aprenentatges de l'alumnat implicat: 

 Objetivos específicos 

Mejorar las habilidades comunicativas con el paciente pediátrico y su familia en alumnado de la asignatura de Enfermería de la Infancia y la Adolescencia del grado en Enfermería. 

1. Identificar los conocimientos que tiene el alumnado de la asignatura de Enfermería de la Infancia y la Adolescencia sobre comunicación verbal y no verbal con un paciente pediátrico y su familia.

2. Capacitar al alumnado en estrategias de comunicación verbal y no verbal con el paciente pediátrico y su familia.

 3. Detallar los aspectos esenciales a tener en cuenta durante el proceso de comunicación con un paciente pediátrico y su familia.

4. Desarrollar la capacidad reflexiva y pensamiento crítico a la hora de establecer un proceso comunicativo con el paciente pediátrico y su familia.

 5. Comprobar si una clase teórica y un seminario de role playing tiene un impacto en la autopercepción del alumnado relacionada con la adquisición de competencias en comunicación.  

6. Evaluar el grado de satisfacción y aceptación de la actividad teórica/práctica mediante role playing relacionada con la competencia de comunicación por parte del alumnado de 4º de enfermería de la asignatura de Enfermería de la Infancia y la Adolescencia. 

Codi del projecte: 
2025PID-UB/037
Convocatòria: 
Projectes Innovació Docent (PID)
Estat: 
Actiu
Coordinació: 
Alejandro Bosch Alcaraz
Participants: 
Mª Ángeles Saz Roy
Marta Tamame San Antonio
Silvia Barrio Santomé
Elvira García Carulla
Irene Marro Sánchez
Anna Gil Carrasco
Ángela Arranz Betegon
Esther Crespo Mirasol
Cristina Esquinas López
Silvia Poveda Moral
Ensenyament/s: 
INFERMERIA
Assignatures implicades: 
365265 (campus Bellvitge) / 365267 (Campus Clínic) - Infermeria de la infància i l'adolescència