Noticias

Inicio  >  Noticias > Un estudio analiza los factores que determinan que los bilingües cambien de...

Un estudio analiza los factores que determinan que los bilingües cambien de lengua

El profesor del Departamento de Psicología Básica de la UB Antoni Rodríguez-Fornells

El profesor del Departamento de Psicología Básica de la UB Antoni Rodríguez-Fornells

17/02/2012

Recerca

El conocimiento y la competencia que una persona bilingüe tiene de las dos lenguas, el contexto en el que las habla o los cambios inconscientes en el uso de la lengua son los factores que determinan que las personas que hablan indistintamente catalán y castellano cambien de una lengua a otra. El Grupo de Cognición y Plasticidad Cerebral del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), liderado por el profesor del Departamento de Psicología Básica de la UB Antoni Rodríguez-Fornells, ha diseñado un cuestionario que permite entender las diferencias individuales entre personas bilingües a la hora de cambiar de lengua (switching). El estudio se ha llevado a cabo en una muestra de 566 estudiantes universitarios bilingües catalán-castellano y se ha publicado en el último número de la revista Frontiers in Psychology.

Este cuestionario ya se está empezando a utilizar en individuos bilingües de Montreal, en Quebec, que hablan inglés y francés, en Finlandia (bilingües finés-sueco), en Francia y en la India. Antoni Rodríguez-Fornells advierte, sin embargo, que «el bilingüismo depende de la situación sociolingüística de cada zona o región donde se da. Por ejemplo, la situación del catalán en Cataluña no es la misma ahora que hace sesenta años; en el País Vasco, no hay tantas situaciones de cambio de lengua porque el euskera no se habla tanto como el catalán, y en Bélgica, por cuestiones políticas, tampoco conviven de la misma manera el francés y el flamenco».
 
Una vez hecha esta puntualización, el estudio determina varios factores que hacen que el individuo cambie de lengua. El primero es la competencia que cada hablante tiene de cada una de las lenguas. Cuando la persona bilingüe habla catalán, a veces utiliza alguna palabra en castellano porque no encuentra la palabra idónea en catalán, y viceversa. Un segundo factor es el contexto en el que se habla: la persona con quien se habla o el tema de que se trate hacen que se utilice una lengua u otra. Finalmente, están los cambios inconscientes de una a otra lengua, que no pueden explicarse ni por motivos lingüísticos ni sociolingüísticos.
 
Tal y como sugiere Rodríguez-Fornells, «estos cambios no intencionales o inconscientes pueden estar relacionados con una falta de control cognitivo del cerebro. De forma automática cambiamos de una lengua a otra, sin motivo aparente». El control cognitivo es una de las habilidades más importantes que tenemos y hace referencia a la capacidad de monitorizar nuestros comportamientos, de prever los errores, planificar las acciones e inhibirse si es necesario, y de estar pendientes de los cambios y conflictos de nuestro entorno. Por lo tanto, esta habilidad requiere un sistema que monitoriza constantemente nuestro comportamiento y el efecto que tiene en el entorno. En algunos casos, los cambios de lengua pasan desapercibidos, y una hipótesis posible es que estén relacionados con aspectos de control cognitivo.
 
Bilingüismo y cognición
El grupo que dirige Antoni Rodríguez-Fornells en el IDIBELL estudia si el conocimiento y el uso de una segunda lengua pueden potenciar habilidades cognitivas, de qué manera pueden hacer cambiar el cerebro y si puede ser positivo o no como estrategia de neurorrehabilitación, entre otras cuestiones.
 
Rodríguez-Fornells explica que, «según algunos autores, el cambio entre lenguas que se observa en algunos grupos —por ejemplo, entre hermanos de familias bilingües— puede ser negativo en el sentido de que se pierde riqueza lingüística, pero según otros expertos, esta capacidad de cambiar de una lengua a otra con mucha rapidez puede ser positiva —algunos incluso dicen que creativa, y podría transferirse a otras funciones cognitivas y hacer que el cerebro sea más flexible en su control cognitivo».
 
Entre los que ven este componente positivo del bilingüismo, Rodríguez-Fornells destaca el grupo de la investigadora Ellen Byalstock, que ha publicado algunos artículos «que sugieren que el hecho de tener una segunda lengua puede ser una reserva cognitiva que nos hace tener más recursos para afrontar procesos de envejecimiento o enfermedad».
 
En todo caso, advierte el investigador, «aún estamos empezando a estudiar los efectos del bilingüismo en el cerebro humano y hay que tener en cuenta que según las lenguas, las sociedades y el entorno político el bilingüismo es de una manera o de otra y hay que esperar que ello tenga efectos diferenciales en el desarrollo del cerebro en los niños».
 
El IDIBELL es un centro de investigación que se creó en 2004 y que está participado por el Hospital Universitario de Bellvitge, del Instituto Catalán de la Salud; el Instituto Catalán de Oncología, y la Universidad de Barcelona. El centro está ubicado en el espacio Biopol’H, de L’Hospitalet de Llobregat.
 
Artículo: Rodríguez-Fornells, A.; Krämer, U. M.; Lorenzo-Seva, U.; Festman, J.; Münte, T. F. «Self-assessment of individual differences in language switching». Frontiers in Psichology, 10, enero de 2012. Doi: 10.3389/fpsyg.2011.00388.
Compártelo en:
| Más |
  • Síguenos:
  • botón para acceder al facebook de la universitat de barcelona
  • botón para acceder al twitter de la universitat de barcelona
  • Botón para acceder al Instagram de la Universitat de Barcelona
  • Botón para acceder al Linkedin de la Universitat de Barcelona
  • botón para acceder al youtube de la universitat de barcelona
  • Botón para acceder al Google+ de la Universitat de Barcelona
  • Botón para acceder al Flickr de la Universitat de Barcelona
Miembro de la Reconocimiento internacional de la excelencia HR Excellence in Research logo del leru - League of European Research Universities logo del bkc - campus excel·lència logo del health universitat de barcelona campus

© Universitat de Barcelona