El pronóstico de los pacientes que presentan un trastorno límite de personalidad es muy variable y hay diferentes factores que contribuyen a que este se mantenga estable, mejore o empeore. Podemos poner algunos ejemplos.
capacidad intelectual alta
aptitudes artísticas
presencia de rasgos leves obsesivos (funcionan como organizadores del tiempo)
comorbilidad con trastorno afectivo
comorbilidad con abuso de alcohol
acontecimientos traumáticos durante la infancia y la adolescencia, por ejemplo abusos
rasgos antisociales
En el caso que nos ocupa sabemos que no se da ninguno de los factores que contribuyen a realizar un mal pronóstico, esto ya es un buen indicador. Por otra parte habría que seguir preguntando y ver si se cumple alguna de las variables que aumenta la probabilidad de que el trastorno de la paciente tenga un buen pronóstico.
A pesar de esto con la información que tenemos podemos decir que lo más probable es que nuestra paciente sea uno de esos casos que tienden a mejorar con el paso del tiempo hasta alcanzar una estabilidad bastante razonable en su edad adulta.