Skip to main content
La sede del Ateneo UB se encuentra en el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona.

Ateneo UB: donde la experiencia no tiene límites

La Universidad de Barcelona apuesta por una institución en la que la edad no sea un obstáculo para la transferencia de conocimiento

Los profesores, aquellas personas que educan, que enseñan a vivir, que muestran el camino y abren puertas. Todos nosotros estamos donde estamos gracias a ellos, gracias a los docentes que en algún momento se cruzaron en nuestras vidas y tuvieron la paciencia de enseñarnos cómo caminar por este mundo angosto y confuso. Los profesionales de cada sector no serían quienes son si no hubieran tenido un buen profesor que los instruyera y les sirviera como referencia. Por este motivo, ser docente es uno de los oficios más importantes y que más deben valorarse en este mundo.

Prats: «Se pretende que nadie que ha trabajado tantos años en esta casa quede desvinculado de la institución a partir de una cierta edad»

Pero, ¿qué ocurre cuando la vida laboral termina, llega la jubilación y aquel docente, a pesar de tener todavía tantas y tantas cosas que transmitir a las nuevas generaciones, deja de ejercer? Desde la Universidad de Barcelona se cree que nunca se debería vetar la transmisión de la experiencia y de los valores. Por ello, el pasado febrero se creó el Ateneo UB, un lugar donde aquel profesorado que, a pesar de estar jubilado, desea continuar siendo parte de esta gran familia que es la UB puede seguir siéndolo. «Se pretende que nadie que ha trabajado tantos años en esta casa quede desvinculado de la institución a partir de una cierta edad», así lo explica Joaquim Prats, presidente del Consejo de Dirección del Ateneo UB.

Espacio de encuentro

Este espacio, situado en el Edificio Histórico, nace con el objetivo de ser un lugar de encuentro donde poder mantener el vínculo con la Universidad de Barcelona. Un lugar de reflexión, de debate, de organización de actos y, en definitiva, sede de una multitud de actividades que representan un bien no solo para la comunidad universitaria, sino para la ciudadanía en general. Siendo un grupo formado por profesionales de distintos campos de conocimiento y con toda una vida de experiencia acumulada, los miembros del Ateneo UB pueden asesorar, ayudar y compartir ideas con estudiantes y profesores. Además, también pueden contribuir a la resolución de conflictos tanto dentro como fuera de la comunidad universitaria.

Sin embargo, no es la primera vez que una gran institución académica crea un espacio de este tipo. De hecho, suele ser común reconocer en esta suerte de actividades un favorecimiento del avance y el intercambio de conocimiento entre los miembros de la comunidad. Por ello, una parte de lo que hacen los integrantes del Ateneo UB es anunciar a la sociedad los eventos que se llevarán a cabo en el espacio universitario. Y es que en el Ateneo UB tienen un gran peso el debate y el intercambio de opiniones y saberes para enriquecer la comunidad, al tiempo que se da una gran importancia a las actividades dirigidas hacia fuera, hacia la sociedad. Se trata de la presentación, por ejemplo, de actos culturales y artísticos, bailes y seminarios, entre otros. De este modo, el Ateneo UB no quiere olvidar que esta universidad es una institución pública y un referente para la sociedad y, como tal, debe crear conocimiento y al mismo tiempo tiene que abrir este conocimiento y presentarlo al mundo que la rodea.

Experiencia y conocimiento

Entre otras cosas, el Ateneo UB desea facilitar el pensamiento y la creación intelectual y artística del profesorado jubilado. «Pretendemos que se integre dentro de lo que es la estructura universitaria aprovechando la experiencia y el conocimiento de la mayor parte del profesorado que quiera participar», explica Josep Antoni Bombí, miembro del Consejo de Dirección del Ateneo UB. Con este objetivo, desde el Rectorado se envía una invitación a unirse a todos los profesores que deban jubilarse pronto para que, si así lo desean, puedan seguir contribuyendo con su incomparable experiencia a la comunidad.

Durante la reciente pandemia que se ha vivido en todo el mundo, se tuvieron que cancelar muchas de las actividades que la Universidad de Barcelona tenía previstas y, por el bienestar de toda la familia, también el Ateneo UB tuvo que dejar de llevar a cabo sus reuniones presenciales. Sin embargo, con gran alegría, el pasado 23 de noviembre se pudieron reunir sus integrantes para constituir el Consejo de Dirección, formado finalmente por el presidente, Joaquim Prats; la secretaria académica, Mercè Costa, y los profesores Josep Antoni Bombí, Montserrat Busquets, Ana M. Carmona, Enric Canela, Marc Mayer y Carme Triadó. En esta reunión, a la que asistió el rector, Joan Elias, y la vicerrectora de Igualdad y Acción Social, Maite Vilalta, se puso también en común la voluntad de iniciar, de cara a enero de 2021, un gran número de iniciativas para dar a conocer el Ateneo UB a la comunidad universitaria y a la sociedad.

Si hay algo que demuestre este proyecto es que no hay un límite de edad para la creatividad, el debate y la reflexión. La Universidad de Barcelona es una gran familia que cuida y tiene en mucha estima a todos sus miembros. Así lo demuestra que el profesorado decida seguir formando parte de ella incluso después del fin de su vida laboral. Actualmente, el Ateneo UB ya tiene trescientos miembros. Esta es la forma de hacer que el conocimiento no muera nunca, que la transmisión de valores y la voluntad de reflexión se sigan manteniendo vivas y se continúen transmitiendo de generación en generación.

Ateneo UB.
Este espacio, situado en el Edificio Histórico, nace con el objetivo de ser un lugar de encuentro para poder mantener el vínculo con la Universidad de Barcelona.
Joaquim Prats, presidente del Consejo de Dirección del Ateneo UB.
Josep Antoni Bombí, miembro del Ateneo UB.
Montserrat Busquets, miembro del Ateneo UB.
Marc Mayer, miembro del Ateneo UB.
Carme Triadó, miembro del Ateneo UB.
Enric Canela, miembro del Ateneo UB.
Mercè Costa, miembro del Ateneo UB.
Reunión del Ateneo UB.