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Licia Verde: una carrera reconocida en cosmología de precisión

Licia Verde, en la Facultad de Física de la Universidad de Barcelona.
Licia Verde, en la Facultad de Física de la Universidad de Barcelona.

La astrofísica Licia Verde se incorporó al Instituto de Ciencias del Cosmos de la UB como investigadora ICREA en 2009, cuando era una de las científicas por debajo de los 40 años con un mayor número de citas. Actualmente continúa apareciendo entre las más citadas y está recibiendo reconocimientos por su carrera, centrada en la estadística aplicada a la cosmología y desarrollada en algunos de los principales consorcios internacionales que guían la cosmología.

Verde: «A medida que la precisión aumenta, hay que preguntarse si aparecerán fisuras en el modelo estándar»

Durante muchos años, el estudio del origen del Universo fue terreno de la teoría, ya que no existía la tecnología suficiente para obtener datos del Universo lejano. A principios del siglo XXI, los nuevos avances permitieron recopilar información de los restos de ese Universo primigenio, gracias a la cual se ha podido avanzar en un viaje hacia el pasado para descubrir cómo fueron sus inicios y, por otro lado, intentar entender cuál ha de ser el futuro.

Ahora sabemos, por ejemplo, que el Universo tiene una antigüedad de aproximadamente 13.800 millones de años, que se expande de forma acelerada a una velocidad de alrededor de 70 kilómetros por segundo por megapársec, y que está compuesto por materia normal (5 %), materia oscura (24 %) y energía oscura (71 %). Parte de estas respuestas se hallaron gracias al equipo que analizó los datos de la sonda Wilkinson Microwave Anisotropy Probe (WMAP) de la NASA, lanzada al espacio en 2001. Este es uno de los proyectos más relevantes en ese camino hacia el origen del Universo, que ha abierto la puerta a una nueva era de la cosmología cuantitativa. Entre los diecisiete autores del estudio con los primeros resultados del proyecto se encontraba Licia Verde, que contribuyó al análisis estadístico cosmológico. Entonces era investigadora posdoctoral en la Universidad de Princeton y desde 2007 es investigadora ICREA en el Instituto de Ciencias del Cosmos de la UB (IEEC-UB).

Ya en la UB, ha participado en el proyecto Baryon Oscillation Spectroscopic Survey (BOSS), que forma parte de la colaboración Sloan Digital Sky Survey (SDSS-III). Este programa ha permitido retroceder hasta 11.000 millones de años, solo 3.000 millones de años después de que se produjera el Big Bang, y medir con una precisión sin precedentes del 1 % la distancia a galaxias lejanas, situadas a más de 6.000 millones de años luz. Actualmente Licia Verde participa en algunas de las principales colaboraciones internacionales en cosmología, como DESI o Euclid. En 2018 fue reconocida con la Medalla Narcís Monturiol y el Premio Nacional de Investigación de la Generalitat de Cataluña.

Ahora, el modelo estándar del Universo se tambalea. Se avecina un crack en el mundo de la cosmología, explica Licia Verde en uno de los trabajos que ha publicado en Nature Astronomy. «A medida que la precisión aumenta, hay que preguntarse si aparecerán fisuras en el modelo estándar», comenta. «Si las discrepancias persisten conforme avanzan las observaciones en tiempos cosmológicos iniciales y tardíos, habrá un modelo estándar más amplio, lo que podría conducir al descubrimiento de una nueva física», añade.

La astrofísica Licia Verde se incorporó como investigadora ICREA al Instituto de Ciencias del Cosmos de la UB en 2009.

La astrofísica Licia Verde se incorporó como investigadora ICREA al Instituto de Ciencias del Cosmos de la UB en 2009.

La carrera científica más allá de la ciencia

El interés de Licia Verde por el Universo se remonta a la infancia: «Cuando aprendí a leer, me regalaron un libro sobre el cielo, y el último capítulo hablaba del Universo y me dejó atrapada», confiesa la investigadora. Como para muchos científicos, la lectura fue el detonante que despertó su curiosidad investigadora.

A menudo le han cuestionado la utilidad de la astrofísica. «No hay ciencia aplicada sin ciencia básica», defiende. «La ciencia básica forma el pensamiento crítico para resolver un problema del que no sabes la solución, ni si la habrá. Esta formación en la manera de pensar es muy útil a la sociedad y a la industria», afirma la investigadora. La estadística y la probabilidad son herramientas básicas en muchos sectores de la industria y otras disciplinas. De hecho, investigadores de doctorado y posdoctorado que han trabajado en su equipo han seguido su carrera en la industria o la banca gracias a sus conocimientos sobre análisis masivo de datos.

Si bien es cierto que la astrofísica es una disciplina dominada por hombres, Licia Verde destaca que nunca se ha sentido cuestionada por ser mujer y explica que es capaz, «en cierta manera, de tener un enfoque distinto para abordar un problema, lo que en algunos casos puede suponer una ventaja». Aun así, reconoce que la desigualdad de género persiste y que, a pesar de las medidas que se han ido tomando y que en un principio parecían haber mitigado la desigualdad, «la situación se ha estancado». Verde ha participado en programas de mentoría para mujeres jóvenes a las que anima a dedicarse a la ciencia, la tecnología, la ingeniería o las matemáticas a pesar de las dificultades: «Hay que probarlo», afirma.

Licia Verde explica que llegó a la maternidad cuando su trayectoria científica estaba consolidada y reconoce que, en caso de haber sido madre antes, quizá hubiera tenido que abandonar su carrera. «Para mantener un alto nivel de investigación hay que estar disponible para trabajar muchas horas al día, y cuando tienes hijos, eso no es posible», afirma. También reconoce que el contrato de ICREA, basado en los resultados, le ha dado la libertad para autogestionarse el trabajo y el horario…, e incluso para participar en una película: Las leyes de la termodinámica.

Foto del Universo captada por el telescopio Hubble. Imagen: NASA/ESA
Licia Verde, en las conferencias WMAP de 2003.
Licia Verde, en el Atrio Solar de la Facultad de Física de la UB.
Licia Verde, el día que recibió el Premio Nacional de Investigación, con el presidente Quim Torra y la consejera Àngels Chacón. Imagen: FCRI