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Respuesta de los científicos por la alarma creada por el informe de la OMS sobre el consumo de carnes procesadas.

Ante la alarma creada por la difusión del informe de la OMS, que relaciona el consumo de carnes rojas y procesadas con diferentes tipos de cáncer, han sido muchas las voces de la comunidad científica que defienden su valor nutritivo en una dieta variada y sin excesos.

 

La carne debe tener un papel suficiente en la dieta, porque aporta hierro, zinc, vitaminas del grupo B y proteínas de alto valor nutritivo. El consumo de carne, sin embargo, debe ser moderado y debe combinarse con un consumo predominante de vegetales. Esta es la premisa que defienden científicos como Abel Mariné, que lamenta que se relacione de una manera genérica el consumo de la carne roja o procesada con el cáncer, sobre todo si tenemos en cuenta que lo que marca el riesgo es la cantidad que se 'n consume y la frecuencia con que se hace. En este sentido, la Dra. M. Carme Vidal y el bioquímico e investigador Joan Massagué, coincidieron en afirmar que comer carne con moderación no entraña ningún peligro, y sólo una dieta desequilibrada y excesiva en el consumo de carnes, especialmente de las ahumadas y salinizadas, incrementa el riesgo de contraer enfermedades cancerígenas.


Según el informe elaborado por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay indicios leves, pero suficientes, que las carnes procesadas (salchichas, hamburguesas o embutidos) aumentan el riesgo de padecer cáncer, indicios que, en las caso de las carnes rojas, son débiles.

 

Según Abel Mariné, debe quedar claro que el informe de la OMS dice que, si se consumen diariamente más de cincuenta gramos de carne roja o procesada, hay un leve incremento del riesgo de padecer cáncer; «Pero lo que no se dice», afirma Mariné, «es que por debajo de los cincuenta gramos diarios no se detecta ningún problema». Lo que se ha podido establecer son asociaciones entre consumos altos de carne y una mayor incidencia de ciertas patologías, como el cáncer de colon, "pero esto se da en el caso de excesos, de dietas que ya son claramente desequilibradas y en las que no solamente hay demasiada carne, sino que al mismo tiempo hay poca fibra y poca verdura », concluye Mariné

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Durante esta semana han sido muchas las intervenciones en los medios de comunicación tanto del Dr. Mariné como de la Dra. M. Carme Vidal y el eco en los diferentes medios ha llevado a la OMS a hacer un comunicado en el que aclara que no quiso invitar a erradicar al 100% el consumo de carne por parte de los consumidores, sino sólo de reducir el consumo de carne procesada o con aditivos.

 

Después de la enorme polvareda que levantó su informe, en el comunicado se matiza que la IARC es una agencia que, puntualiza, tiene 50 años de vida e incluyó las carnes procesadas en su lista de sustancias causantes de cáncer, en la línea de el informe de la OMS de 2002 llamado "Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas», en el que se aconsejaba un consumo moderado de carne en conserva para reducir el riesgo de cáncer. La última revisión de la agencia no pidió erradicar el consumo, si bien ha indicado que «reducir el consumo de estos productos puede contribuir a reducir el riesgo de cáncer colorrectal".


 

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