Claustra

Santa Clara de Balaguer

Authorship

Carme Aixalà / Anna Castellano / Marta Segarra / Mònica Barbas

Name

Santa Clara de Balaguer

Other names

Santa Maria d'Almatà / Nostra Senyora d'Almatà / Sant Crist de Balaguer

Chronological data

1351

Orderse

Clarisses
De 1350 a 1550

Related Communities

Santa Chiara, Napoli
Santa Clara de Cervera
Santa Isabel de Barcelona
Santa Magdalena de Bell-lloc
Santa Maria de Pedralbes
History of the Community

El año 1347 murió Jaime I de Urgel, hijo de Alfonso el Benigno, y en su testamento dispuso la fundación de un convento de clarisas en la ciudad de Balaguer para albergar en el interior de la iglesia sus restos mortales. En un primer momento esto no fue posible y reposó en el convento de Sant Francesc de Barcelona. La dotación que dejó era de 50.000 sueldos, la mitad para la construcción de la nueva fábrica y el resto para el restablecimiento de las antiguas capillas y misas privadas de la iglesia de Almatà y para la construcción de su sepulcro.

La esposa y los albaceas de Jaime I de Urgel obtuvieron la iglesia parroquial de Santa María de Almatà, documentada desde el año 1094 y situada en la parte alta de la ciudad, cerca del castillo donde residían los condes de Urgel. También se obtuvo para la casa de la cofradía y el cementerio vecino. La comunidad se estableció al poco en la casa de la cofradía, con Margarita de Moncada como abadesa. Pero las obras pararían por espacio de diez años debido a las grandes desavenencias con el obispo de Urgel, Hug, que incluso llegó a excomulgar a la comunidad.

Aunque el testamento del conde Jaime especificaba que dotaba la fundación para trece religiosas, sólo hay tres documentadas en estos primeros años: la ya mencionada Margarita de Moncada, Francisca de Gaeta y Alamanda de Montpaó. Las dos primeras procedían del Monasterio de Pedralbes, mientras que Montpaó lo hacía del convento de Cervera. Francisca procedía, a la vez, del convento de Santa Clara de Nápoles. Una cuestión interesante es que, ya desde un momento muy temprano, el monasterio contó con un convento, como Pedralbes, para alojar los frailes encargados de velar por el funcionamiento del monasterio.

El año 1408, en el testamento del conde de Urgel, Pedro de Aragón dispuso que se incrementara en diez el número de religiosas del convento, que aún restaba con las disposiciones por las que tenía que tener trece. El conde fue enterrado en la primera capilla del lado de la epístola y permaneció allí hasta 1787, cuando sus restos fueron trasladados al Camarín del Santo Cristo.

Pero el siglo XV estuvo más marcado por las desgracias que por el desarrollo religioso y artístico de la comunidad. La segunda década del siglo se caracterizó por los conflictos que desembocaron, en 1413, en la rendición de la ciudad y el abandono del monasterio. Con todo, la religiosa Joana Pomara fue la única que se quedó in situ, ya que las otras se dispersaron. El año 1474, ante la nefasta situación económica que vivía el convento, Pere de Cardona, Obispo de Urgell, propició una recuperación a base de conceder indulgencias a aquellas personas que ayudaran con limosnas al monasterio.

A juzgar por la documentación, podemos afirmar que, a lo largo de la segunda mitad del siglo XV y durante todo el siglo XVI, la comunidad intentó en numerosas ocasiones la reconstrucción del convento.

A comienzos del siglo XVII la ciudad de Balaguer hizo un intento para recuperar la comunidad de clarisas del antiguo monasterio, Santa María de Almatà, que a partir de ahora se llamará de manera preponderante monasterio del Santo Cristo de Balaguer. La situación era terrible: según publica Sor María Triviño, en 1602 había sólo tres monjas en el convento que pasaron a ser una sola, Sor Jerónima Artal, en 1618. Así pues, el Ayuntamiento llegó a un acuerdo con el Obispo de Urgell para la reconstrucción del convento. El 11 de marzo de 1622 llegaban, procedentes de Santa Clara de Tarragona, 3 religiosas con el fin de repoblar nuevamente el monasterio, como atestigua la inscripción que aún se conserva en una de las paredes externas del convento:

A 21 DE MARS DE 1622 ESSENT PAERS DE


AQUESTA CIUTAT DE BALAGUER LOS
MAGNIFICHS PERE MORATÓ MIQUEL
ALÇAMORA HYERONIM SPERT Y MA-
THEU GARROFER PATRONS DEL PRE-
SENT MONESTIR DE SANTA CLARA DE
ALMATA FOREN TRETES AB AUCTORI-
TAT APOSTOLICA DEL MONESTIR DE
SANTA CLARA DE TARRAGONA Y IN-
TRODUHIDES EN AQUEST PER FUNDADO-
RES SOR BENETA CASALS ABADESSA
SOR DOROTHEA PALAU VICARIA Y
SOR SERAFINA MONTANER MESTRA DE
NOVISSIES.

Hay que remarcar que, aparte de la restitución del monasterio, se cedía de nuevo la iglesia del Santo Cristo al convento, tal como había sido en el momento fundacional de la comunidad de clarisas.

Durante las décadas centrales del siglo XVII las vocaciones fueron aumentando ostensiblemente. Un buen ejemplo es la llegada, en 1684, de dos monjas procedentes del convento de la Inmaculada de Monzó, donde una de ellas, Sor María Guilleuma, llegó a ser abadesa. Podemos afirmar pues que los siglos XVII y XVIII vieron resurgir con esplendor la comunidad que tanto había sufrido, sobre todo a raíz de la gran fama que adquirió el llamado "Santo Cristo de Balaguer", una escultura que ha pervivido hasta nuestros días.

Pero tal como sucedió en otros conventos y monasterios, el siglo XIX causó grandes estragos en el edificio y la comunidad, obligando a las monjas a abandonar el convento en numerosas ocasiones. Con la Guerra de la Independencia, las religiosas se marcharon el día 4 de abril de 1810, residiendo desde entonces dispersas en diferentes casas cercanas, y no volvieron definitivamente hasta el 8 de noviembre de 1816.

Durante el Trienio Liberal, los problemas volvieron a afectar a la comunidad, tal como nos explica Roca, un cura de la comunidad de finales del siglo XIX, que afirma que sólo en 1822 las monjas tuvieron que abandonar el monasterio hasta cuatro ocasiones. Esta vez también tuvieron que hospedarse en casas vecinas o en Vilanova de la Sal.

Nuevamente, el 14 de septiembre de 1835, la comunidad tuvo que abandonar el convento, esta vez sin poder volver hasta el año 1868. Sin embargo, intentaron mantener sus obligaciones claustrales ya que, hasta así, se tuvieron que adaptar las constituciones de 1831 a la nueva situación.

En 1845 el Ayuntamiento cedió a las clarisas el antiguo edificio de Santo Domingo para residencia de la comunidad, aunque finalmente se trasladaron a la antigua residencia de los carmelitas porque así lo preferían las monjas y el Ayuntamiento accedió. Así pues, las 16 religiosas que había en ese momento se instalaron el 22 de agosto de 1845. En el caso de Balaguer, la comunidad tuvo mucha suerte, ya que al salir a subasta su antiguo convento, un vecino lo compró por 60 duros pero con una idea peculiar: si las monjas querían devolver les vendería el cenobio por la misma cantidad que él había pagado, y efectivamente, así sucedió.

Ante la posibilidad de volver a admitir novicias a partir del año 1852, la comunidad comenzó a crecer, pasando de 16 a 27 religiosas en poco tiempo. Entonces se empezaron a plantear la posibilidad de restaurar su antiguo convento, más adecuado tanto por la cantidad de monjas como para el modo de vida, pero la autorización no llegó hasta noviembre de 1867.

Del 19 de marzo al 31 de noviembre del año siguiente las monjas fueron retornando al convento gradualmente, de tal manera que, con la Abadesa a la cabeza, se fueron preparando para reunir las condiciones necesarias para la vida monacal. Tan pronto como se había acomodado la comunidad se tuvo que hacer frente a una nueva imposición, esta vez para unificarla con las clarisas de Lleida. Finalmente este requerimiento no prosperó, ya que la reconstrucción se había pensado para la comunidad existente y realmente no había, en aquellos momentos, ni capacidad ni recursos para afrontar un cambio de estas dimensiones. Pero esta negativa los llevó al borde de una nueva supresión, así que determinaron abrir un centro de enseñanza femenino que las salvó de la situación límite.

Con la llegada de la Guerra Civil, las monjas abandonaron el convento hasta el fin del conflicto. Nuevamente se sucedieron los destrozos del espacio monástico que afectaron a los bienes de la comunidad. Hasta el año 2004, la comunidad fue manteniéndose, pero disminuyendo el número de religiosas de forma gradual. Es por ello que se decidió trasladarlas y juntarlas con la comunidad de Santa Clara de Vilobí d'Onyar (Girona) y cerrar las puertas del convento de Balaguer.

Finalmente, en 2006, el convento fue repoblado por una nueva comunidad, con Sor Mª Victoria Triviño, religiosa procedente de Santa Isabel de Barcelona, como Abadesa. Hoy en día habitan el monasterio unas 14 religiosas.

Monestirs de Catalunya: entrada del Convent de Santa Clara de Balaguer
Prominent figures

Margarida de Montcada: fue la sobrina de la reina Elisenda de Montcada, la última mujer de Jaime II y fundadora del Monasterio de Pebralbes, Margarida fue enviada des de este convento a Balaguer para convertirse en la primera abadesa des de la fundación, en el año 1351.

Sibilia de Spont: religiosa de Balaguer, fue abadessa del monasterio de Santa Clara de Castellón de Empúries a partir del aó 1375, mediante una bula papal de Gregorio XI, a causa de la renuncia de sor Brunisenda de Ciérboles.

Building architecture

A lo largo de la historia la comunidad ha vivido muchos contratiempos que han hecho que en numerosas ocasiones tuvieran que abandonar el convento: sólo en el siglo XIX fueron seis veces. El hecho de estar deshabitado, junto con las consecuencias directas de los conflictos bélicos (revuelta del conde de Urgel, Guerra Civil, etc.), ha supuesto que la arquitectura del convento se haya deteriorado, que haya sufrido una gran cantidad de desperfectos y que su apariencia haya cambiado.

En cuanto a la iglesia, las noticias más antiguas nos indican que estaba orientada al este, su planta tenía forma de cruz, y la puerta principal estaba entre el norte y el oeste. En 1620 se realizaron mejoras en la iglesia y se construyó el Camarín del Santo Cristo.

La primera iglesia de la que tenemos noticias tenía poca capacidad, y es por eso que en 1787 se decidió derribar parte de ella para ampliarla. Su estructura era tan consistente que se tuvo que usar pólvora. En este momento se elevó la vuelta y se abrió la puerta principal al sur, frente al castillo. La iglesia era de una sola nave, con cinco capillas laterales, con representaciones de la Pasión de Cristo.

Documentary heritage

El padre Antonio Mochales, en 1583, reunió las copias autenticadas y los memoriales fundacionales de los diferentes conventos que estaban en ese momento bajo la jurisdicción de los franciscanos observantes de Cataluña, que servirían como base y material para la redacción de la historia que sobre ellos redactaba entonces el ministro general de la orden, el padre Francisco de Gonzaga (De origine seraphicae religionis).

Del monasterio de Balaguer, Mochales no dice nada ya que había pasado en 1571 bajo la jurisdicción del obispo de Urgell. Más de un siglo después del trabajo que hizo el padre Mochales, el padre José Batlle hizo algo similar con el objetivo de componer una crónica de la Provincia Franciscana de Cataluña (Chronic Seráphica de la Provincia de la Regular Observancia, 1710, Ms. BUB). En la visita del padre Batlle, la abadesa del convento de Balaguer le enseñó un libro de pergaminos, sin cubiertas, conservado en el archivo del monasterio y en el que se podía leer la fundación de esta comunidad, siguiendo la tradición que lo sitúa a partir de la victoria del conde de Urgel sobre los sarracenos, después de que éste hubiera tenido un sueño en el que la Virgen le preconizaba esta victoria y le encomendaba la edificación de un convento de monjas de Santa Clara cerca de la iglesia del Santo Cristo. El padre Batlle sólo anota esta tradición y copia el breve de Pío V de 6 de julio de 1571 por el que las clarisas de Balaguer pasaron de la obediencia de los conventuales a la jurisdicción del obispo de Urgel.

El archivo del convento sufrió su mayor pérdida a lo largo de la Guerra Civil cuando, en un incendio, se quemaron los pergaminos que había conservados.

Artistic heritage

Virgen d’Almatà: en una hornacina situada en el coro bajo de la actual iglesia del Santo Cristo, donde habita la comunidad de clarisas de Balaguer, encontramos una pequeña escultura singular. La Virgen d’Almatà (23,7 x 7,6 x 6,4 cm) es una talla de madera policromada de principios del XIV, atribuida al Maestro de Anglesola. La leyenda atribuye la llegada al convento de la pieza a través de la donación de los condes de Urgel a raíz de la fundación del monasterio. Se piensa que podría haber formado parte de un pequeño altar portátil de la familia condal. Así pues, la pieza ha formado parte de la comunidad desde sus inicios y, a través de la documentación, podemos ver hasta qué punto ha sido realmente venerada, pues durante cada desamortización era el primer elemento a salvaguardar del monasterio. La pieza fue restaurada en el año 2013 con motivo de su presencia como una de las piezas principales de la exposición "o rey o nada" celebrada en el Museo de la Noguera en conmemoración del 600 aniversario del fin del contado de Urgel.

Santo Cristo de Balaguer: la leyenda cuenta que, en un otoño de la segunda mitad del siglo XV, llegó bajando por el Segre un crucifijo de tamaño natural. Se dice que durante tres días estuvieron los clérigos y otros personajes de la ciudad intentando sacarlo del agua sin conseguirlo. Por eso hicieron bajar a las clarisas de Balaguer y tal como llegaron a la orilla, la imagen del Santo Cristo pudo ser cobijada. Desde entonces cuenta con un culto fervoroso, no sólo por parte de la comunidad sino también de la ciudad entera.

Arqueologia

Por ahora no se tiene constancia de que haya realizado ninguna intervención arqueológica.

Bibliography and links

Bibliography

Triviño, Mª V., 2010. El Sant Crist de Balaguer, historia y leyenda, Balaguer: Convento de Sta. Clara.


Sanahuja, P., 1959. Historia de la seráfica provincia de Cataluña, Barcelona: Seráfica.


Montfar-Sorts i Cellers, D., 1853. Historia de los condes de Urgel, Barcelona: Establ. lit. y tip. de José Eusebio Monfort.


Triviño, M.V., 2007. "Convento de Santa Clara de Balaguer (Lleida) en el siglo XIX", La Desamortización: el expolio del patrimonio artístico y cultural de la Iglesia en España. Actas del Simposium 6/9-IX-2007, San Lorenzo del Escorial, Ediciones Escurialenses–Real Centro Universitario Escorial-María Cristina: 827-846. 


Francesc Roca, P., 1880. "Església del Sant Christ de Balaguer", Album histórich, pintoresch y monumental de Lleyda y sa provincia, vol. 9, Lleida: Estampa de Joseph Sol Torrens.


Francesc Roca, P., 1880. "Església del Sant Christ de Balaguer", Album histórich, pintoresch y monumental de Lleyda y sa provincia, vol. 9, Lleida: Estampa de Joseph Sol Torrens.


Montfar-Sorts i Cellers, D., 1853. Historia de los condes de Urgel, Barcelona: Establ. lit. y tip. de José Eusebio Monfort.


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Triviño, Mª V., 2010. El Sant Crist de Balaguer, historia y leyenda, Balaguer: Convento de Sta. Clara.


Triviño, M.V., 2007. "Convento de Santa Clara de Balaguer (Lleida) en el siglo XIX", La Desamortización: el expolio del patrimonio artístico y cultural de la Iglesia en España. Actas del Simposium 6/9-IX-2007, San Lorenzo del Escorial, Ediciones Escurialenses–Real Centro Universitario Escorial-María Cristina: 827-846. 


Links

Monestirs de Catalunya: entrada del Convent de Santa Clara de Balaguer

Key words

Jaume I d’Urgell; Margarida de Montcada; Hug, bisbe d'Urgell; Francisca de Gaeta; Alamanda de Montpaó; Pere d'Aragó, comte d'Urgell; Joana Pomara; Pere de Cardona, bisbe d'Urgell; Maria Guilleuma; Mª Victoria Triviño

Geographic descriptor
Catalunya
Notes

CLAUSTRA es un proyecto del IRCVM (Institut de Recerca en Cultures Medievals) de la Universitat de Barcelona.
CLAUSTRA ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación 2008-2010 y 2011-2013 (HAR2008-02426, HAR2011-25127), el Institut Català de les Dones de la Generalitat de Catalunya 2010-2011 y las ayudas a las actividades de investigación de la Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de Barcelona.