Historia

Historia facultad

La historia de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona está íntimamente ligada a la de la Universidad de Barcelona en su conjunto y al devenir de la sociedad, las instituciones y las empresas catalanas a las que sirve. Desde el primer momento, el del establecimiento por parte de Alfonso el Magnánimo, en 1450, del Estudio General de Barcelona, ​​primer nombre de la actual Universidad de Barcelona, ​​ya se impartieron estudios jurídicos, tanto de leyes (derecho común, es decir, civil) como de cánones (derecho canónico, esto es, de la Iglesia). Los estudios universitarios fueron pasando por varios emplazamientos a raíz del crecimiento urbano en aquel primer periodo de la Universidad que abarcó cerca de tres siglos. Los estudios de derecho pronto suscitaron el interés de las clases acomodadas barcelonesas, implicadas en el desarrollo de actividades de orden jurídico en las audiencias judiciales y en instituciones públicas y académicas, así como en aquellas relacionadas con las tareas de asesoramiento de los gobernantes. El año 1717 marca un punto de inflexión, ya que como consecuencia de la derrota de Cataluña en la Guerra de Sucesión, Felipe V ordenó clausurar el Estudio General, que se trasladó a Cervera y no volvió a Barcelona hasta 1842.

De nuevo en Barcelona, ​​se inició otra etapa con el Plan Moyano (RD 09/17/1845), que añadió la administración como tercera rama de los estudios jurídicos. Poco después, la Ley de 19 de septiembre de 1857 fue la primera que utilizó la denominación de Facultad de Derecho para referirse a nuestro centro. En 1874 se inauguró oficialmente el edificio de la Universidad, del arquitecto Elías Rogent, que hoy en día conocemos como el Edificio Histórico de la plaza de la Universidad. La nueva ubicación acogió todas las facultades y estudios y, por tanto, también la Facultad de Derecho. Aquella etapa de desarrollo industrial y de expansión creciente de la nueva clase social, la burguesía, que se beneficiaba de la nueva consideración del derecho de propiedad, tuvo como consecuencia una profunda transformación de las normas jurídicas. El Plan Callejo, de 1928, estableció la duración de la carrera en cinco años y suprimió las materias culturales, de manera que solamente quedó la economía como asignatura no jurídica.

Después de la Guerra Civil, los decretos de 1944 y, sobre todo, el Plan de Estudios de 1953, establecieron los contenidos y la metodología docente que formaron a diversas generaciones de juristas catalanes. Desde finales de los años ochenta y principios de los noventa, la oferta docente de la Facultad de Derecho experimentó una doble evolución. Por una parte, y tras cuarenta años de vigencia del Plan de 1953, se reformó el Plan de Estudios de Derecho a raíz de la aprobación del Plan de Estudios de 1992, que estructuró la carrera en cinco años y dos ciclos, con asignaturas obligatorias y optativas y con créditos de libre elección. Por otra parte, en ese periodo se adscribieron a la Facultad nuevos estudios de primer y segundo ciclo, de forma que la oferta docente del centro incluyó, además de la licenciatura de Derecho, las licenciaturas de segundo ciclo de Ciencias Políticas y de Ciencias del Trabajo, las diplomaturas de Gestión y Administración Pública y de Relaciones Laborales, y los títulos propios de Criminología y Política Criminal y de Investigación Privada. A esta oferta docente cabe añadir la ampliación de la oferta de tercer ciclo gracias a un gran abanico de cursos de posgrado adscritos a los departamentos de la Facultad, así como el programa de doctorado de Derecho y Ciencia Política, que se mantiene y que incorpora una amplia oferta de líneas de investigación.

Actualmente, las licenciaturas y diplomaturas están en la fase final de extinción y de sustitución por los grados de Derecho, Relaciones Laborales, Criminología, Ciencias Políticas y de la Administración, y Gestión y Administración Pública. Estos grados ya están plenamente implantados y adaptados al espacio europeo de educación superior. También se ha ido ampliando la oferta de másteres oficiales, tanto los de carácter profesionalizador como los enfocados a la investigación.

La actual Facultad de Derecho, en la avenida Diagonal, se construyó en 1958 y recibió el Premio FAD de ese año en la categoría de arquitectura (primera edición del premio). Entonces la Facultad tenía diez aulas y unos doscientos alumnos de primer curso. Veinte años más tarde, la cifra de alumnos de nuevo acceso se había multiplicado prácticamente por diez. Sin embargo, la Facultad no dispuso de más espacio hasta el curso 1982-1983, cuando se añadió el antiguo  Colegio Mayor Ilerdense. El aumento de los estudiantes matriculados (hasta trece mil a principios de los noventa, y actualmente estabilizado alrededor de los ocho mil) y la implantación de nuevos estudios en la Facultad obligaron a construir un tercer edificio, como aulario, inaugurado en febrero de 1996 con el nombre del jurista Francisco Tomás y Valiente, asesinado por ETA el día 14 de aquel mismo mes. A pesar de estas mejoras, aún hoy algunos estudios adscritos a la Facultad no se pueden impartir en el centro por falta de espacio. Por ello, y también a causa de la reducción del número de estudiantes por grupo de acuerdo a los requerimientos del espacio europeo de educación superior, ya es una realidad la construcción del nuevo edificio, que permitirá incorporar al centro al alumnado de todos los estudios.