Proclamado por la UNESCO desde 2019
El 24 de enero es la fecha que coincide con la aprobación de la Carta para el Renacimiento Cultural de África en 2006 por la Unión Africana, por lo que la UNESCO ha proclamado esta fecha en 2019 para honrar la contribución de las culturas africanas al patrimonio mundial y promover su riqueza cultural.
Dicha Carta busca visibilizar las diversas expresiones culturales africanas y afrodescendientes como motor de cambio y desarrollo. Entre sus acuerdos se pacta la protección del patrimonio africano, que nueva información y tecnología se disponga a promover la cultura africana, la distribución de contenido cultural en las lenguas africanas, y sobre todo, crear un ecosistema que permita enlazar la creación, la protección, la producción y la distribución de representaciones culturales africanas.
De esta forma, los objetivos del Día Mundial de la Cultural Africana y Afrodescendiente son reconocer y reivindicar el desarrollo de la cultura africana como herramienta, y fomentar la aplicación de la Carta para el Renacimiento cultural de África.
En este sentido, el espacio que se le ha dado a la presencia de la cultura africana y afrodescendiente no es en vano, ya que se desarrolla bajo un contexto de injusticia social dentro del interculturalismo contemporáneo. Teniendo en cuenta la trayectoria narrativa de discriminación y opresión sobre la sociedad africana, la falta de reconocimiento, la banalización y la descontextualización exponen a dicha cultura a un desequilibrio de poder, donde la cultura occidental se apropia de esta para su beneficio mercantilista.
La apropiación cultural es el acto de tomar o usar cosas de una cultura que no es la tuya, especialmente sin demostrar que entiendes o respetas esta cultura, según el Diccionario de Cambridge.
Alrededor de diversas industrias, tales como la de la moda, la musical, la de la belleza, la del turismo, la del entretenimiento, entre otras, se lleva a cabo esta práctica sistemática. Asimismo, se transmite una relación estructural, incluso infraestructural, entre culturas, donde la cultura dominante se impone ante la otra, desde una posición de desequilibrio de poder. En este sentido, la cultura subordinada se convierte en mercancía y tendencia estereotípicas.

Se puede definir como jugar temporalmente con lo exótico sin vivir las consecuencias negativas de esa cultura, según la escritora Kjerstin Johnson.
Un claro ejemplo fue expuesto en la Paris Fashion Week de 2024, cuando Balmain, marca francesa de moda de lujo, recibió acusaciones de plagio y apropiación cultural, por parte de la diseñadora senegalesa Sarah Diouf de Tongoro.
En diversas ocasiones se presentan patrones por parte de las marcas occidentales donde la inspiración por la creatividad africana entra en cuestión.
Como consecuencias de la actual banalización de la cultura, tendemos a alejarnos de su profundidad y funcional crítica, como crítica el autor Mario Vargas Llosa. Sin embargo, es necesario comprender de manera consciente el origen y el significado de los artículos que adquirimos, la música que escuchamos, los estigmas que mantenemos, entre otras.
La educación intercultural y antirracista, la escucha activa, dar crédito y visibilidad, y el apoyo a creadores originales son acciones que nos dirigirán hacia una sociedad donde las relaciones de poder se reconfiguran desde el comportamiento individual.
El reconocido streamer IShowSpeed ha estado demostrando una propuesta distinta al conocer el continente africano. “Speed Does Africa” es un tour que realiza desde el 14 de enero de 2026 donde transmite contenido que combina experiencias locales, culturales y turísticas a tiempo real con su audiencia global. Según Darren Watkins Jr., se ha recibido una percepción de asombro positivo por la infraestructura, paisajes urbanos, actividades culturales, lo que permite apreciar “otra cara del continente” que difiere de los estereotipos tradicionales de miseria y pobreza extrema.
El uso informado, el respeto al contexto, y el reconocimiento explícito de la fuente cultural son criterios que aportan a la contextualización de los significados distorsionados, como propone el filósofo James O. Young.
Apreciar implica respeto, permiso, contexto y reconocimiento; apropiar suele borrar el significado y beneficia solo a quien toma.
Este fenómeno no se limita a un conflicto ético en la antropología social, sino que este es el reflejo del proceso colonial económico, político y social. La narrativa le da forma a los pasos de la sociedad, por lo que reconocer errores y diferenciar la apreciación de la apropiación es una causa inédita.