UNA ELEGÍA

Yo, como E.E. Cummings, podría decir que:

i like my body when it is with your
body.

que “me gusta mi cuerpo cuando está con el tuyo” (admirable manera de amarse a uno mismo). Pero ya no estás a mi lado, así que ya no me gusta mi cuerpo y no encuentro muchas razones para quererlo o conservarlo. Como el de Cummings, mi cuerpo junto al tuyo era siempre algo nuevo:

It is so quite new a thing.
Muscles better and nerves more.

no este agregado de partes (disiecta membra) que es ahora sino la compañía para la pequeña orquesta afinada a cuyos instrumentos –cada uno con su hábito y su maniera– yo rendía homenaje y tributo en cada encuentro. Que esa deuda que yo imaginaba permanente se haya cancelado es lo que más extraño. Y que ya no pueda gozar:

i like your body. i like what it does,
i like its hows. i like to feel the spine
of your body and its bones, and the trembling

ni del temblor de los miembros firmes y suaves, ni de la carne abierta, ni de la piel electrizada que Cummings adoraba al besar el cuerpo de su amada:

-firm-smooth ness and which i will
again and again and again
kiss, i like kissing this and that of you,
i like, slowly stroking the shocking fuzz
of your electric fur, and what-is-it comes
over parting flesh … And eyes big love-crumbs,

o al sentir estremecerse su cuerpo renovado bajo el abrazo de su propio cuerpo.

and possibly i like the thrill

of under me you so quite new

Como la de él, mi elegía quisiera ser muy masculina, nada carnal, nada voluptuosa. Solo evocar tus ojos como big love-crumbs, grandes migajas de amor, cuando me contemplaban.

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