comunicación científica

El papel transformador de las preprints en la aceleración de la comunicación académica

Remedios Melero
Grupo Acceso Abierto a la Ciencia
Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA)
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)


Chiarelli, Andrea; Johnson, Rob; Richens, Emma; Pinfield, Stephen (2019). Accelerating scholarly communication: the transformative role of preprints. Bristol: Knowledge Exchange Office. 58 p. Disponible en: <https://repository.jisc.ac.uk/7525/1/Knowledge_Exchange_Accelerating_Scholarly_Communications_Sept_2019.pdf >. DOI: 10.5281/zenodo.3357727. [Consulta: 19/12/2019].


Este informe forma parte de la actividad llevada a cabo por el consorcio internacional Knowledge Exchange (KE), en relación a la evolución y el papel que juegan las preprints en el paisaje de la comunicación científica y el acceso abierto a la ciencia. El estudio se basa en la información obtenida de una revisión bibliográfica sobre el tema y del análisis de las entrevistas hechas a 38 personas, entre ellas investigadores, representantes de centros de investigación y de entidades financiadoras. Los objetivos que se plantean en este trabajo, y es así como se estructura el texto, son los de analizar los beneficios y uso de las preprints por parte de los investigadores, cuáles son las políticas o criterios de las instituciones dedicadas a la investigación y de las agencias investigadoras, y cuáles son las estrategias y valores que proporcionan los servidores de preprints. En el informe también se hace un análisis del crecimiento de los servidores de preprints desde la década de 1990, en la que se crea ArXiv y Repec, hasta nuestros días. En total, contabilizan alrededor de 60 servidores/repositorios de preprints temáticos.

Hoy en día, el concepto de preprint está vinculado al acceso abierto a la producción científica, pero en sus inicios lo que se pretendía era poder compartir de forma abierta la investigación de determinadas comunidades, como en el caso de la Física que, de otro modo, hubiera sido difícil trabajar de forma colaborativa. Por otro lado, el Plan S, requiere que los trabajos de investigación de proyectos financiados por entidades que suscriban el Plan deben publicarse en revistas open access o en plataformas digitales que cumplan con los criterios del Plan, incluyendo los repositorios, aunque también insta a que las preprints se compartan antes de su publicación. Teniendo en cuenta el coste de la vía dorada, mencionado por algún entrevistado, la vía de las preprints puede ser una alternativa a considerar por las entidades financiadoras. En este sentido, y un poco en contraposición al Plan S, se concibió el Plan U, que propone que el depósito de las preprints sea un requisito de las políticas de financiación de estas entidades. El efecto de la disciplina a la que pertenecen los investigadores es importante a la hora de compartir preprints y de ver las ventajas de hacerlo. Algunos de los beneficios del depósito de las preprints residen en la rápida difusión de los resultados, la potencial retroalimentación como resultado de esa visibilidad, y el aumento del acceso a los resultados de la investigación. Algunos autores temen que esta apertura pueda suponer que alguien pueda adueñarse de la primicia de los trabajos, y otros todo lo contrario, dado que el repositorio le da el sello de prioridad en caso de algún conflicto. Al igual que se identifican ventajas, también se han definido los posibles riesgos de las preprints, como la falta de control de calidad (antes de la peer review) o que algunas revistas apliquen la regla de Ingelfinger por la que un manuscrito sólo podrá ser considerado para su publicación si su contenido no se ha compartido públicamente previo al envío. Uno de los medios que más contribuye a la difusión de las preprints es Twitter, que fue la forma más aceptada por los encuestados en cuanto a vía de difusión. Sin embargo, los servidores de preprints deben implementar otros servicios que faciliten la comunicación de sus contenidos.

Algunos de los retos mencionados en este informe son cómo hacer que las preprints se integren en el flujo editorial, sin que queden como ficheros aislados, es decir, vincular la versión aceptada o publicada con esta versión inicial, y quién debe asumir el coste y el mantenimiento y la preservación de un servidor de preprints.

El informe concluye con el futuro de las preprints en función del modelo de negocio que pueda prevalecer, uno centrado en el investigador, en el que se crean nuevos flujos que conecten los servidores preprints con los sistemas de publicación, y otro centrado en las editoriales, que serían las que gestionarían las preprints desde su depósito hasta su publicación, de esa manera la actualización de los registros los asumiría la revista. De estas dos opciones parece que la primera sea más difícil de implementar, aunque en el estudio no se aventuran a apostar por una u otra, debido a los cambios permanentes en esta materia. En el informe también se señala la importancia del uso de licencias en las preprints que permitan hacer un uso posterior de las mismas. Las preprints también pueden jugar un papel importante en los sistemas de evaluación, al ser documentos accesibles inmediatamente, sin necesidad de esperar a su publicación formal, lo que haría que el foco se dirigiera hacia el producto y no hacia su recipiente (impacto de la revista). El estudio acaba con una serie de cuestiones dirigidas a investigadores, instituciones y entidades financiadoras acerca del papel que podrían jugar en el futuro las preprints.

Más allá del impacto científico

Llorenç Arguimbau
Consultor en información y comunicación científica


Besselaar, Peter van den; Flecha, Ramon; Radauer, Alfred (2018). Monitoring the impact of EU framework programmes: expert report. Luxembourg: Publications Office of the European Union. Disponible en: <https://doi.org/10.2777/518781>. [Consulta: 23/05/2019].


Una nueva realidad conlleva nuevas medidas para tratar de comprenderla. En los últimos años, las transformaciones profundas en el ciclo de la comunicación científica han propiciado la necesidad de ir más allá del impacto científico medido a partir de indicadores bibliométricos de producción y repercusión. Así, elementos disruptivos como las nuevas tecnologías de la información, la ciencia abierta, o la investigación e innovación responsable (Responsible Research and Innovation, RRI) deben recibir una respuesta adecuada. Los investigadores, los gestores y los responsables políticos necesitan una perspectiva más amplia para tomar decisiones en la ejecución, evaluación, gestión y diseño estratégico de las actividades de investigación, desarrollo e innovación (R+D+I).

¿El cliente siempre tiene la razón?: las bibliotecas universitarias estadounidenses vistas por su profesorado

Ciro Llueca
Director de Biblioteca y Recursos de Aprendizaje
Universitat Oberta de Catalunya (UOC)


Blankstein, Melissa; Wolff-Eisenberg, Christine (2019). Ithaka S+R US Faculty survey 2018. New York: Ithaka S+R. Disponible en: <https://doi.org/10.18665/sr.311199>. [Consulta: 23/04/2019].


Uno de los momentos estelares del reciente congreso de la Association of College and Research Libraries (ACRL 2019 Recasting the narrative) celebrado en Cleveland (3.000 asistentes) fue la presentación del nuevo informe trienal de Ithaka, una organización sin ánimo de lucro con cuatro servicios bien conocidos por las bibliotecas universitarias: ArtStor, JStor, Portico e Ithaka S+R, centrado este último en dar soporte estratégico y de investigación a la comunidad académica. 

Para entender el alcance del informe hay que partir de los números: 10.919 respuestas a un cuestionario enviado en otoño de 2018 a 150.941 personas de la comunidad universitaria estadounidense, miembros del profesorado en un sentido amplio, clasificados según su pertenencia a Humanidades, Ciencias Sociales, Ciencias o bien Ciencias de la Salud. El tamaño importa, si tenemos en cuenta que estudios similares parten de una muestra menor, por mucho que la tasa de respuesta pueda superar este 7,2 %. Otro factor contundente es la trazabilidad de las tendencias, pues el informe se publica periódicamente desde el año 2000, y Ángel Borrego ha reseñado puntualmente los informes precedentes1 para el Blok de BiD. Es, pues, un informe que complementa a los que habitualmente se publican basados en la opinión de grupos de expertos mediante Delphy.2 

¿Si el sistema de la comunicación científica no funciona, por qué no cambiamos el sistema?

Lluís Anglada 
Director del Àrea de Ciència Oberta
Consorci de Serveis Universitaris de Catalunya (CSUC)


Future of scholarly publishing and scholarly communication: report of the Expert Group to the European Commission (2019). Luxembourg: Publications Office of the European Union. 57 p. ISBN 978-92-79-97238-6. Disponible en: <https://publications.europa.eu/en/publication-detail/-/publication/464477b3-2559-11e9-8d04-01aa75ed71a1>. [Consulta: 03/03/2019].


La sabiduría popular es bastante universal al afirmar que cuando las cosas van (o más o menos van), mejor no tocarlas o no tocarlas mucho. Si la sabiduría popular es tan unánime en este precepto, ¿por qué el mundo de la investigación se empeña en cambiar de arriba abajo el sistema de la comunicación científica? Pues la respuesta es simple: porque las cosas no van bien.

¿Y qué es lo que va mal o lo que va peor en la comunicación científica? De la lectura del informe, yo llego a la conclusión de que básicamente son dos cosas:

  • el sistema de comunicación científica que no es un bien público, es decir su acceso (el acceso a «leer» sus resultados) está restringido a los pocos que han podido pagar el coste a las revistas
     
  • el sistema de comunicación científica no evoluciona debido a que está sustentando una función que aparece en la segunda mitad del siglo XX y que es la evaluación

El ecosistema de la publicación académica, todo lo que querrías saber y no te atreves a preguntar

Alexandre López-Borrull
Estudis de Ciències de la Informació i de la Comunicació
Director del Grau d'Informació i Documentació. Universitat Oberta de Catalunya (UOC)


Johnson, Rob; Watkinson, Anthony; Mabe, Michael (2018). The STM report: an overview of scientific and scholarly publishing. 5th ed. The Hague: International Association of Scientific, Technical and Medical Publishers. 212 p. Disponible en: <https://www.stm-assoc.org/2018_10_04_STM_Report_2018.pdf>. [Consulta: 07/02/2019].


El trabajo que reseñamos es una revisión muy exhaustiva de todo lo que está sucediendo en la publicación académica. Para hacerlo, dibujan un estado de la cuestión, así como las principales tendencias. Démosle un par de vueltas. Lo primero que hay que tener presente es quién ha encargado y publicado el estudio. Como contexto, STM tal y como se definen, The International Association of Scientific, Technical and Medical Publishers es «la principal asociación comercial global para editores académicos y profesionales. Tiene más de 150 miembros de 21 países, que cada año colectivamente publican más del 66 % de todos los artículos en revistas y decenas de miles de monografías y obras de referencia. Los miembros de STM incluyen sociedades científicas, editoriales universitarias, empresas privadas, nuevos actores y actores plenamente consolidados». Aunque corremos el riesgo de considerar el informe como la visión de una parte, hay que resaltar que desde nuestro punto de vista resulta un documento neutro, que se aleja de ciertas visiones más activistas y que plantea unos hechos. A partir de ellos, el lector puede seguir posicionándose hacia una determinada visión de la comunicación científica. Este hecho no desmerece para nada la calidad del trabajo que se ha llevado a cabo, y es por ello que recomendamos una lectura o consulta puntual, dada la extensión del informe.

Páginas

Suscribirse a RSS - comunicación científica