Algoritmos y alfabetización informacional: ¿sabemos lo que saben de nosotros?

Felicidad Campal García
Biblioteca Pública de Salamanca


Head, Alison J.; Fister, Barbara; MacMillan, Margy (2020). Information literacy in the age of algorithms: student experiences with news and information, and the need for change. [San Francisco]: Project Information Research Institute. 53 p. Disponible en: <https://www.projectinfolit.org/uploads/2/7/5/4/27541717/algoreport.pdf>. [Consulta: 24/05/2020]. 


El pasado 15 de enero de 2020 (no hace tanto y sin embargo todo parece tan lejano…) se publicó un nuevo informe sobre alfabetización informacional titulado Information literacy in the age of algorithms: student experiences with news and information, and the need for change. Este nuevo informe fue respaldado por la Knight Foundation, la Harvard Graduate School of Education, el ER&L (Electronic Resources & Libraries, un importante congreso sobre bibliotecas) y la School of Library and Information Science de la University of South Carolina.

En este año de elecciones presidenciales, muchos de los votantes formados más jóvenes del país se están acercando a la carrera electoral profundamente escépticos sobre las noticias y la información que reciben a través de gigantes de Internet como Google, YouTube, Instagram y Facebook. Esta nueva generación de estudiantes universitarios, que llegaron a la mayoría de edad con las redes sociales, reconoce que las palancas ocultas de algoritmos recogen información de un paisaje abarrotado y caótico con información errónea y que si no se examinan y no se cuestionan, amenazan la democracia representativa y la existencia de comunidades informadas y comprometidas.

Ese es uno de los hallazgos de un nuevo estudio de investigación nacional realizado por el Project Information Literacy (PIL), un instituto de investigación sin ánimo de lucro, que lleva más de una década examinando los hábitos de investigación de los estudiantes universitarios en un mundo cada vez más digital. En este último estudio, el PIL examinó la consciencia y las preocupaciones de los estudiantes universitarios en la era de los algoritmos. En el estudio integral, de un año de duración, comisionado por la Fundación John S. y James L. Knight y la Harvard Graduate School of Education, se entrevistó a 103 estudiantes divididos en 16 grupos y a 37 profesores de ocho colleges y universidades de todo el país.

Los investigadores descubrieron que estos estudiantes, que podrían ayudar a llevar al país en una nueva dirección, están llegando a la mayoría de edad con cautela y curiosidad sobre las implicaciones de un panorama de información que cambia drásticamente donde los anuncios dirigidos son la norma, y ​​la cobertura objetiva de noticias es cada vez más difícil de distinguir de la opinión. Los observadores políticos siguen de cerca a los votantes jóvenes en un año en que se espera que la participación electoral sea la más alta en más de un siglo.

La investigación que se recoge en este Informe comisionado por Alison J. Head, Barbara Fister y Margy Macmillan giró en torno a tres conjuntos de preguntas:

1. ¿Cuál es la naturaleza de vuestro entorno de información actual y cómo ha influido en cómo accedemos, evaluamos y creamos conocimiento hoy? ¿Qué nos dicen los resultados de una década de investigación del PIL sobre las habilidades y hábitos de información que los estudiantes necesitarán para el futuro?

2. ¿Son conscientes los estudiantes de los algoritmos que filtran y dan forma a las noticias y la información que encuentran a diario? ¿Qué preocupaciones tienen sobre cómo los sistemas automatizados de toma de decisiones pueden influir en nosotros, dividirnos y profundizar las desigualdades?

3. ¿Qué debe hacer la educación superior para preparar a los estudiantes para comprender el nuevo panorama de los medios de manera que puedan participar en el intercambio y la creación de información de manera responsable en un mundo cambiante?

«Aunque los estudiantes no pueden explicar cómo funcionan los algoritmos», dice Alison Head, investigadora principal del estudio, «definitivamente sienten el impacto de la personalización, ya que se ven inundados por anuncios, noticias y otra información que aparece en sus pantallas a lo largo del día». Mientras que algunos estudiantes intercambian privacidad por conveniencia para obtener resultados personalizados basados ​​en sus preferencias, muchos más están indignados por los sitios web que explotan sus clics para venderles productos, o peor aún, los persiguen a través de plataformas y dispositivos con contenido. Y, sin embargo, los estudiantes se resignan al control algorítmico, ya que para la mayoría de ellos el abandono de sitios como Google, Amazon e Instagram es impensable. Como resume un estudiante: «Es un horrible infierno totalitario, pero es lo mejor que podemos esperar razonablemente».

El Resumen ejecutivo, también escrito por Alison J. Head, Barbara Fister y Margy MacMillan, ofrece las siguientes conclusiones y recomendaciones de investigación:

  • Según los estudiantes, es necesario leer a través de diferentes productores de contenido para obtener la historia completa y salir de las burbujas de noticias. Y, aunque esto toma mucho tiempo y esfuerzo, es muy útil para determinar los sitios de confianza. Como lo expresa un estudiante: «Se está obteniendo la opinión de la gente sobre lo que sucedió versus lo que realmente sucedió».
     
  • Los estudiantes están mucho más preocupados que preparados para proteger su actividad de navegación contra el flujo constante de anuncios no deseados. Las estrategias prácticas, como ejecutar una red privada virtual para proteger su actividad de navegación y proteger su privacidad, se aprenden de familiares y compañeros, pero no en clase.
     
  • Elegir noticias en línea es una perspectiva complicada, por lo que algunos estudiantes han descubierto cómo usar las redes sociales, como Twitter y Reddit, como sus «editores de noticias» para ayudarlos a ejercer un poco de control y salir de las burbujas del filtro.
     
  • En marcado contraste, el ámbito universitario se limita a un conjunto de fuentes de información, como The New York times o la NPR (National Public Radio), y confían en el jardín amurallado de artículos de revistas revisadas por pares, evitando las plataformas de redes sociales para las noticias.
     
  • Los estudiantes sienten que su educación hace poco o nada para ayudarlos a encontrar información fiable en el torrente de noticias y opiniones que encuentran a diario, y prefieren depender de sí mismos para navegar en un panorama de información cambiante.
     
  • Tanto los estudiantes como los profesores desconocen en gran medida que los sistemas que utilizaron en sus cursos, como el Canvas, el popular sistema de gestión del aprendizaje, tenían el potencial de recopilar, agregar y vender información personal.

Si bien muchos estudiantes se preocupan por cómo les irá a la próxima generación en términos de desinformación, privacidad y bienestar personal en la próxima década, los resultados de este estudio sugieren que no entienden completamente cómo se están utilizando los grandes datos y la inteligencia artificial por los sistemas utilizados en toda la sociedad para decidir quién ingresa en la universidad, un préstamo o una entrevista de trabajo. Los profesores tienen una visión amplia y están alarmados por el impacto social de los gigantes de Internet. Como dice un profesor: «El genio se está dejando salir de la botella y es un problema con el que estamos atrapados ahora». Sin embargo, pocos profesores lo abordan en los cursos que imparten.

Recomendaciones

  1. Utilizar el aprendizaje entre iguales para desarrollar la capacidad personal y avanzar en el aprendizaje universitario.
     
  2. La experiencia del estudiante K-201 debe ser interdisciplinar, holística e integrada.
     
  3. Los medios de comunicación deben ampliar la cobertura del algoritmo, a la vez que deben ser transparentes sobre sus propias prácticas.
     
  4. Aprender acerca cómo funcionan los algoritmos apoya la educación para la democracia.

Este estudio, que también incluye comentarios de expertos líderes de todo el país, así como amplias recomendaciones para profesionales de la educación y la industria de la información, se realizó a raíz de la cobertura del escándalo de Cambridge Analytica sobre algoritmos poderosos que rastrean los perfiles de Facebook de 87 millones de personas para influir en los votantes durante dos campañas muy disputadas: el apoyo al Brexit en el Reino Unido y la elección presidencial de Donald Trump en los Estados Unidos en 2016. 

«Los algoritmos han entrado claramente en la conversación pública, pero nuestros hallazgos sugieren que los sistemas de información actuales y las condiciones sociales y económicas que dan forma a su diseño, rara vez se discuten en el aula», dice Head. «Esto debe cambiar a medida que la inteligencia artificial, los big data y el aprendizaje automático se acostumbren a tomar decisiones automatizadas que tienen profundas consecuencias en la vida real y refuerzan las desigualdades sociales».

Este es uno más de los 11 estudios en los que el PIL ha investigado cómo la escuela secundaria, los estudiantes universitarios y los recién graduados utilizan las competencias, habilidades y estrategias de información para completar el trabajo del curso y resolver problemas de información en sus vidas cotidianas.


1 Designación anglosajona referida al período de 20 años de educación, desde el parvulario hasta los estudios de postgrado. 

La monografía ha muerto, ¡larga vida a la monografía!

Jordi Prats Prat
Universitat Politècnica de Catalunya
Iniciativa Digital Politècnica – Servei de Biblioteques, Publicacions i Arxius
jordi.prats@upc.edu


Researchers’ perspectives on the purpose and value of the monograph: survey results 2019 (2019). [Cambridge]: Cambridge University Press; [Oxford]: Oxford University Press. 40 p. Disponible en: <https://global.oup.com/academic/pdf/perspectives-on-the-value-and-purpose-of-the-monograph>. [Consulta: 21/05/2020].

Adema, Janneke (2019). Towards a roadmap for open access monographs: a Knowledge Exchange report. Bristol: Knowledge Exchange Office. 38 p. Disponible en: <https://doi.org/10.5281/zenodo.3238545>. [Consulta: 21/05/2020].


Son muchos los cambios y debates que se están produciendo en torno a la publicación científica: costes y sostenibilidad, calidad y procesos de revisión, disponibilidad en acceso abierto y un largo etcétera. No obstante, no siempre se cuestiona su forma o validez como medio de comunicación académica. Por poner un ejemplo, los artículos publicados en revistas científicas, a pesar de encontrarse en el centro de muchos de estos debates, no han modificado substancialmente su forma, que es aceptada por la comunidad académica.

No obstante, parece que no pasa lo mismo cuando hablamos de otros formatos de transmisión de resultados de investigación. En el caso de las monografías científicas, utilizadas para la comunicación de resultados de investigación por disciplinas afines a las ciencias sociales y las humanidades, a parte de los aspectos comunes que se pueden encontrar en otras formas de publicación, se añade el cuestionamiento sobre su validez en cuanto a medio eficaz de comunicación científica.

Los dos informes que nos ocupan hoy abordan este tema desde enfoques diferentes y complementándose el uno con el otro.

Así son los sistemas de gestión bibliotecaria que queremos

Ciro Llueca
Director de Biblioteca y Recursos de Aprendizaje
Universitat Oberta de Catalunya (UOC)


Evans, Gwen; Schonfeld, Roger C. (2020). It’s not what libraries hold; it’s who libraries serve: seeking a user-centered future for academic libraries. New York: Ithaka S+R. Disponible en: <https://doi.org/10.18665/sr.312608>. [Consulta: 22/05/2020].


Nos hemos referido anteriormente a los trabajos de Ithaka, una organización estadounidense sin ánimo de lucro que se dedica, entre otras cosas, a dar soporte estratégico y de investigación a la comunidad académica1. Un común denominador en estos informes es su determinación por dar voz a los usuarios de los servicios bibliotecarios, por encima de otros factores. 

En el presente caso, el análisis se centra en OhioLINK, un consorcio con 117 bibliotecas de educación superior de diversa tipología, impulsado en 1987 por el estado de Ohio (EE. UU.) con el objetivo de crear un catálogo colectivo «as expeditiously as possible». Superado con creces el encargo inicial, en la actualidad es un referente de cooperación bibliotecaria, siquiera por la heterogeneidad de sus miembros: bibliotecas universitarias, hospitalarias, de institutos, centros de documentación especializados, todos a una.

Conocer, Compartir, Concentrar

Lluís Anglada 
Director del Àrea de Ciència Oberta
Consorci de Serveis Universitaris de Catalunya (CSUC)


Blok de BiD. 02/06/2010-  . Barcelona: Facultat de Biblioteconomia i Documentació, 2010-  . Setmanal. Disponible en: <http://www.ub.edu/blokdebid/>. [Consulta: 08.06.2020]. ISSN 2014-0894.


El Blok de BiD ha cumplido 10 años. Lo hicimos para «conocer lo que hacen los otros, prepararse para un mañana que no sabemos cómo será y explorar terrenos más allá de las ocupaciones diarias», para estar al día y ser así –profesionalmente hablando– mejores.

Hace 10 años declarábamos el ideario del Blok así: «Ingestar, deglutir, regurgitar». Con esta manera bastante fisiológica de referirnos al conocimiento expresábamos nuestra creencia en que la acción es un retorno de lo que previamente ha sido conocido y digerido, que la práctica profesional refleja las prácticas de otros y que las nuestras mejoran sabiendo lo que preocupa, piensan y hacen nuestros colegas.

La actitud positiva hacia la lectura, en disminución

Maite Comalat
Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona (UB)


Hooper, Martin. Troubling trends: an international decline in attitudes toward reading. Amsterdam: International Association for the Evaluation of Educational Achievement (IEA), 2020. 12 p. (Compass briefs in education; 8). Disponible en: <https://www.iea.nl/sites/default/files/2020-03/Compass_brief_8_Troubling-trends.pdf>. [Consulta: 19/05/2020].


El pasado mes de marzo, Martin Hooper, investigador de los American Institutes for Research (AIR) y experto en metodologías de evaluación internacional a gran escala, publicó un breve informe con el análisis de algunos de los resultados de los últimos cuatro estudios PIRLS (Progress in International Reading Literacy Study) realizados entre 2001 y 2016. Aunque España no forma parte del estudio dado que empezó su participación en la edición del 2006, hay que pensar que las conclusiones pueden ser útiles y que deberían permitirnos intervenir en la línea de lo que propone este experto.

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