
Sant Andreu (Barcelona)
El distrito de Sant Andreu
En el caso de Barcelona, a diferencia del resto de ciudades estudiadas, se ha optado por trabajar a nivel de distrito en lugar de barrio, lo cual responde a una cuestión de escala de la ciudad. Aunque en Barcelona el distrito periférico de Sant Andreu y el distrito céntrico del Eixample reflejan realidades socioeconómicas y simbólicas claramente diferenciadas, se reconoce que dentro de cada distrito coexisten también realidades diversas. El Eixample a pesar de que también incluye barrios con perfiles distintos, los contrastes que se dan entre los indicadores de renta aun se mantienen por encima de los indicadores de aquellos territorios que se encuentran en de Sant Andreu, el otro de nuestros distritos de estudio.
El distrito de Sant Andreu, ubicado al noreste de Barcelona, ha sido históricamente una zona industrial que albergó importantes fábricas como Can Fabra (1803), Fabra y Coats (1903) y ENASA (1946), conocida como Pegaso. Originalmente de carácter agrícola, comenzó su industrialización en el siglo XIX y XX, y se integró a Barcelona en 1897. Sant Andreu del Palomar, el barrio más poblado del distrito, fue un municipio independiente antes de su anexión. Otros barrios, como La Sagrera, Bon Pastor y Baró de Viver, surgieron como áreas residenciales para trabajadores. La transformación urbana en las décadas de 1980 y 1990 consolidó los barrios más cercanos al centro y dejó los barrios periféricos más vinculados a infraestructuras industriales y de transporte, especialmente cerca del río Besòs y el nudo viario de la Trinitat.
La red de infraestructuras sociales y equipamientos del distrito se encuentra concentrada en Sant Andreu del Palomar y La Sagrera. El resto de barrios también dispone de equipamientos de barrio o de proximidad; en conjunto, se pueden encontrar hasta cuatro bibliotecas, siete centros cívicos y varios equipamientos culturales que aprovechan antiguos espacios industriales, como Can Fabra y Fabra y Coats. Además, el distrito cuenta con colegios, mercados y centros educativos de primaria, secundaria y formación profesional, así como otros equipamientos de diversa naturaleza..
Los barrios periféricos del distrito —Trinitat Vella, Bon Pastor y Baró de Viver—, denominados en su conjunto como Franja Besòs, aunque en algunos casos cuentan con una red significativa de equipamientos y servicios, concentran buena parte de la vulnerabilidad social y urbana del distrito. Esta segregación se refleja también en la organización de políticas públicas y servicios públicos, que suelen agrupar recursos específicos para la Franja Besòs, como planes de barrio o equipos dedicados de servicios sociales.
El distrito enfrenta además desafíos ambientales derivados de su pasado industrial y de la acumulación de infraestructuras de transporte. Esto es especialmente patente en los barrios de la Franja Besòs, que presentan problemas de contaminación del aire y están entre los más afectados por las olas de calor en Barcelona. Asimismo, el distrito cuenta con grandes espacios industriales en desuso que están siendo objeto de planes de renovación urbana, como el ecodistrito de la Operación Mercedes en Bon Pastor, o las intervenciones en los sectores de Colorants en Sant Andreu. A pesar de las importantes intervenciones urbanísticas y de regeneración llevadas a cabo en las últimas tres décadas, el parque de viviendas en estos barrios sigue siendo, en muchos casos, antiguo y poco eficiente energéticamente.
Perfil demográfico y socioeconómico
En 2021, según el censal de la población, el distrito de Sant Andreu contaba con casi 150.000 habitantes. Los barrios más poblados son Sant Andreu, La Sagrera y Navas, que juntos concentran el 75% de la población. Estos barrios presentan un mayor nivel de renta media, similar al promedio de Barcelona, en contraste con Baró de Viver, Trinitat Vella y Bon Pastor, donde las rentas son más bajas. El índice socioeconómico territorial muestra claras diferencias: Sant Andreu y La Sagrera tienen índices por encima de la media de Cataluña, mientras que Baró de Viver y Trinitat Vella están muy por debajo. Estos últimos presentan problemas de desempleo más elevados y menor integración en la trama urbana.
Tabla 1. Indicadores de población, empleo y renta
| Barrio | Población | Edad Media | Nacida en el extranjero (%) | Tasa Desempleo (%) | Renta media disponible por persona (€) |
|---|---|---|---|---|---|
| Trinitat Vella | 10.266 | 40,0 | 40,7 | 8,0 | 12.346 |
| Baró de Viver | 2.628 | 41,6 | 22,8 | 13,8 | 12.520 |
| Bon Pastor | 13.527 | 41,3 | 28,4 | 7,6 | 15.841 |
| Sant Andreu (barrio) | 57.813 | 45,4 | 14,9 | 7,8 | 21.392 |
| Sagrera | 29.271 | 46,0 | 24,3 | 7,9 | 19.715 |
| Congrés i els Indians | 14.349 | 45,5 | 24,0 | 7,4 | 19.990 |
| Navas | 21.933 | 46,1 | 25,1 | 6,9 | 20.387 |
| Sant Andreu (Distrito) | 149.787 | 44,8 | 22,3 | 6,5 | 19.502 |
| Barcelona | 1.627.500 | 44,4 | 29,0 | 7,4 | 21.642 |
Narrativas emergentes de los actores locales
El grupo focal llevado a cabo en el distrito de Sant Andreu contó con la participación de diversos actores comunitarios, incluyendo representantes de equipamientos sociales, ateneos, servicios públicos, entidades de economía social y solidaria y espacios de innovación ciudadana.
La crisis ecológica se subsume ante la urgencia social
En barrios como Bon Pastor o Baró de Viver, las preocupaciones ambientales se subordinan a necesidades más urgentes: vivienda digna, acceso a servicios básicos, inseguridad o precariedad económica. Esto no significa ausencia de conciencia, sino una priorización forzada por las condiciones materiales.
Hi ha prioritats més urgents que la crisi climàtica.
El territorio como víctima de decisiones ajenas
Las intervenciones urbanas como el proyecto de la Sagrera, la llegada de Mondragón o los procesos de realojamiento, son vistas con desconfianza, al temerse que favorezcan procesos de gentrificación sin mejorar las condiciones locales.
S’han fet estudis sobre la contaminació del aire […] perquè hi ha el nus de la Trinitat, totes les fàbriques del Bon Pastor […]. Però no tenim eines per intervenir.
Valoración ambivalente de la administración y falta de recursos estructurales
Aunque se reconoce el papel facilitador de la administración local, se denuncia la precariedad estructural de muchos servicios y la burocratización que frena la acción comunitaria. Existe frustración ante la infrafinanciación y las limitaciones en la toma de decisiones por parte de los actores de base.
No se pueden articular políticas públicas que tiendan a cambiar un escenario de desigualdad sistemática […] infrafinanciando.
Redes comunitarias como sujeto político activo
En Sant Andreu, se reconoce la comunidad organizada como un sujeto político legítimo. Las redes surgidas durante la pandemia han sido clave para abordar nuevos retos como la emergencia ecológica. Las escuelas, huertos urbanos, bibliotecas y casales de barrio funcionan como nodos que vinculan lo social con lo ambiental.





