Sevilla

Principales tendencias sociodemográficas y agenda climática de la crisis Económica a la Postcrisis del COVID-19 

Sevilla, la ciudad más grande de Andalucía, la cuarta de España y entre las 30 más grandes de Europa Occidental. Ocupa esta posición en la jerarquía de ciudades gracias, en parte, al proceso intenso de metropolización al que se ha visto sujeta. Una metropolización que comienza en los años 60 pero que termina por consolidarse dando lugar a un crecimiento que sitúa a Sevilla como la metrópolis de mayor crecimiento de España entre 2010 y 2020. 

En lo que se refiere a la adopción de agendas de mitigación de la crisis ecológica, siguiendo una tendencia general, y en consonancia también con el auge de las movilizaciones por el clima, la administración Sevillana declara la emergencia climática comprometiéndose a abordar el problema con políticas específicas. La centralidad que a partir del 2018 adquirirán las cuestiones sobre la sostenibilidad se materializarán a través de diversas políticas. Por ejemplo, se promocionó el Plan de movilidad Urbana sostenible impactando ostensiblemente en el espacio público. De la misma manera que la Red de huertos Urbanos que se orienta hacia la creación de espacios y el fomento de cambios en el consumo, o el Plan de Acción por el clima que sirve para detectar y poner recursos para la lucha contra la vulnerabilidad ambiental. También se han favorecido cambios en los modelos productivos, fomentando la introducción de energías renovables, promocionando la economía circular y apostando por el turismo responsable. 

Apuntes sobre las Agendas Urbanas

El impacto de la pandemia del COVID-19 en Sevilla 

Siguiendo la tónica general, la pandemia del COVID tuvo un impacto importante, sobre todo en los años 2020 y 2021. El empleo se vio fuertemente afectado, con una caída notable de contratos en 2021, especialmente en sus principales sectores, como la hostelería, los servicios administrativos o el comercio al por menor. En 2022 se produjo una cierta recuperación gracias a la reactivación económica, sin embargo, los datos de 2023 mostraron una cierta ruptura con la tendencia alcista de los años pre-COVID.  

Esta recuperación se dio en buena medida gracias a la expansión del teletrabajo y las políticas de estabilización. En cuanto al tejido empresarial, el número de empresas se mantuvo relativamente estable, destacando la resiliencia del sector terciario (comercio, transporte y hostelería), que recibió la mayor parte de las ayudas. También crecieron levemente las actividades profesionales, técnicas y sanitarias, debido a su mayor capacidad de adaptación al trabajo remoto y su carácter esencial. Aun con todo, la dependencia de la ciudad del sector servicios, y más concretamente de la restauración, es importante. De hecho, la estructura del PIB muestra el dominio del sector terciario, que creció hasta representar el 72,1% en 2023. Mientras, el sector secundario se mantuvo estable, y el primario disminuyó, siendo el más afectado por la crisis del COVID, entre otras cosas por el menor respaldo institucional. 

Por su parte, los indicadores de desigualdad, como el riesgo de pobreza relativa y el índice AROPE, reflejan una situación estable, aunque con un ligero aumento durante los años más duros de la pandemia y con una ligera tendencia a la polarización social por medio de una reducción de los estratos intermedio de renta. 

La dimensión ambiental en la respuesta a la crisis del COVID 

La presión climática y la conciencia con respecto a la sostenibilidad ya había comenzado a permear en las agendas políticas de Sevilla desde los años previos a la pandemia. Sin embargo, una de las cuestiones que la crisis sanitaria puso de manifiesto fue la interconexión entre la salud pública y el medio ambiente. Se puede decir, que durante la pandemia se generó una mayor conciencia política sobre la necesidad de un entorno urbano más saludable y resiliente. Las políticas previamente mencionadas junto a otra serie de declaraciones, alianzas y planes ilustran la adopción de planteamientos integradores, influenciados por las agendas de desarrollo sostenible internacionales como la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo sostenible. Así, por ejemplo, el Plan Estratégico de Sevilla 2030 defina a la ciudad como un espacio para el dinamismo económico, la innovación social y la sostenibilidad urbana. Una Sevilla metropolitana que, además, desarrolla la gobernanza y promueve los derechos y la lucha contra las desigualdades económicas. En este sentido de comunión con las orientaciones internacionales emerge también la Agenda Urbana de Sevilla que se tradujo en iniciativas que fomentaban la movilidad sostenible, el aumento de áreas verdes y la eficiencia energética en edificios públicos. Además, el Plan de Reactivación se centró en la recuperación económica postpandemia, pero con un enfoque ecológico, promoviendo proyectos de infraestructura verde y energías renovables. 

Barrios